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ENTREVISTA 'UN CAFÉ EN LAS ALTURAS'

Cristina Sánchez, torero: "En el ruedo compartía con el toro y fuera luchaba con una sociedad con muchos prejuicios"

La madrileña defiende en esta entrevista el auge de los toros –"las plazas se llenan"–, sostiene que "la tauromaquia es una gran protectora del animal" y denuncia los "mensajes crueles y falsos" de los políticos que "quieren ideologizar"

La torero Cristina Sánchez, invitada en 'Un café en las alturas'

La torero Cristina Sánchez, invitada en 'Un café en las alturas' / EPE

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Armando Huerta

Armando Huerta

Madrid

Cristina Sánchez abrió un camino inédito para las mujeres en un mundo, el del toro, dominado tradicionalmente por hombres. Se convirtió en la primera mujer en Europa en tomar la alternativa y en la primera novillera en salir por la Puerta Grande de Las Ventas. Triunfó en los años 90. Hoy es apoderada del torero Tomás Bastos y reflexiona en Un café en las alturas sobre los hitos que jalonaron su carrera, aportando su visión sobre la tauromaquia y sobre los prejuicios de la sociedad.

En el fin de semana en que arranca la Feria de San Isidro, Cristina Sánchez rememora aquellos tiempos en los que Las Ventas, “la plaza más importante”, le dio “el trampolín” en la profesión y recuerda cómo, siendo mujer, le marcaron los prejuicios de algunos en aquella época: “Yo en el ruedo compartía con el toro y fuera del ruedo luchaba contra un entorno social en los años 90, que no es el que hay ahora y que era bastante más hostil con la mujer”. Y puntualiza que “no solo en el toro sino en la sociedad ha predominado el hombre y había mucho prejuicio”.

Con naturalidad y sin querer hacer sangre, reconoce -considerándolo casi “una anécdota- que hubo tres toreros que se negaron a torear con ella. Prefiere en la conversación no mencionarlos, aunque sí apunta de dos de ellos están citados en su libro Mujer y torero porque ellos lo admitieron antes públicamente.

En la entrevista habla de su padre, el banderillero Antonio Sánchez, que siempre la apoyó y, preguntada por Manuel Díaz El Cordobés, con quien compartió cartel, amistad y anécdotas: “toreé mucho con él y fue un cartel muy vendido porque despertaba curiosidad; cogíamos la avioneta porque hacíamos doblete, e incluso él cogía la avioneta”. “Es un ser humano entrañable, la gente le quería mucho y él se dejaba querer”, apostilla.

En la conversación comenta cómo vivió aquella vez, en la que toreando con El Cordobés en La Maestranza de Sevilla, en 1996, se convirtió en la primera mujer torero en hacer el paseíllo en esta plaza. Pero habla con un cariño especial de Las Ventas donde logró salir por la Puerta Grande siendo novillera: “Madrid es la plaza que te da o te quita porque es de suma importancia y es el examen más importante por el que los toreros pasan, fue un trampolín muy importante para mi carrera profesional”.

Cristina Sánchez no olvida también aquel día de mayo de 1996 en el que tomó la alternativa en Nimes (Francia), de la mano de Curro Romero: “Se televisó por la 1 de Televisión Española, con Curro Romero y José María Manzanares, dos figurones del toreo, y todo salió muy bien; yo iba muy preparada, muy mentalizada, con muchísima ilusión, como siempre he hecho”. Fue un acontecimiento histórico, pues ese día se convirtió en la primera mujer en tomar la alternativa de toda Europa.

Después, la torero se sincera en la conversación y haciendo un ejercicio de conciencia, reconoce por qué dejó su profesión con tan solo 27 años: “empecé a perder la ilusión, las cosas no salían y decidí retirarme y mirar hacia otro lado”.

En la entrevista habla también sobre el estado de salud de la tauromaquia y critica el modo en que algunos políticos tratan los toros: “Hemos tenido unos años complicados en los que la política se metió mucho en el mundo del toro, queriendo ideologizar y mandando mensajes muy crueles, muy falsos y levantando falso testimonio sobre lo que es la verdadera esencia de la tauromaquia, nuestras raíces, nuestra cultura y nuestras tradiciones en una forma de vivir y sentir que quisieron desvirtuar, hicieron daño”.

Cristina Sánchez pide respeto a quienes critican el toreo: “Pido respeto, no todo el mundo puede pensar igual que yo, pero que me respeten porque estoy dentro de una profesión totalmente lícita, legal y constitucional”. Y apunta al auge actual de la tauromaquia: “las plazas se llenan, cada vez hay más gente, con muchísima gente joven acudiendo a los toros, es impresionante”.

En su opinión, “hay mucho desconocimiento” y se mandan mensajes erróneos entre quienes luchan por que se prohíban los toros: “la tauromaquia es una gran protectora del animal, somos grandes animalistas”.