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AYUDAS

Nuevo cambio para los madrileños en el Ingreso Mínimo Vital de la Seguridad Social: así se calculará la ayuda ahora si ganas más de 6.000 euros al año

La Seguridad Social no revisará esta mejora mes a mes, sino en la actualización anual del Ingreso Mínimo Vital

Los beneficiarios no tendrán que solicitar una nueva prestación ni realizar un trámite específico para que se aplique este incentivo

Los beneficiarios no tendrán que solicitar una nueva prestación ni realizar un trámite específico para que se aplique este incentivo

Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

El Ingreso Mínimo Vital se ha convertido en una de las ayudas más importantes para los hogares en situación de vulnerabilidad económica. Desde su puesta en marcha, esta ayuda ha buscado garantizar unos ingresos mínimos a las familias con menos recursos, pero también ha generado dudas entre quienes encuentran un empleo o consiguen mejorar sus ingresos.

Una de las principales preocupaciones de los beneficiarios es qué ocurre cuando empiezan a trabajar, amplían su jornada o reciben una subida de sueldo. Hasta ahora, a muchas personas les preocupaba que cualquier mejora económica pudiera traducirse en una reducción inmediata de la ayuda, lo que en algunos casos hasta desincentivaba la búsqueda de empleo o la aceptación de nuevas oportunidades laborales.

Para corregir esta situación, el Gobierno ha aprobado un cambio en las reglas del Ingreso Mínimo Vital que busca hacer más sencilla su compatibilidad con el empleo. Esta nueva norma introduce una protección sobre los primeros 6.000 euros de mejora anual de ingresos, de forma que trabajar o ganar algo más no suponga automáticamente perder parte de la prestación.

Estas ayudas están dirigidas a quienes cumplan con ciertos requisitos

El Gobierno ha aprobado un cambio en las reglas del Ingreso Mínimo Vital que busca hacer más sencilla su compatibilidad con el empleo / FREEPIK

Los primeros 6.000 euros no contarán para el IMV

La principal novedad es que los primeros 6.000 euros anuales de mejora de ingresos quedarán exentos al 100%. Ahora, si el aumento supera esa cantidad, los primeros 6.000 euros seguirán sin computar y, sobre el exceso, se aplicará una exención del 50%. En los hogares con complemento por discapacidad o monoparentalidad, ese porcentaje subirá al 55%.

Por ejemplo, si una unidad de convivencia mejora sus ingresos en 8.000 euros al año, 7.000 euros quedarían fuera del cálculo general del IMV. En el caso de hogares con discapacidad o monoparentalidad, la cantidad exenta sería de 7.100 euros.

La jubilación es cada vez más activa y prolongada, con nuevas necesidades económicas. Sin embargo, ahorrar para la jubilación no es un comportamiento intuitivo ni sencillo. “Desde la economía conductual sabemos que ahorrar cuesta. No tiene una recompensa inmediata y suele posponerse. Comprar algo da gratificación instantánea; guardar dinero para dentro de 20 o 30 años, no”, explica Juan Manuel Mier, experto del área de pensiones de BBVA. Para resolver este obstáculo, propone mecanismos automáticos que desvíen una parte de la nómina o ingresos extraordinarios hacia el ahorro, generando así el hábito de forma progresiva.  Esta perspectiva coincide con la de José Ignacio Conde-Ruiz, subdirector de Fedea, quien defiende un modelo más estructurado y obligatorio de ahorro: un segundo pilar de pensiones de capitalización, como ya ocurre en Reino Unido o Irlanda. En estos países, se retiene automáticamente un 5% del salario al trabajador para invertirlo en un fondo privado, salvo que éste manifieste expresamente su deseo de no participar. “El 93% de los trabajadores en Reino Unido mantiene la retención. Es más difícil decidir dejar de ahorrar que empezar a hacerlo”, destaca.  Planes individuales El límite de aportación de 1.500 euros, en marcha desde la reforma fiscal de 2021, ha hecho que los planes individuales de pensiones hayan perdido atractivo frente a los planes de empleo y otros productos como los fondos de inversión o los planes individuales de ahorro (PIAS) que ofrecen las aseguradoras y las entidades financieras.  En el momento de hacerlas, las aportaciones a planes individuales reducen la base imponible del impuesto sobre la renta. Por ejemplo, una persona en un tramo del 30% que aporta 1.500 euros podría ahorrarse unos 450 euros en la declaración. No obstante, el rescate tributa como rendimiento del trabajo, lo cual puede elevar entonces la base imponible si no se planifica bien.  De forma alternativa, los PIAS son un producto de ahorro e inversión a largo plazo: el dinero aportado de forma periódica se invierte en fondos, y al llegar a la jubilación, se puede rescatar en forma de capital o renta vitalicia. En esta última opción, los rendimientos generados están exentos de tributación.  Cómo complementar la pensión Ante la incertidumbre sobre la sostenibilidad futura del sistema de pensiones, CaixaBank ha diseñado una estrategia de planificación financiera adaptada a cada etapa vital. A través de su programa Generación +, ofrece asesoramiento personalizado para fomentar el ahorro desde edades tempranas —idealmente, señalan, a partir de los 40— y garantizar ingresos complementarios durante la jubilación.  Entre los productos más relevantes destaca precisamente la renta vitalicia, un instrumento que transforma parte del ahorro acumulado en una renta periódica garantizada hasta el fallecimiento del titular. “Es especialmente útil para quienes desean complementar su pensión sin dejar de lado la posibilidad de dejar parte de su patrimonio en herencia”, explica Ramon Faura, el director Propuesta de Valor Banca Retail en CaixaBank, que gestiona el 70% de estos productos en España. La entidad cuenta ya con 730.000 clientes con rentas vitalicias, y 1.700 personas de más de 100 años entre sus titulares.  También existen seguros de protección sénior, fondos de inversión y carteras gestionadas, que permiten modular el nivel de riesgo según las necesidades de cada persona.  La vivienda como activo En un país con un altísimo porcentaje de propietarios de vivienda, el patrimonio inmobiliario representa una fuente potencial de liquidez. No obstante, por el momento apenas se aprovecha, constata Faura. Hay diversas fórmulas para que el propietario pueda transformar su vivienda en renta sin necesidad de venderla de forma inmediata. Una de ellas es la hipoteca inversa, que permite recibir una renta mensual usando su vivienda como garantía, conservando la propiedad hasta el fallecimiento. Otra opción es la venta de la nuda propiedad, mediante la cual se transmite la titularidad del inmueble a cambio de una renta vitalicia, pero se mantiene el uso y disfrute del mismo de por vida.  También existen soluciones intermedias como el anticipo de alquileres, pensado para quienes necesitan sufragar una residencia: el banco adelanta los ingresos esperados por el alquiler, que después se regularizan con los herederos.  Cambio de comportamiento Pese a su potencial, muchas personas mayores desean conservar la vivienda para dejarla en herencia, aunque su valor real sea bajo, especialmente en zonas rurales. En este punto Mier destaca que la falta de planificación patrimonial genera conflictos: la mayoría de personas no ha hecho testamento, o lo ha redactado de forma genérica, lo que complica después la distribución del legado entre varios herederos.  No obstante, se observa un cambio de comportamiento generacional: mientras que padres y abuelos daban prioridad a la herencia, algunos jubilados actuales prefieren disfrutar de todo el patrimonio acumulado, por lo que cada vez más se decide optar por productos como las rentas vitalicias.

La principal novedad es que los primeros 6.000 euros anuales de mejora de ingresos quedarán exentos al 100% / ARCHIVO

El cálculo se hará en la revisión anual

La Seguridad Social no revisará esta mejora mes a mes, sino en la actualización anual del Ingreso Mínimo Vital. Para ello, se compararán los ingresos del ejercicio fiscal anterior con los obtenidos un año antes.

Además, la exención se aplicará de oficio con los datos tributarios que reciba el INSS, por lo tanto, los beneficiarios no tendrán que solicitar una nueva prestación ni realizar un trámite específico para que se aplique este incentivo.