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CRISIS SANITARIA

Jessica, empleada de la cafetería del Gómez Ulla: "Me daba respeto venir hoy, pero por miedo no te dan baja"

Los 14 españoles evacuados del crucero permanecen aislados en el hospital a bajo un estricto protocolo sanitario

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Madrid

Los 14 españoles del ya conocido como "el crucero del hantavirus" están en el Hospital Gómez Ulla de Madrid desde ayer por la tarde. Llegaron en dos autobuses blancos escoltados por la policía desde la base aérea de Torrejón de Ardoz, a donde habían sido trasladados en avión militar desde Tenerife. Desde entonces permanecen bajo estrecha vigilancia y aislados del resto del centro siguiendo un estricto protocolo de seguridad. Protocolo que, pese a todo, no ha logrado disipar todas las dudas.

"Esto está más vacío de lo habitual a estas horas", afirma Jessica, empleada de la cafetería del Gómez Ulla, en plena hora del desayuno. "Se nota que ha venido menos gente", añade. Ella misma, como otras compañeras, ha estado "a punto de no venir" esta mañana. "Al final, quieras que no, te da respeto", confiesa, "pero no puedes no venir a trabajar, porque por miedo no te dan baja".

Entre la preocupación y la resignación, lo que más lamenta esta trabajadora es la falta de información recibida. "Nosotras nos fuimos de aquí el viernes por la tarde y ya no hemos vuelto a saber nada de nada", cuenta. En realidad sabe que "no va a pasar nada", asegura, pero no por ello dejar de pensar que "habría estado bien que nos dijesen si teníamos que hacer algo distinto".

La de Jessica no es la única voz que se ha alzado estos días para mostrar cierta inquietud por la llegada de los afectados. Ante las quejas de sindicatos y sanitarios sobre la falta de comunicación y de medios para atender esta crisis sanitaria, la dirección del centro anunció el pasado viernes un refuerzo de hasta 90 trabajadores, así como la puesta en marcha del citado protocolo de "circuito cerrado" y "personal exclusivo" para los pacientes.

En contraste con el interior del hospital, algo más desangelado de lo normal un lunes por la mañana y con más de una mascarilla a la vista, la entrada principal es un hervidero de periodistas y cámaras de televisión apostados desde ayer, cuando estaba programada la llegada de los españoles del MV Hondius. "Había bastante revuelo en la puerta y muchas personas pendientes de lo que pasaba”, relata a este periódico Patricia, que vive a apenas 250 metros del centro, en las proximidades de la Glorieta del Ejército.

Los 14 pasajeros del Hondius llegan al Gómez Ulla para hacer la cuarentena.

Los 14 pasajeros del Hondius llegan al Gómez Ulla para hacer la cuarentena. / EPC

Aun así, asegura que mantiene la calma y no cree que la situación vaya a más. “La gente comenta muchas cosas, pero yo estoy tranquila”, explica esta vecina de Carabanchel. Reconoce que apenas ha acudido al hospital, salvo “alguna vez por urgencias", pero cree que es "uno de los más seguros de Madrid".

Vista trasera del edificio principal del Gómez Ulla, donde se encuentran aislados los españoles del MV Hondius.

Vista trasera del edificio principal del Gómez Ulla, donde se encuentran aislados los españoles del MV Hondius. / EPE

Además de la prensa, el convoy fue recibido a las 16:27 de la tarde de ayer por un fuerte dispositivo policial y un grupo de personas que acudieron a apludir e infundir ánimos a los posibles infectados. Al legar, los 14 fueron sometidos a una primera PCR cuyo resultado se conocerá esta tarde, según ha explicado Silvia Valcarce, del sindicato de Enfermería Satse. Tras pasar una primera noche "tranquilos" y "sin síntomas", la evolución de cada caso marcará la duración de la cuarentena.

Mientras tanti, permanecerán en habitaciones individuales en y separadas en la planta 13 del edificio, sin recibir visitas y bajo vigilancia activa. Si en algún momento alguno presenta fiebre, dificultad respiratoria, dolores musculares o vómitos, será llevado de inmediato a una habitación de aislamiento con presión negativa. Allí se le realizarán nuevas pruebas y, en caso de confirmarse un resultado positivo, el paciente ingresará en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN), ubicada en la ya famosa planta 22 del Gómez Ulla.