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RELEVO GENERACIONAL

Dentro de la escuela en Madrid que forma carniceros y pescaderos a demanda: "Todos vemos cómo se vacían los puestos en los mercados"

Estas formaciones a medida nacen de los acuerdos firmados por la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid con las entidades ADEPESCA y CARNIMAD 

Uno de los alumnos de ayudante de pescadería en la formación.

Uno de los alumnos de ayudante de pescadería en la formación. / FELIPE NOMBELA

Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

Estudiar para ser carnicero o pescadero ya es posible. El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Agencia para el Empleo, ha impulsado un programa de formación dirigido a personas desempleadas en los sectores de carne y pescado, enmarcado en la Estrategia de Empleo 2024-2027. La iniciativa, desarrollada en colaboración con ADEPESCA y CARNIMAD, entidades de referencia en estos ámbitos, tiene como objetivo ofrecer formación especializada y acreditada que responda a las necesidades del mercado laboral. El programa pretende facilitar el relevo generacional en pymes y mercados madrileños, cubriendo vacantes en sectores con demanda de profesionales cualificados. 

“Todo nace de la escucha de todos los implicados, especialmente las empresas, con el fin de formar e insertar personas respondiendo a las vacantes que ellas generen. Hay cientos sin cubrir en sectores pujantes de la ciudad. Hemos creado estas escuelas municipales para hacer formaciones rápidas y agilizar el proceso”, señala Pepe Aniorte, Gerente de la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid. A las escuelas municipales de Hostelería y Alimentación, Empleo Verde y Oficios y Cuidados, que llevan meses en marcha, se sumará a finales de este año la de Talento Digital.

Todas tienen el mismo modelo de enseñanza e inserción laboral. Se elaboró un diagnóstico previo que reveló cuáles eran los sectores con mayor demanda de empleo en la Comunidad: “Fueron la hostelería, la alimentación, la construcción, los cuidados y el empleo digital. Las horas lectivas oscilan entre 100 y 400 horas. Es algo innovador, ya que no existe este modelo de formación en ninguna otra administración española”. En concreto, la formación para futuros carniceros y pescaderos, que lleva en marcha algo menos de un mes. 

Cada asociación empresarial proporciona los comercios donde los alumnos pueden hacer prácticas.

Cada asociación empresarial proporciona los comercios donde los alumnos pueden hacer prácticas. / FELIPE NOMBELA

“Fueron los empresarios quienes nos expusieron la necesidad de crear una formación especializada en carne y pescado. La ausencia de cursos dificulta el relevo generacional, ya que solo las grandes superficies tienen sus propios programas. Es uno de los principales retos en estos sectores. Todos vemos cómo se vacían los puestos en los mercados”, añade. Estos cursos tienen una duración de 155 horas teóricas y 50 de prácticas en una empresa, con posibilidad de alargar 320 más y recuperar la figura del aprendiz: “Las titulaciones generadas, que se salen del formato habitual, están acreditadas por el Ayuntamiento de Madrid y el sector empresarial. Al no existir nada similar, sirve para cualquier carnicería o pescadería”. 

Jóvenes y mayores

Cada asociación empresarial proporciona los comercios donde los alumnos pueden hacer prácticas con opción a una inserción laboral inmediata: “Conseguir un match entre el alumno y la vacante es nuestra misión. Todos ellos tienen trabajo asegurado porque la demanda es tremenda. Y con buenos sueldos. Un pescadero o carnicero cobra con facilidad 1.400 euros nada más empezar. Hay pocos oficios que puedan decir eso”. La mayoría de alumnos son jóvenes, dice, que “han fracasado en la formación profesional” y esto les resulta “más sencillo”. También acuden mayores de 45 años que, tras perder su trabajo, “necesitan reinventarse profesionalmente”. Todas ellas son gratuitas y cubren el transporte y la comida durante las semanas lectivas.

Andrea (24) sueña con abrir su propia carnicería. Venezolana, llegó a España hace ocho años recién graduada de Bachillerato e inmediatamente se puso a trabajar. Primero como niñera y después como camarera. “Llevo un año echando currículums, pero no sale nada. No he podido estudiar, pero siempre he tenido en mente hacer un curso de carnicería. De hecho, he estado ahorrando para pagarlo”, relata. Ella es una de los 14 alumnos que se forman para ser ayudante de carnicería en la Escuela Municipal de Hostelería y Alimentación: “Siempre me ha gustado la cocina y tenía curiosidad por saber de dónde venían los alimentos. Cuando buscaba empleo, me salían muchas ofertas de carnicería y charcutería, así que pensé que habría oportunidades”. 

Andrea, junto a otros compañeros de la formación de ayudante de carnicería.

Andrea, junto a otros compañeros de la formación de ayudante de carnicería. / FELIPE NOMBELA

“Se me iba a terminar el paro y necesitaba encontrar empleo sí o sí. Estamos en la recta final del curso. Al terminar, nos revisarán el currículum y, en dos semanas, nos llamarán para comenzar las prácticas en alguna compañía. La meta es que nos contraten donde las hagamos, pero, en caso de que no suceda, nos ofrecen un año de orientación laboral para dar con otro puesto. Estas semanas nos han explicado todo lo necesario: desde seguridad alimentaria o temperaturas hasta bacterias, cortes o razas de vacunos, caprinos o porcinos… En esta segunda parte daremos vida a la teoría y aprenderemos todo lo demás”, relata. 

Demetrio (17) dejó la formación profesional que estaba cursando para titularse como ayudante de pescadería. A dos semanas de terminar las clases, ya sabe dónde quiere realizar las prácticas: "Me encantaría trabajar en Mercamadrid". De origen rumano, asegura llevar toda su vida obsesionado con los peces y el oficio de pescadero. Consiguió una plaza gracias al Programa de Apoyo Socioeducativo y Prelaboral para Adolescentes (ASPA): "Estamos aprendiendo sobre envasados, higiene y tipos de peces. En las horas de práctica nos enseñan a filetear cada pescado. Son cursos que abren bastantes puertas a la gente joven para que podamos empezar nuestra vida laboral". Con la mente puesta en el futuro, el joven sueña con abrir su propio negocio en el sector.