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SUCESOS

La Guardia Civil desarticula en la Comunidad de Madrid una red que estafó casi dos millones con falsas inversiones

Once personas han sido detenidas por presunta estafa continuada, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal: usaban un esquema piramidal tipo Ponzi y movía el dinero a través de más de 30 cuentas bancarias

Cae en Madrid una red que estafó casi 2 millones de euros con falsas inversiones

Raquel Serrano

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EPE

Madrid

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal asentada en la Comunidad de Madrid dedicada a cometer estafas mediante falsas inversiones financieras. En la operación han sido detenidas once personas por su presunta implicación en un entramado piramidal con el que habrían defraudado cerca de dos millones de euros.

A los arrestados se les atribuyen los delitos de estafa continuada, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Durante la operación se practicaron dos registros domiciliarios en Morata de Tajuña y Pozuelo de Alarcón, donde los agentes intervinieron lingotes de oro, piedras preciosas, 13.000 euros en efectivo, numerosos teléfonos móviles, dispositivos de almacenamiento, ordenadores, un arma corta simulada y cinco vehículos.

La investigación comenzó tras la denuncia de una víctima que alertó de una posible estafa vinculada a una supuesta plataforma financiera. A partir de esa denuncia, los agentes analizaron miles de movimientos bancarios y detectaron que la organización utilizaba un sistema piramidal de inversión conocido como esquema Ponzi. El entramado captaba a las víctimas ofreciendo oportunidades de inversión con beneficios elevados y rápidos. Para ello recurría a técnicas de ingeniería social y a una apariencia de solvencia financiera que servía para generar confianza entre los nuevos inversores.

Según la Guardia Civil, el sistema se sostenía con el dinero aportado por nuevos clientes, que se utilizaba para pagar supuestos beneficios a inversores anteriores. De esta forma, la organización creaba una falsa sensación de rentabilidad y solvencia. La plataforma empleada fue catalogada posteriormente como una entidad clon y no autorizada para prestar servicios de inversión.

Con el avance de las pesquisas, los investigadores constataron que la red utilizaba más de una treintena de cuentas bancarias para fragmentar y mover el dinero defraudado con el objetivo de dificultar su rastreo. Parte de los beneficios ilícitos se habría destinado a la compra de oro, joyas y piedras preciosas para blanquear el dinero obtenido de forma fraudulenta. La Guardia Civil recomienda comprobar siempre en la Comisión Nacional del Mercado de Valores que la entidad con la que se va a invertir está autorizada, desconfiar de rentabilidades anormalmente altas y sospechar de cualquier presión para realizar ingresos de forma urgente.