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VIAJE INSTITUCIONAL

Ayuso en México: un polémico viaje con abrupto final

La presidenta madrileña suspende su recorrido por el país norteamericano cuatro días antes del final previsto entre acusaciones a Sheinbaum de boicot a su presencia en los Premios Platino que desmienten tanto el 'resort' que acoge la gala como el Gobierno mexicano

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso / COMUNIDAD DE MADRID / Europa Press

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Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

El viaje a México de Isabel Díaz Ayuso, defendido desde Sol como una forma de "intensificar las relaciones económicas y culturales" entre la Comunidad de Madrid y el país norteamericano, no ha podido terminar de forma más abrupta. La presidenta de la Comunidad de Madrid suspendía en la tarde de este viernes el tramo final de su itinerario y anunciaba su regreso anticipado, acusando directamente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de boicotearlo.

Entre los actos previstos en la agenda de la dirigente madrileña se contemplaba este fin de semana su asistencia a la gala de entrega de los Premios Platino del Cine Iberoamericano, una ceremonia que se celebra alternativamente en Madrid y en Cancún y que cuenta con el patrocinio de la Comunidad de Madrid. Pero en un comunicado emitido sorpresivamente en la tarde del viernes, el Ejecutivo regional anunciaba que Ayuso suspendía su asistencia a la gala, así como toda la etapa final de su desplazamiento, inicialmente previsto hasta el próximo martes, y emprendía la vuelta a Madrid. ¿El motivo? Lo que consideraban el boicot a su presencia por parte de Sheinbaum.

"En un hecho sin precedentes, el Gobierno mexicano ha amenazado a los organizadores de los premios Platino del Cine Iberoamericano con cerrar el complejo donde se celebran si acude la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tanto al evento como al recinto, en cualquier momento", se afirmaba en la nota. Más allá de ello, se alude a "un clima de boicot que sigue creciendo por parte del Gobierno de ultraizquierda mexicano" que "obliga" a la presidenta madrileña a suspender la tercera parte del viaje, prevista en Monterrey.

Desde el Grupo Xcaret, propietario del resort donde se celebran los premios, se negaba "categóricamente", en cambio, haber recibido presión alguna del Gobierno mexicano y se aseguraba que habían sido ellos los que habían pedido a los organizadores retirar la invitación. Con respecto al comunicado emitido esta mañana por la Comunidad de Madrid, negamos categóricamente haber recibido amenazas o instrucción alguna por parte de la Presidenta de nuestro país, Claudia Sheinbaum Pardo, o algún funcionario del Gobierno de México con respecto a la realización de Los Premios Platino Xcaret [...]. Debido a las desafortunadas declaraciones realizadas por la representante de la Comunidad de Madrid los últimos meses culminando con una gira política en México, en días anteriores a la celebración de los Premios Platino Xcaret, hemos solicitado a los organizadores retirarle la invitación para prevenir que el evento sea utilizado como plataforma política en lugar de la celebración que busca enaltecer a la industria cinematográfica de Iberoamérica", se afirmaba.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participa en una rueda de prensa en el Palacio Nacional en Ciudad de México (México). EFE/Isaac Esquivel

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum. / Isaac Esquivel / EFE

El Gobierno mexicano, desmentía, asimismo cualquier presión. "El recorrido por nuestro país se desarrolló en un ambiente de total libertad, que es lo que caracteriza a nuestro gobierno. En ningún momento se intentó evitar alguna de sus presentaciones públicas o privadas", informaba en su propia nota.

El episodio suponía el final de un viaje polémico desde antes de empezar. Su mera duración, de diez días, el más largo emprendido por la presidenta desde que llegó a la Puerta del Sol, en 2019, y la agenda adelantada, que incluía encuentros con políticos de la derecha mexicana o un homenaje a Hernán Cortés, entre encuentros con alguna empresa y potenciales inversores, además del paso por al Riviera Maya para la gala de los Platino, habían llevado a la oposición madrileña a hablar de "unas vacaciones pagadas a un parque temático de la derecha latinoamericana".

Pero ha sido a partir de que Ayuso pusiera pie en México cuando han arreciado las controversias. En especial tras su participación en el acto Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés, en el que se reivindicaron las figuras de Hernán Cortés o de Isabel la Católica. El acto se iba a celebrar en la Catedral Metropolitana de Ciudad de México, pero la Arquidiócesis Primada de México lo canceló. Se terminó celebrando en otra localización en Cuauthémoc, una de las demarcaciones de Ciudad de México, a cuya alcaldesa, Alessandra Rojo de la Vega, abierta opositora a Sheinbaum, algunos llaman "la Ayuso mexicana". El pasado 8M fue una de las mujeres premiadas por el Ejecutivo madrileño con motivo del Día Internacional de la Mujer.

El acto, en territorio mexicano, donde el personaje de Hernán Cortés es una figura discutida no hizo sino avivar un enfrentamiento con el Gobierno de Sheinbaum que venía de atrás. Ayuso se ha referido de manera más o menos abierta a México como un narcoestado en los últimos meses y lo ha comparado con dictaduras como Cuba o Nicaragua. Hace unas semanas, después de que Felipe VI reconociera en una conversación con el embajador de México en España que se produjeron "abusos" en la conquista de América, la presidenta madrileña afirmó en una entrevista en OK Diario: "Abusos, los que ya se cometían contra la propia población autóctona por parte de las poblaciones aztecas y mayas, que entendían los sacrificios como parte de los rituales. Llegamos los de la cruz y pusimos un nuevo orden. Y, sobre todo, una forma de entender que la vida es sagrada y que había que civilizar y trasladarle al Nuevo Mundo una forma diferente de vivir".

Sus palabras cruzaron entonces el Atlántico y fueron replicadas por Sheinbaum, quien la acusó de "tener una visión de imperio" y de estar asesorada en Madrid por el expresidente mexicano del Partido de Acción Nacional (PAN) Felipe Calderón.

Méjico y México

Al día siguiente del acto sobre el mestizaje, Ayuso visitaba la Universidad de la Libertad, fundada por el empresario Ricardo Salinas, propietario, entre otros negocios de TV Azteca, y próximo al PAN, formación de la derecha mexicana que lidera la oposición. "El pensamiento colectivista, totalitario, te quiere pudrir el alma, porque quiere que sientas ese agravio, que tengas envidia, que desconfíes, que tengas siempre emociones negativas, que no tengas nada y que todo lo que tengas esté mal [...]. Así es como mueren las democracias, así es como está pasando en México y así es como está pasando en España", declaraba.

La presidenta mexicana, entretanto, le reprochaba a Ayuso su "ignorancia de la Historia de España". "A quienes reviven la Conquista como salvación, les decimos: están destinados a la derrota; a quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades, les decimos: están destinados a la derrota", añadía.

AYUSO BOICOT MÉXICO

Una concejal de Morena en Aguascalientes interrumpe el acto de entrega de las llaves de la ciudad a Isabel Díaz Ayuso. / EPE

En Aguascalientes, a la entrada del Congreso del estado, donde se le entregó la Medalla al Mérito Cívico, Ayuso fue recibida por algunos manifestantes con carteles en la que se la declaraba "non grata". Horas después, una concejal de Morena, el partido de Sheinbaum, interrumpía el acto de entrega de las llaves de la ciudad. Una diputada federal de Movimiento Ciudadano, partido de corriente socialdemócrata, se le acercaba en el aeropuerto para afearle de manera contenida sus comentarios sobre la conquista o que escriba México con j en vez de con x.

A la vez Ayuso iba encontrando defensores y detractores en redes sociales. Mientras algunos la elevaban a la condición de "estadista", desde Morena la tachaban de "heredera de la Falange". "Es representante de la derecha, derecha, derecha", decía por triplicado la propia Sheinbaum. Ayuso se ha reunido, de hecho, en este viaje con los gobernadores de los cuatro estados de México en los que está al frente el PAN, Tere Jiménez, gobernadora del estado de Aguascalientes, Libia Dennise García Muñoz Ledo, de Guanajuato, Maru Campos, de Chihuahua, y Mauricio Kuri, de Querétaro, en un encuentro que, en medio de la polémica, nadie ha aireado demasiado.

Interrumpido así abruptamente el viaje, de la guerra cultural se pasa ahora a la batalla del relato. Mientras desde el entorno de Ayuso se mantiene la tesis del boicot, la oposición regional acusa a la presidenta madrileña de "hacer el ridículo".

"Ha tenido que cancelar sus vacaciones pagadas por todos los madrileños. Además de hacer el ridículo y hacer de comercial con el espectáculo de Nacho Cano, lo que se ha llevado en México son abucheos ahí donde ha ido. Se está mostrando la presidenta que tenemos", señalaba Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid en la Asamblea regional. En la misma línea, el secretario general del PSOE de Madrid y ministro para la Transformación Digital, Óscar López, calificaba el viaje de "esperpento de principio a fin".