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SAN ISIDRO

No hay San Isidro sin rosquillas: las mejores pastelerías de Madrid para degustar este dulce castizo

La tradición atribuye la popularidad de las rosquillas a la tía Javiera, una pastelera del siglo XIX que se hizo famosa por la calidad de sus dulces

Rosquillas, el dulce más vendidos en las Fiestas de San Isidro de Madrid

Rosquillas, el dulce más vendidos en las Fiestas de San Isidro de Madrid / Alba Vigaray

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Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

Las fiestas de San Isidro no solo se celebran con chotis, claveles y limonada. En Madrid, mayo también sabe a rosquillas tontas, listas, francesas, de Santa Clara y, en los últimos años, hasta versiones más creativas, como las cubiertas de chocolate.

Este dulce castizo vuelve cada primavera a los obradores más tradicionales de la ciudad y confirma algo que los madrileños saben bien: no hay San Isidro sin rosquillas.

La tradición atribuye su popularidad a la tía Javiera, una pastelera del siglo XIX que se hizo famosa por la calidad de sus dulces. Desde entonces, las rosquillas se han convertido en uno de los bocados más esperados de las fiestas patronales de Madrid. A continuación, algunas de las pastelerías imprescindibles donde comprarlas y acertar de lleno.

Rosquillas, el dulce más vendidos en las Fiestas de San Isidro de Madrid

Rosquillas, el dulce más vendido en las Fiestas de San Isidro de Madrid / Alba Vigaray

La Mallorquina, un el clásico en la Puerta del Sol

Hablar de dulces tradicionales en Madrid es hablar de La Mallorquina. La histórica pastelería lleva más de un siglo preparando rosquillas de San Isidro en sus distintas versiones: tontas, listas, francesas y de Santa Clara. Sus rosquillas suelen tener un tamaño algo mayor que las de otros obradores, un detalle que las hace especialmente reconocibles.

Viena Capellanes: rosquillas para desayunar o merendar

En Viena Capellanes, las rosquillas de San Isidro se elaboran siguiendo la receta de siempre. Su tamaño es algo más pequeño, lo que las convierte en una opción perfecta para probar varias variedades de una vez.

Durante estas fechas suelen ofrecer una fórmula de desayuno o merienda con tres rosquillas a elegir entre tontas, listas, francesas o de Santa Clara, acompañadas de café o infusión.

En Viena Capellanes, las rosquillas de San Isidro se elaboran siguiendo la receta de siempre

En Viena Capellanes, las rosquillas de San Isidro se elaboran siguiendo la receta de siempre / VIENA CAPELLANES

Confitería El Riojano y sus rosquillas de la realeza

La Confitería El Riojano es uno de los templos dulces más emblemáticos del centro de Madrid. Su origen se remonta a 1855, cuando el pastelero de la reina María Cristina de Habsburgo comenzó a elaborar sus productos.

Hoy sus rosquillas de San Isidro ya no son exclusivas de la realeza, pero conservan ese aire de pastelería histórica que tanto gusta a los madrileños.

Horno de San Onofre: producto cuidado y sabor artesanal

El Horno de San Onofre lleva desde 1972 endulzando Madrid con una filosofía clara: buena materia prima y respeto por el oficio pastelero. Sus rosquillas de San Isidro destacan por el uso de ingredientes seleccionados, como azúcar de caña y almendra marcona de Alicante, y por alejarse del sabor industrial.

VAIT: rosquillas jugosas y sabor inconfundible a limón

La pastelería VAIT lleva más de 30 años ofreciendo productos gourmet en Madrid. Entre su amplia variedad de postres artesanales, las rosquillas de San Isidro ocupan un lugar destacado durante las fiestas.

Especialmente populares son sus rosquillas de limón, reconocibles por una textura jugosa y un sabor fresco que las diferencia de otras propuestas más tradicionales de la capital.