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Chema Madoz revisita lo cotidiano desde la introspección en su nueva exposición en Madrid

El fotógrafo madrileño expone 34 obras inéditas en la Galería Elvira González, explorando la fragilidad y el paso del tiempo a través de objetos comunes

Quinta exposición individual del fotógrafo Chema Madoz en el marco del Festival PHotoESPAÑA

Quinta exposición individual del fotógrafo Chema Madoz en el marco del Festival PHotoESPAÑA / Marcos Villaoslada / EFE

La Galería Elvira González (Calle Hermanos Álvarez Quintero, 1) presenta una nueva exposición individual de Chema Madoz en el marco de la XXIX edición de PhotoEspaña. La muestra, abierta al público hasta el 10 de julio, reúne 34 fotografías inéditas realizadas entre 2024 y 2025.

En esta serie, el fotógrafo madrileño continúa explorando el potencial expresivo de los objetos cotidianos. A través de pequeñas alteraciones o cambios de contexto, las imágenes proponen nuevas lecturas que invitan a reconsiderar elementos aparentemente conocidos. Aunque este enfoque ha sido constante en su trayectoria, en este conjunto se aprecia una mayor atención a cuestiones relacionadas con el paso del tiempo, la percepción y la fragilidad.

Quinta exposición individual del fotógrafo Chema Madoz en el marco del Festival PHotoESPAÑA

Quinta exposición individual del fotógrafo Chema Madoz en el marco del Festival PHotoESPAÑA / JUAN PEIRÓ/CONSORCIO MUSEOS / Europa Press

A diferencia de otros fotógrafos centrados en la captura del instante, Madoz desarrolla su trabajo en estudio. Su proceso parte de una idea previa que construye mentalmente y que posteriormente materializa mediante composiciones precisas. Este método le permite controlar todos los elementos de la imagen y desplazar el significado original de los objetos mediante intervenciones mínimas.

Entre las obras expuestas aparecen motivos recurrentes en su producción, como jaulas, libros o mariposas. Una de las fotografías muestra una jaula abierta frente a un mapa, sugiriendo la dispersión de las aves en distintas direcciones y planteando una reflexión sobre la movilidad y la ausencia de límites físicos.

En otra pieza, el artista reinterpreta el motivo clásico del Espinario: la figura no extrae una espina de su pie, sino una manecilla de reloj, incorporando una referencia directa al tiempo. Este tipo de asociaciones visuales, habituales en su trabajo, se apoyan en una lógica reconocible que permite establecer conexiones entre elementos distintos.

Quinta exposición individual del fotógrafo Chema Madoz en el marco del Festival PHotoESPAÑA

Quinta exposición individual del fotógrafo Chema Madoz en el marco del Festival PHotoESPAÑA / Marcos Villaoslada / EFE

La exposición mantiene el uso exclusivo del blanco y negro, una de las señas de identidad del autor. Esta elección responde a su interés por reducir la imagen a lo esencial y evitar asociaciones inmediatas con la realidad cotidiana. La ausencia de color introduce una distancia que favorece una lectura más abierta de las imágenes. El uso de luz natural y la sencillez de los elementos contribuyen a reforzar esta intención.

En varias de las fotografías se introduce también una reflexión sobre la fragilidad. Las mariposas, presentes en diferentes composiciones, funcionan como un elemento que remite a lo efímero y a la transformación. En algunos casos aparecen asociadas a objetos cotidianos, lo que refuerza el contraste entre lo estable y lo transitorio.

La exposición se sitúa en continuidad con el desarrollo de su trayectoria, consolidada desde finales del siglo XX. Esta muestra precede a la publicación de su próxima antología, Manual de un distraído, que se presentará en octubre en el Canal de Isabel II.