SAN ISIDRO
Ni rosquillas ni barquillos: esta es la elaboración más castiza que vuelve a Madrid por las fiestas de San Isidro
Está claro que el dulce estrella serán las rosquillas, pero cada año que pasa otros bocados también van ganando protagonismo

Aunque parece una tradición de siempre, este pan tiene apenas ocho años de historia / AYUNTAMIENTO DE MADRID

Madrid ya está contando las horas para el día grande de sus fiestas de San Isidro. Aunque del 7 al 17 de mayo la capital celebre esta festividad con conciertos, verbenas, actividades familiares, mercados municipales, rosquillas, limonada y romería en la Pradera, el día grande será el viernes 15 de mayo.
Miles de turistas y locales se acercarán a la Pradera para lucir sus mejores trajes de chulapo y chulapa, bailar un chotis o, cómo no, degustar todos los platos habidos y por haber. Está claro que el dulce estrella serán las rosquillas, pero curiosamente cada año que pasa, otros bocados van ganando cada vez más protagonismo.
Uno de ellos es el garrote de San Isidro, también conocido como garrote del santo. No es un dulce de toda la vida, sino una tradición joven nacida en 2018 que varias panaderías artesanas madrileñas impulsaron para dar a las fiestas un pan propio.

Rosquillas, el dulce más vendidos en las Fiestas de San Isidro de Madrid / Alba Vigaray
¿Qué es el garrote de San Isidro?
El garrote de San Isidro es un pan artesano con forma de cayado o bastón, pensado para llevarse fácilmente a la Pradera de San Isidro y compartir a pellizcos. Su receta parte de una masa de pan de larga fermentación, con masa madre, a la que se incorporan ingredientes muy vinculados al imaginario madrileño y a la figura del santo labrador: higos, anís, sésamo o ajonjolí y salvado.
Un pan con tan solo ocho años de historia
Aunque parece una tradición de siempre, el garrote del santo tiene apenas ocho años de historia. En 2018, un grupo de panaderos artesanos de Madrid decidió crear una pieza estacional ligada a las fiestas patronales. El bastón recuerda al garrote o cayado con el que se representa a San Isidro y resulta cómodo para transportarlo hasta la Pradera.
Eso sí, los ingredientes tienen intención. El anís conecta con una memoria muy madrileña; el ajonjolí remite al pasado mozárabe de la ciudad; los higos aportan jugosidad y dulzor; y el salvado exterior funciona como guiño al trigo, al campo y al oficio agrícola de San Isidro.

El bastón recuerda al garrote o cayado con el que se representa a San Isidro / REDES
¿Dónde comprar el garrote de San Isidro en Madrid?
Desde hace ocho años, panaderías como el Obrador de San Francisco homenajean al patrón con un pan delicioso y esponjoso inspirado en su garrote.
El éxito de esta elaboración tiene mucho que ver con el momento que vive el pan artesano en Madrid. La ciudad ha recuperado obradores de barrio, fermentaciones largas, harinas de calidad y piezas con identidad propia. Así, en ese contexto, el garrote encaja perfecto.