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ARQUITECTURA

El desconocido palacio de estilo romano a una hora de Madrid que se encuentra escondido en una montaña: historia, arte y naturaleza a un paso de la capital

Los visitantes pueden disfrutar de entrada gratuita en determinados días y horarios, además de la opción de visitas guiadas por este palacio

Un palacio escondido a una hora de Madrid.

Un palacio escondido a una hora de Madrid. / Patrimonio Nacional

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Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

Viajar a otra época nunca estuvo tan cerca de la capital. Y es que muy cerca de Madrid hay lugares que te transportan en el tiempo hasta siglos atrás. Rodeado de naturaleza y poco conocido, se esconde en un palacio que no suele aparecer en las rutas típicas, pero que fue elegido por reyes como lugar de descanso. A poco más de una hora de Madrid, es ideal para conocer en una escapada de fin de semana.

En la provincia de Segovia, concretamente dentro del término municipal de Real Sitio de San Ildefonso, este palacio ha quedado en un plano secundario. Una construcción que estuvo deshabitada durante más de cien años y que solo ha sido ocupada en dos ocasiones: por Francisco de Asís en la segunda mitad del siglo XIX y por Alfonso XII tras la muerte de su esposa. No podía ser otro que el Palacio Real de Riofrío.

El palacio más romano.

El palacio más romano. / Patrimonio Nacional

El palacio desconocido en la montaña

El origen de este palacio se remonta al 1724 cuando el Rey Felipe V adquirió los terrenos del bosque y Dehesa de Riofrío. Cuando falleció, su viuda Isabel de Farnesio, impulsó allí la construcción de su propio señorío con el motivo de ofrecerle a su hijo un palacio en el campo para retirarse.

Para llevar a cabo la idea encargó al arquitecto Virgilio Ravaglio. Su temprana muerte obligó a confiar en otros arquitectos, quienes supieron continuar con la idea del italiano. El resultado fue un edificio de líneas sencillas y elegantes al estilo más italiano que lo convierte en el más romano de todos los palacios. La idea de Felipe V e Isabel de Farnesio se vio truncada tras la llegada de Carlos III. La viuda volvió a la corte y el palacio quedó abandonado y sin uso durante más de cien años.

Más de 500 obras de arte en su interior

Su interior guarda verdaderos tesoros. Fue en la década de 1960 cuando el Palacio de Riofrío sufre una gran modificación y se divide en dos zonas: un palacio romántico conocido como Museo Alfonsino y en otra el Museo de la Caza. Gracias al Plan de Actuación de Patrimonio Nacional, los salones del palacio recuperaron, en la medida de lo posible, la decoración y el uso que tuvieron en el pasado.

Las salas se llenaron de cientos de obras reales y se recuperaron diferentes espacios como el salón de billar, la sala de servicio al comedor, el dormitorio de Francisco de Asís o el Oratorio. Un mobiliario cuidado al detalle que han vuelto a embellecer las estancias de este lugar tan desconocido, pero acogedor y lleno de luz y vida.

El interior del palacio guarda más de 500 obras de arte.

El interior del palacio guarda más de 500 obras de arte. / Patrimonio Nacional

Visita en un gran entorno natural

Si algo sorprende de este palacio es el gran enclave natural que lo rodea. Rodeado por El Bosque de Riofrío, este espacio alberga un extraordinario valor ecológico de 640 hectáreas donde no faltan las encinas, sotos, sauces, chopos y tomillos, romeros y cantuesos. A todo ello se suma la diversidad faunística del lugar donde se pueden apreciar más de cincuenta especies de aves y numerosos mamíferos.

Lo mejor de todo es que se puede visitar (y gratis). Los horarios cambian ligeramente según la época del año: de martes a domingo, de 10:00 a 19:00 horas en los meses de verano, de 10:00 a 18:00 horas en invierno y el acceso se cierra aproximadamente una hora antes. También se puede visitar gratis los miércoles y domingos por la tarde, desde las 15:00 hasta el cierre, perfecto para aprovechar.

Un palacio rodeado de un gran entorno natural.

Un palacio rodeado de un gran entorno natural. / Patrimonio Nacional

La entrada general cuesta cinco euros, la entrada reducida desciende hasta los dos euros de coste y los menos de cinco años, desempleados o personas con discapacidad entran de forma gratuita. Está la opción de visitar el palacio con un guía, lo que dura alrededor de una hora y están disponibles durante varios turnos al día. Sin duda, es un lugar perfecto al que escaparse uno de estos días. Y más con el buen tiempo.