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CHAMPIONS | ARSENAL 1-0 ATLÉTICO DE MADRID

El Atlético, el equipo español que llegó más lejos en Champions, cae ante el Arsenal y se despide del sueño europeo

Un tanto de Bukayo Saka al filo del descanso condena al conjunto rojiblanco, que remó durante buena parte de la segunda mitad bajo la ausencia de Julián y Griezmann

David Magán

David Magán

Madrid

El Atlético de Madrid 2025/26 llega a su fin. Ni la Copa del Rey. Ni LaLiga, por supuesto. Ni la Champions, de la que se despide tras realizar una eliminatoria de mérito. Miró a los ojos fijamente al Arsenal y, durante más de un período, llegó a ser superior al equipo que ha construido Mikel Arteta en el último lustro. Adiós a la temporada de lo que pudo ser y no fue. Una en la que había depositadas miles de esperanzas que finalmente no llegarán a buen puerto. Tras dejar en el camino al Tottenham y al FC Barcelona, el Atlético no pudo hacer frente a un equipo con multitud de variantes. Un Arsenal que regresa a una final de Champions dos décadas después para medirse a otro transatlántico, PSG o Bayern Múnich.

Saka firma el gol antes del descanso

Con fuegos de artificio y un ambiente hostil recibió el conjunto gunner a los rojiblancos antes del comienzo de esta primera semifinal. Renunció Arteta a Zubimendi en la medular y cambió los extremos con respecto al partido de ida. Con Bukayo Saka ya recuperado y Trossard, en lugar de Martinelli, el Arsenal buscó atacar las debilidades del conjunto rojiblanco. En cualquier caso, no se dejó amedrentar el equipo de Simeone en los primeros compases de partido. Se vislumbró un equipo valiente, yendo a presionar a campo rival por momentos y muy solidario en el repliegue, a la altura de lo que requiere una cita de estas dimensiones.

Gozó Giuliano de la primera gran oportunidad del partido. Se aprovechó de las constantes bajadas a posiciones intermedias por parte de Griezmann y Julián para recibir un centro raso en el punto de penalti. Solo la intervención de Rice privó al equipo de Simeone de adelantarse en el marcador. Agradecía el Atlético el despliegue de sus dos puntas, siendo estos una referencia más junto a los centrocampistas y desahogando al equipo ante la incansable presión del Arsenal.

Las más claras de los de Arteta en el primer acto llegaron a través de la estrategia, como viene siendo habitual en el transcurso de la temporada. Primero Gabriel y después Saka encontraron posiciones favorables para complicar a Jan Oblak. Un Atlético alentado por los 3.000 rojiblancos desplazados a Londres resistía y dirigía el partido hacia el punto en el que Simeone lo vislumbró en la previa.

Pero en una jugada puntual el Arsenal encontró un resquicio en la zaga del equipo madrileño. Gyökeres atacó el espacio entre central y lateral para servir un centro que cayó en las botas de Trossard. El belga no tardó en sacarse un disparo potente, repelido por Oblak en un primer momento, pero rematado por Saka, héroe local, en segunda instancia bajo la línea de gol. Recibió el Atlético, como ya ocurriera en el encuentro de ida, un mazazo en forma de gol al filo del descanso.

Soledad Gallego-Díaz.

Bukayo Saka celebra su tanto al Atlético. / EFE/ NEIL HALL

Un Atlético inofensivo sin Griezmann y Julián

Se palpaba el miedo al error en los 22 protagonistas que lucían sobre el césped del Emirates Stadium. El gol de un, hasta ese momento, desaparecido Saka avivó dentro de las posibilidades el ritmo del encuentro. Dispuso Giuliano de una nueva oportunidad, más clara aún que la anterior. El desafortunado despeje de Saliba dejó al argentino en posición de uno contra uno ante Raya. La intimidación de Gabriel fue suficiente para que el pequeño Simeone no pudiera convertir la oportunidad en la que el banquillo rojiblanco reclamaba penalti.

A la hora de partido, el tobillo maltrecho de Julián Álvarez dijo basta. El argentino había sido protagonista en los días previos tras la lesión sufrida en el encuentro de ida. Con el adiós de ‘La Araña’, llegó también el de Griezmann. Con 25 minutos de partido por delante y sin sus dos futbolistas más determinantes sobre el terreno de juego, tenía el Atlético la difícil tarea de hacer un gol al conjunto londinense. A partir de ahí, el equipo de Simeone perdió capacidad de amenaza y quedó a merced del Arsenal.

En ese período emergió la figura de Gyökeres. El sueco, al que solo Pubill pudo contener por momentos, actuó como hombre boya para los de Arteta. Un dolor de cabeza constante para Le Normand, que lidió con la pena máxima en más de una ocasión. En definitiva, el conjunto gunner selló la clasificación a la gran final ante un Emirates Stadium rendido a su equipo. PSG o Bayern Múnich serán la última piedra en el camino de los de Arteta para conseguir la tan ansiada ‘orejona’ el próximo 30 de mayo en Budapest.