Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

SAN ISIDRO

Agua milagrosa, chotis y rosquillas: estas son las tradiciones de San Isidro que debes hacer, al menos, una vez en la vida

Aunque San Isidro Labrador vivió hace más de 900 años, su festividad sigue más viva que nunca

Cada mes de mayo, a la ciudad vuelven los claveles en el pelo, los mantones y las rosquillas

Cada mes de mayo, a la ciudad vuelven los claveles en el pelo, los mantones y las rosquillas / CASA YUSTAS

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

Madrid tiene muchas formas de celebrar sus fiestas, pero pocas son tan castizas como San Isidro. Cada mes de mayo, a la ciudad vuelven los claveles en el pelo, los mantones y las rosquillas y, además, la Pradera pasa de ser un sitio de tránsito a convertirse en uno de los grandes puntos de encuentro de madrileños y turistas.

Aunque San Isidro Labrador vivió hace más de 900 años, su festividad sigue más viva que nunca. Familias, grupos de amigos, parejas y curiosos se mezclan estos días en algunos de los escenarios más emblemáticos de la capital para cumplir con rituales que forman parte de la memoria de Madrid.

Desde beber el agua de la ermita hasta bailar un chotis o probar las famosas rosquillas tontas y listas, a continuación te detallamos las tradiciones de San Isidro que todo madrileño deben hacer, al menos, una vez en la vida.

El agua milagrosa de la ermita de San Isidro

Una de las tradiciones más conocidas de San Isidro es subir hasta la ermita del Santo para beber agua de su manantial. Cada 15 de mayo, la cuesta que conduce hasta la ermita se llena de familias, mayores, jóvenes, chulapos y chulapas que acuden a cumplir con uno de los rituales más populares de la fiesta.

La tradición cuenta que el agua tiene propiedades milagrosas y que puede aliviar males del cuerpo y del espíritu. Por eso, muchos madrileños se acercan cada año para beberla en vasos, botellas o garrafas, en una escena que mezcla devoción, costumbre y folclore castizo.

La tradición cuenta que el agua tiene propiedades milagrosas y que puede aliviar males del cuerpo y del espíritu

La tradición cuenta que el agua tiene propiedades milagrosas y que puede aliviar males del cuerpo y del espíritu / SAN ISIDRO

Vestirse de chulapo o chulapa

No hay imagen más reconocible de San Isidro que la de los chulapos y chulapas paseando por la ciudad. El traje castizo se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la fiesta y cada año gana protagonismo entre quienes quieren vivir la celebración con todo su espíritu madrileño.

Ellos suelen vestir pantalón oscuro, camisa blanca, chaleco, pañuelo al cuello, clavel en la solapa y la tradicional parpusa. Ellas lucen vestido de lunares o flores, mantón de Manila, pañuelo en la cabeza y claveles en el pelo. Aunque hoy se utiliza sobre todo durante las fiestas, esta vestimenta forma parte de una tradición que nació en los barrios populares de la capital y que con el tiempo se ha convertido en una seña de identidad madrileña.

Dos chulapos bailan un chotis en la Pradera de San Isidro de Madrid.

No hay imagen más reconocible de San Isidro que la de los chulapos y chulapas paseando por la ciudad / EFE

Entresijos, gallinejas y rosquillas

Si hay un dulce imprescindible en estas fechas, ese es, sin duda, la rosquilla. Las más famosas son las tontas y las listas, aunque no son las únicas que se pueden encontrar durante San Isidro: también están las de Santa Clara y las francesas.

La tradición atribuye parte de la fama de estas rosquillas a la popular Tía Javiera, una repostera cuyo nombre quedó ligado para siempre a este dulce madrileño. Hoy, probarlas en la Pradera o comprarlas en una pastelería tradicional es casi una obligación durante las fiestas.

Ahora, San Isidro no sabe solo a dulce. Entre los platos más tradicionales de estas fiestas están los entresijos y las gallinejas, dos especialidades muy ligadas a la gastronomía popular madrileña. Forman parte de la historia culinaria de la ciudad y se suelen servir fritos, en raciones o en bocadillo.

Rosquillas, el dulce más vendidos en las Fiestas de San Isidro de Madrid

Si hay un dulce imprescindible en estas fechas, es, sin duda, la rosquilla / Alba Vigaray

Pasear por la Pradera de San Isidro

Pasear por la Pradera es otra tradición en sí misma. Allí se mezclan quienes van a comer rosquillas, quienes buscan un bocadillo de gallinejas, quienes se acercan a la ermita y quienes simplemente quieren disfrutar de una de las escenas más populares del Madrid festivo. Es uno de esos planes que resumen muy bien el espíritu de San Isidro: calle, verbena, tradición y una ciudad entera reunida alrededor de su patrón.

Archivo - Un chotis en la pradera de San Isidro

Este baile tradicional, tan asociado a Madrid, es uno de los gestos más reconocibles de San Isidro / Gustavo Valiente - Europa Press - Archivo

Bailar un chotis

Y, cómo no, no puede faltar bailar un chotis durante las fiestas. Basta con una baldosa, una pareja y un poco de gracia. Este baile tradicional, tan asociado a Madrid, es uno de los gestos más reconocibles de San Isidro. Y es que la imagen es inconfundible: ella gira alrededor de él, vestida con mantón de Manila, mientras él se mantiene sobre su propio eje con la parpusa bien colocada.