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ARQUITECTURA

El edificio de Madrid que muchos llaman palacio, pero que nació como central de Correos: de parque de atracciones a icono de la capital

Originalmente ubicado en un espacio de diversión de los Jardines del Buen Retiro, este edificio albergó el primer telegrama oficial enviado desde la capital

Una construcción que guarda múltiples secretos.

Una construcción que guarda múltiples secretos.

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Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

Madrid es una ciudad llena de encanto en cada esquina y, sin duda, esta es una de las más icónicas. El Palacio de Cibeles, en pleno corazón de la capital es un indispensable en el imaginario de la ciudad. Lo cierto es que esta construcción de piedra blanca y vidrieras de hierro guarda más secretos de los que imaginamos.

Fue en el 1904 cuando los arquitectos Antonio Palacios y Joaquín Otamendi ganaron el concurso convocado por el Estado con una propuesta monumental que unía tradición y modernidad. Doce años después se inauguraba como la Catedral de las Comunicaciones, sede de Correos y Telégrafos, y durante casi diez años fue el centro neurálgico del sistema de comunicaciones que cubría toda España.

Ubicado en un parque de atracciones

Antes de que este emblemático edificio tomara su ubicación, el solar del actual Palacio de Cibeles formaba parte de los antiguos Jardines del Buen Retiro: un espacio de divertimento público donde se ofrecía teatro al aire libre, un coliseo cubierto que funcionaba como circo, quioscos de música y globos con aeronautas acrobáticos.

En ese mismo espacio se instaló una atracción que causó sensación, un tobogán "para adultos". Se conocía como 'toboggan' y por solo quince céntimos los madrileños más atrevidos se lanzaban cuesta abajo. Fue un símbolo de modernidad importado desde Canadá.

El 'toboggan' de Cibeles.

El 'toboggan' de Cibeles. / Ayuntamiento de Madrid

Escenario del saludo de Marconi

La inauguración de este nuevo espacio tuvo lugar el 14 de marzo de 1919. Todas las portadas se llenaron de fotografías en un evento que unió a los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, junto a la princesa Beatriz de Gran Bretaña. Desde allí se mandó el primer telegrama oficial de todo el edificio, una felicitación a los funcionarios de Correos y Telégrafos de todo el país.

Imagen de la inauguración del Palacio de Comunicaciones.

Imagen de la inauguración del Palacio de Comunicaciones. / Ayuntamiento de Madrid

Bastaron minutos para que llegase un telegrama desde la propia Inglaterra. El ingeniero e inventor del telégrafo inalámbrico, Guglielmo Marconi, envió un saludo. Así se inauguraba un intercambio de mensajes reales desde un edifico que sin saberlo en ese momento pasaría a ser uno de los más importantes de toda la ciudad. Una construcción que durante muchos años fue sede de Correos y que ahora alberga la sede del Ayuntamiento de Madrid.