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HANTAVIRUS

Los españoles aislados en el Gómez Ulla de Madrid todavía no han recibido visitas: "Se está estudiando el protocolo"

El paciente que dio positivo en hantavirus evoluciona "favorablemente"

El resto de españoles, que han dado negativo en la segunda PCR, podrán recibir visitas, pero todavía "se está estudiando cómo hacerlo con seguridad"

El Gómez Ulla confirma que el paciente positivo en hantavirus evoluciona de forma favorable

Raquel Serrano

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Rafa Sardiña

Rafa Sardiña

Madrid

Los trece españoles del MV Hondius que están ingresados en el Hospital Gómez Ulla de Madrid y que han dado negativo por hantavirus en la segunda PCR "aún no han recibido visita de sus familiares". Así lo confirmado a las puertas del centro sanitario, ubicado en el distrito madrileño de Carabanchel, José García, delegado de CSIF, quien ha explicado el protocolo que se está aplicando en la planta 22 de aislamiento, donde los pacientes continúan bajo estrictas medidas de seguridad a la espera de la autorización definitiva para reanudar las visitas y las salidas a zonas comunes.

García ha subrayado que cualquier decisión dependerá de los técnicos de prevención de riesgos laborales y de las autoridades sanitarias, que determinarán cuándo pueden retomarse las visitas de forma segura y escalonada.

"No vamos a permitir ninguna exposición que pueda suponer un riesgo de contagio y obligarnos a empezar de cero", ha señalado. Según ha detallado a los medios de comunicación, el objetivo es evitar cualquier contacto que pueda derivar en una "transmisión cruzada", lo que obligaría a reiniciar los protocolos de aislamiento. Por ello, el sindicato CSIF insiste en actuar con prudencia y avanzar únicamente cuando existan garantías completas de seguridad.

En estos momentos, los pacientes permanecen en aislamiento y están siendo atendidos por un amplio equipo multidisciplinar formado por médicos, enfermeros, celadores, especialistas en infecciosas, inmunólogos, virólogos y técnicos de laboratorio, entre otros profesionales. Los pacientes evolucionan de forma favorable en términos generales, aunque uno de los casos positivos continúa bajo seguimiento clínico. "Está evolucionando bien, pero seguimos vigilando su situación", ha recalcado.

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El Gómez Ulla funciona "con normalidad"

Sobre las visitas de familiares, ha explicado que todavía no hay una fecha cerrada y que se está trabajando en un protocolo que incluya medidas estrictas de protección, como el uso de equipos de protección individual (EPI), tanto para profesionales como, previsiblemente, para quienes les visiten.

"Estamos valorando todo con rigor. No se tomará ninguna decisión hasta tener todas las garantías". Asimismo, ha destacado que el funcionamiento general del hospital continúa con normalidad y que la coordinación entre los distintos servicios está siendo adecuada.

Respecto al paciente que dio positivo en hantavirus, evoluciona "favorablemente" y casi "sin síntomas".

"Todavía no hemos olvidado la pandemia del coronavirus"

La aparición de este brote de hantavirus en el crucero ha despertado el temor a una nueva pandemia. Según explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA el doctor Luis Caballero, jefe de Servicio de Psiquiatría del HM Sanchinarro, este miedo tiene una base comprensible: "a las sociedades les va mucho en ello", ya que las amenazas infecciosas pueden afectar de forma global a la población.

Sin embargo, advierte que muchas veces los riesgos percibidos no se corresponden con su impacto real, especialmente en comparación con enfermedades endémicas más habituales pero igualmente relevantes para la salud pública.

Uno de los elementos que más influye en la percepción de amenaza es la invisibilidad de los agentes infecciosos. "Probablemente, la invisibilidad de virus y bacterias añade un plus de peligrosidad percibida y de sensación de indefensión para la población", señala el especialista. Esta característica dificulta el control emocional del riesgo y amplifica la ansiedad social.

La experiencia reciente de la pandemia de COVID-19 sigue teniendo un fuerte peso en la manera en que la población reacciona ante nuevos brotes. "Hace muy poco que el mundo ha sufrido la epidemia de COVID-19 y eso no se ha olvidado, sobre todo en los grupos que más la sufrieron en términos de morbilidad y mortalidad", matiza Caballero.