Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ESTRENO

La obra olvidada de Lope de Vega que desafió a los hombres de su tiempo: "Es una comedia moderna, adelantada a su época"

El Teatro de la Comedia rescata 'La vengadora de las mujeres', una comedia que reivindica la capacidad intelectual y la libertad femenina: estará en Madrid hasta el 31 de mayo

Itziar Miranda es una de las protagonistas de 'La vengadora de mujeres'.

Itziar Miranda es una de las protagonistas de 'La vengadora de mujeres'. / NANI GUTIÉRREZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Hay obras que parecen haber esperado pacientemente su momento. Escritas hace siglos, dormidas en los márgenes del repertorio, regresan de pronto con una energía inesperada, como si el presente las hubiera convocado. La vengadora de las mujeres, de Lope de Vega, no sorprende sólo por su belleza formal, sino por la audacia de las preguntas que lanza desde el Siglo de Oro hasta nuestra época. "Sigue siendo un texto desconocido, poco representado", ha subrayado Carlos Martín, su director. El Teatro de la Comedia acogerá ahora su estreno en Madrid, del 14 al 31 de mayo, en una coproducción de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y Teatro del Temple.

"Se trata de una comedia moderna, adelantada a su época. Está llena de humor y ternura", ha continuado Martín, acompañado por las actrices Silvia de Pe e Itziar Miranda. No se trata de uno de los títulos más transitados de Lope, pero sí de una pieza que merece salir del escondite. Editada en vida del autor, en 1621, dentro de la Parte XV de sus obras teatrales, pertenece a un periodo de madurez creativa en el que el dramaturgo domina con soltura el mecanismo de la comedia y, al mismo tiempo, se permite abrir grietas en el discurso dominante de su tiempo. Porque aquí Lope no sólo escribe versos de impecable factura ni construye una trama de enredo con personajes vivos y eficaces: también imagina a una mujer que se rebela contra el relato heredado.

Silvia de Pe protagoniza 'La vengadora de las mujeres'.

Silvia de Pe protagoniza 'La vengadora de las mujeres'. / NANI GUTIÉRREZ

Es Laura, princesa de Bohemia, culta, orgullosa, combativa y poco dispuesta a aceptar el lugar que los hombres han reservado a las mujeres. Su proyecto no puede ser más provocador: fundar una escuela femenina que corrija siglos de desprecio intelectual y moral. Quiere demostrar que las mujeres poseen razón, fuerza, talento. Y que la inferioridad que se les atribuye no es naturaleza, sino costumbre convertida en ley. La comedia, desde su propio título, plantea una inversión estimulante: la mujer no pide permiso para existir, se convierte en vengadora simbólica de todas las que han sido reducidas al silencio.

'La vengadora de las mujeres' estará en el Teatro de la Comedia hasta el 31 de mayo.

'La vengadora de las mujeres' estará en el Teatro de la Comedia hasta el 31 de mayo. / NANI GUTIÉRREZ

"Es curioso ver cómo una obra de hace 400 años reverbera hoy. Está siendo un proceso maravilloso ponerla en pie. El texto es increíble. La protagonista no cambia por los hombres, sino por el amor. Lo que la vuelve poderosa", ha señalado Silvia de Pe. Lo más fascinante es que Lope articula esa reivindicación sin renunciar al juego teatral. Laura se esconde tras una máscara de esgrima y vence en torneo a sus pretendientes, desafiando no solo su inteligencia, sino también su supuesta superioridad física. La espada, aquí, no es únicamente un arma escénica: es una declaración. La protagonista combate con el cuerpo y con la palabra. Y, aunque el desenlace, obediente a ciertas convenciones sociales y teatrales, permita que el amor matice su militancia, la fuerza del planteamiento permanece.

Una trama homosexual

El montaje mira ese gesto protofeminista desde una sensibilidad contemporánea. Para ello, la puesta en escena abandona el siglo XVII y se desplaza hacia un tiempo más cercano, inspirado en los albores del movimiento feminista y en un temprano siglo XIX. En ese horizonte aparece como referencia Teresa Castellanos Mesa, esgrimista y pionera de la educación física femenina, una figura que sirve para iluminar la dimensión deportiva y pedagógica de Laura. "Es uno de los temas que más he abordado en mi carrera como escritora y que, por tanto, me ha hecho viajar por todo el mundo. Se lleva borrando la memoria colectiva de las mujeres desde hace siglos. No es un tema de moda, viene de largo. Y seguimos luchando".

La obra pertenece la época de madurez de Lope de Vega.

La obra pertenece la época de madurez de Lope de Vega. / NANI GUTIÉRREZ

Ahora bien, La vengadora de las mujeres no agota su modernidad en la defensa de la capacidad femenina. La obra incorpora también una trama de amor homosexual, surgida del error en la aplicación de un filtro amoroso, que se expresa de manera sostenida y libre dentro del tejido de la comedia. En una literatura marcada por los rigores ideológicos de la Contrarreforma, este elemento resulta especialmente singular. Lope sitúa la acción en un reino mítico, Bohemia, como si necesitara un territorio imaginario para ensayar otras posibilidades de convivencia, deseo y libertad.

La escenografía, diseñada por Carlos Martín y Óscar San Martín, propone un espacio de paredes blancas, palaciego y severo, que irá mutando ante los ojos del espectador. Por su parte, el vestuario de Agustín Petronio refuerza ese diálogo entre disciplina y deseo de libertad. La corte de Laura, sus damas y su secretario Julio se mueven en tonos grises y austeros, con una inspiración de principios del siglo XX libremente interpretada. Frente a ellos, los pretendientes irrumpen con trajes de esgrima estilizados y colores vivos. "Es la segunda revisión que hacemos del texto. Sólo hemos tenido que espugar algunas palabras", ha añadido Martín. La vengadora de las mujeres revela a un Lope más libre. Un hombre capaz de imaginar, entre versos y disfraces, una escuela donde las mujeres aprenden a ocupar el centro de la escena.