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CHAMPIONS | ARSENAL - ATLÉTICO (VUELTA)

A Budapest se llega pasando por Londres: el Atlético y Simeone encaran "con mucha fe" el penúltimo paso hacía su gran anhelo

Los rojiblancos se enfrentan al Arsenal en su estadio con la necesidad de ganar para alcanzar la cuarta final de Champions de su historia

Simeone, antes de enfrentarse al Arsenal en busca de la final de la Champions: "Estamos convencidos y tenemos mucha fe"

EFE

Daniel Gómez Alonso

Daniel Gómez Alonso

No es ningún secreto que, para el Atlético de Madrid, la Copa de Europa traspasó hace ya mucho tiempo la barrera de lo que podría considerarse una ambición sana para convertirse en una "obsesión". Hasta tal punto llega que ese término es, precisamente, el que utilizan en sus cánticos sus aficionados, dejando de lado el miedo a reconocer que esa competición, esquiva tantas veces de las formas más crueles imaginables, ocupa gran parte de su pensamiento. Sin temor, tampoco, a asumir públicamente el daño que ha hecho y cómo ha marcado el devenir de un club que ha abrazado, en gran medida por lo acontencido en este torneo, la desesperanza hasta convertirla en gasolina para volver a intentarlo.

"Ganar la Champions, no vale esconderse", dijo a las claras Diego Pablo Simeone en junio del año pasado, cuando en una entrevista le preguntaron qué le faltaba por conseguir. No hay medias tintas, ni excusas por el poderío económico de los rivales, superior en gran medida al de los rojiblancos, que ya hace tiempo, a la voz del técnico argentino, optaron por afrontar su gran anhelo histórico a pecho descubierto, sin precauciones. El objetivo, por más difícil que parezca, no es otro que ganar, por fin, y así se trasmite.

En la Champions, el partido a partido pasó a mejor vida. Desde hace un par de años, el objetivo público desde el cuerpo técnico y los jugadores se pone en llegar a la final. Esa de la que ahora mismo está a solo un paso. Pero qué paso. Solo vale ganar en el Emirates y ante el líder de la Premier League, un Arsenal que acumula 22 victorias en 28 duelos en casa en este curso.

"Convencidos del plan"

Un equipo, el de Arteta, que solo ha perdido dos veces como local este año, que solo ha encajado diez goles bajo el influjo de su público, que cuenta con una plantilla con un valor de mercado de 1.209 millones de euros. A todo ello se enfrentan los rojiblancos en su camino cuarta final de la Copa de Europa de su historia, la tercera con Simeone.

"Estamos convencidos de lo que tenemos que hacer. El plan que elijamos lo tenemos que seguir hasta el final. Intentaremos jugar el partido que se necesite con la intensidad y el entendimiento que pide el partido", explicó en la previa Simeone. "Tenemos mucha fe en lo que hacemos. Tanto los futbolistas como el entrenador queremos que el partido empiece", aseguró, convencido de sus posibilidades.

Esas que persigue desde su llegada al banquillo, hace ya 14 años, con un claro objetivo que entonces parecía inimaginable. Pero que tuvo a escasos minutos dos veces. A ningún club le costó tanto ser campeón. Ni nadie, quizá, lo sufrió tanto. Unas derrotas de 1974, 2014 y 2016 que todavía sangran, pero que al mismo tiempo alimentan la rebeldía, la fuerza, la competitividad y de un Atlético que ya en la ida en el Metropolitano pudo asestar un golpe mucho mayor en la eliminatoria. Pero no fue así, y ahora todo se jugará a un partido.

Pendientes del tobillo de Julián

Llegan Simeone y los suyos pendientes de Julián Alvarez -su estrella, con diez goles en esta edición-, de Giuliano y de Sorloth, tras las lesiones de la ida, y con el recuerdo presente del 4-0 del 21 de octubre allí. Así las cosas, en principio todos estarán presentes y Oblak, Llorente, Pubill, Hancko y Ruggeri formarían la línea defensiva.

De ahí para adelante, lo habitual. Sin Pablo Barrios, Koke y Johnny Cardoso formarán la medular, y Lookman y Griezmann acompañarán a Julián y Giuliano, si están bien. En caso de que no, podría entrar Robin Le Normand y Llorente adelantaría su posición.

Enfrente, el Arsenal, inmerso en la lucha por la ‘Premier League’, título que no gana desde hace 22 años, llega decidido a conseguir el pase a la final de la Liga de Campeones después de su valioso empate en el Metropoltano y jugar uno de los mejores partidos de la temporada ante el Fulham (3-0), con una actuación estelar de Bukayo Saka, recuperado para la causa tras una lesión.

Los 'Gunners', que ya perdieron en la misma ronda el año pasado ante el Paris Saint-Germain, quieren retornar a una final de 'Champions', competición que nunca han ganado y cuyo mejor resultado fue el subcampeonato de 2006.