Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ESTUDIANTES EXTRANJEROS

Carreras en la privada, erasmus en la pública: las dos caras de la internacionalización universitaria en Madrid

Madrid concentra uno de cada cuatro estudiantes extranjeros del país, aunque con una clara ventaja para los centros privados

Campus de IE University en el Paseo de la Castellana, en Madrid

Campus de IE University en el Paseo de la Castellana, en Madrid / Fenwick Iribarren Architects

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Héctor González

Héctor González

Madrid

Madrid es uno de los grandes polos de atracción de estudiantes extranjeros en España. Pero detrás de esa realidad hay dos modelos muy distintos: el de los estudiantes extranjeros que vienen a cursar un título completo, con las privadas a la cabeza; y el de los alumnos Erasmus que vienen de intercambio unos meses, donde la Universidad Carlos III de Madrid aparece como uno de los grandes destinos.

Es una de las conclusiones que refleja el informe de Fundación BBVA e Ivie sobre la internacionalización de las universidades españolas. Un terreno en el que las facultades madrileñas lideran a nivel nacional: la Comunidad de Madrid cuenta con 40.092 estudiantes internacionales, que suponen uno de cada cuatro de todos los contabilizados en España.

De estos, 24.009 llegan con matrícula ordinaria, es decir, para estudiar un grado, máster o doctorado completo; mientras que los restantes 16.083 vienen mediante programas de movilidad, como Erasmus, para cursar solo una parte de sus estudios. En el primer caso, el estudiante extranjero elige una universidad madrileña como destino principal y obtiene allí su título. En el segundo, viene tan solo por unos meses o un curso, dentro de un acuerdo entre universidades, y después regresa a su institución de origen.

IE Universidad representa el ejemplo más claro del primer modelo. Según el informe de BBVA, este centro privado cuenta 7.235 estudiantes internacionales, de los cuales 6.521 están matriculados de forma ordinaria. Es decir, la inmensa mayoría no viene de intercambio: viene a estudiar allí su titulación. Su tasa de internacionalización alcanza el 76,9%, una cifra muy por encima de la media del sistema.

Otro ejemplo destacado es la Universidad Europea, que suma 7.111 estudiantes internacionales, de los que 6.877 son de matrícula ordinaria. Sin llegar a estas cifras, este es el modelo hacia el que apuntan gran parte de las universidades privadas de la región. Y es que tienen más flexibilidad para captar alumnado extranjero, diseñar programas en inglés, fijar precios y competir en mercados internacionales. Para ellas, atraer estudiantes de otros países no solo aporta diversidad, sino que también refuerza la marca, sostiene programas y genera ingresos por matrícula.

Frente al modelo privado, la Universidad Carlos III de Madrid ofrece la otra cara de la presencia de estudiantes extranjeros en las facultades madrileñas. También está muy internacionalizada, pero de otra manera. De los 5.752 estudiantes internacionales que la universidad pública congrega en sus aulas, la amplísima mayoría, 4.124, proviene de programas de movilidad. Tan solo 1.628 lo hacen con matrícula ordinaria.

Aquí la lógica es distinta. La Carlos III funciona como un gran polo de intercambio con otros centros europeos e internacionales, cuyos estudiantes vienen a cursar un semestre o, a lo sumo, un único curso, antes de regresar a sus países de origen.

Se trata del modelo habitual de las universidades públicas, tanto las madrileñas como las del resto de España. Se apoya en convenios, Erasmus, redes europeas y reconocimiento de créditos. No tiene el mismo componente comercial que la matrícula ordinaria, pero sí refuerza la cooperación internacional, la diversidad en las aulas y la proyección exterior de la institución.