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METRO

Un joven ciego enseña cómo se orienta en el Metro de Madrid para ir a trabajar: "Hay veces que el braille no lo ha puesto una persona ciega y está al revés"

La accesibilidad en el transporte público no depende únicamente de grandes infraestructuras o de avances tecnológicos

La información en braille situada en algunas zonas de las escaleras

La información en braille situada en algunas zonas de las escaleras / METRO DE MADRID

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Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

En ciudades con un ritmo tan intenso como Madrid, desplazarse en metro puede parecer una acción casi que automática. La mayoría de la gente ni siquiera se para a mirar carteles, indicaciones o el tiempo que le queda al tren, sino que por inercia repite todo eso que hace cada mañana.

Sin embargo, hay grupos de personas para las que esto no es tan sencillo. Aquellas que sufren de algún tipo de discapacidad tienen que prestar especial atención a los elementos que les rodean para poder coger el metro sin inconvenientes.

Este es el caso, por ejemplo, de las personas con discapacidad visual. Para ellos, cada trayecto exige memorizar espacios, interpretar señales táctiles, orientarse por sonidos y confiar en que los recursos de accesibilidad estén correctamente colocados y en buen estado.

Varias puertas de Andén colocadas recientemente, en la línea 6 del metro de Madrid.

Aquellas personas que sufren de algún tipo de discapacidad tienen que prestar especial atención a los elementos que les rodean para poder coger el metro sin inconvenientes / Ricardo Rubio - Europa Press / Europa Press

La importancia de no bloquear los espacios accesibles en el metro

La accesibilidad en el transporte público no depende únicamente de grandes infraestructuras o de avances tecnológicos. En ocasiones, la autonomía de las personas con discapacidad se sostiene sobre elementos cotidianos que pasan desapercibidos para la mayoría de los viajeros: una franja en el suelo, una señal en braille, una textura diferente bajo los pies o un recorrido libre de obstáculos.

Por eso, vídeos como el compartido por la cuenta de TikTok @portalentojoven tienen un valor añadido. No solo muestran cómo una persona ciega se mueve por la ciudad, sino que ayudan a entender la importancia de respetar los espacios accesibles y no invadir herramientas que son esenciales para la movilidad de miles de personas.

Precisamente, ha sido el vídeo de un joven ciego el que ha emocionado y sorprendido a miles de usuarios en TikTok al mostrar cómo se desplaza por Madrid para llegar al metro antes de ir a trabajar. La publicación permite ver paso a paso cómo utiliza el bastón, el suelo podotáctil y distintas referencias del entorno para orientarse con autonomía en uno de sus desplazamientos cotidianos.

La escena comienza en los alrededores de la estación de Moncloa, una de las más transitadas de la capital. El joven explica que, para encontrar el acceso al suburbano madrileño, sigue la guía marcada en el suelo. "Venimos y comprobamos que efectivamente la cinta va hacia abajo y luego podemos ir bajando nosotros", señala mientras avanza con ayuda del bastón.

Durante el recorrido, insiste en la importancia de que estos elementos de accesibilidad estén despejados. El suelo podotáctil no es una simple textura decorativa: es una herramienta esencial para que las personas ciegas o con baja visión puedan desplazarse con seguridad. "Es importante que la gente no ponga cosas encima porque nos perdemos o nos desubicamos", explica.

El suelo podotáctil no es una simple textura decorativa: es una herramienta esencial para que las personas ciegas o con baja visión puedan desplazarse con seguridad

El suelo podotáctil no es una simple textura decorativa: es una herramienta esencial para que las personas ciegas o con baja visión puedan desplazarse con seguridad / PLASREMA

El reto de las personas ciegas dentro del Metro de Madrid

Una vez dentro de la estación, el joven pasa por los tornos y cuenta que el siguiente desafío es volver a localizar el carril guía. Para ello, además del suelo podotáctil, utiliza una aplicación llamada Metro Ciego, que define como "un Google Maps descrito por ciegos para ciegos". Con esta herramienta selecciona la línea y el destino deseado.

El vídeo también muestra otro detalle poco conocido para muchos usuarios del transporte público: la información en braille situada en algunas zonas de las escaleras. "Normalmente en la parte de abajo está en braille y aquí, por ejemplo, pone línea 6, Ciudad Universitaria", comenta.

Sin embargo, el joven advierte de un problema habitual que complica la lectura de estas indicaciones. "Hay muchas veces que aquí pegan chicles, entonces, por favor, no peguéis chicles porque luego no puedo leer", pide. También señala que, en ocasiones, el braille está colocado de forma incorrecta: "Hay veces que el braille no lo ha puesto una persona ciega y está al revés".

Sin duda, una explicación necesaria para visibilizar los obstáculos que muchas personas con discapacidad visual encuentran en desplazamientos cotidianos, incluso en espacios adaptados. Por eso, resulta clave respetar los elementos de accesibilidad, no bloquearlos y no manipularlos, pues esto marca una gran diferencia en la autonomía de quienes dependen de ellos cada día.