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FUTURO DE LAS CIUDADES

Las lecciones sobre urbanismo que Madrid puede aprender de París

En los últimos, la capital francesa ha implementado políticas de proximidad, mezclando usos y reduciendo la dependencia del coche

Sigfrido Herráez, decano de la institución, entrega de la placa de honor del COAM a la exalcaldesa de París, Anne Hidalgo.

Sigfrido Herráez, decano de la institución, entrega de la placa de honor del COAM a la exalcaldesa de París, Anne Hidalgo. / COAM

Héctor González

Héctor González

Madrid

Madrid debe mirar a París para repensar su futuro urbano. Es la principal conclusión extraída del homenaje realizado el pasado jueves por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) a la exalcaldesa de la capital frances, Anne Hidalgo, por haber situado el urbanismo, la calidad de vida y la transformación sostenible de la ciudad en el centro de la acción política. El reconocimiento se produjo durante la jornada 'La Próxima Ciudad, organizada en el marco de Madrid2050, donde Hidalgo conversó con el urbanista Carlos Moreno, impulsor de la "ciudad de los 15 minutos".

El acto sirvió también para lanzar una reflexión con mirada madrileña: qué puede aprender la capital de las políticas urbanas aplicadas en París durante los últimos años. El decano del COAM, Sigfrido Herráez, lo resumió de forma clara al señalar que “en Madrid miramos con atención lo que ocurre en París para aprender de su audacia”, porque transformar una gran ciudad exige, dijo, “un firme compromiso político y social”.

La principal lección que dejó el debate fue la necesidad de construir una ciudad más cercana. El modelo defendido por Hidalgo y desarrollado por Carlos Moreno apuesta por una ciudad policéntrica, en la que la vivienda, el trabajo, la educación, la salud, la cultura y los servicios cotidianos estén al alcance de un breve paseo. Una ciudad, en definitiva, donde la vida diaria no dependa de largos desplazamientos ni del uso constante del coche.

Herráez resumió esta idea con una frase que conecta directamente con los grandes retos metropolitanos: “No hay mayor desigualdad que la distancia obligada ni mayor pérdida de libertad que el tiempo malgastado en trayectos interminables”. La proximidad, según este planteamiento, no es solo una cuestión de comodidad urbana, sino también de equidad social.

París ha convertido esa idea en una estrategia política basada en la reducción progresiva de la dependencia del vehículo privado, la mezcla de usos, la regeneración de espacios existentes y el refuerzo de los barrios. Según se expuso durante la jornada, este modelo ha permitido reducir de forma significativa el peso del coche en la ciudad, del 60% al 20%, no tanto mediante una imposición directa como a través de la mejora de servicios, dotaciones y alternativas urbanas.

Otra de las lecciones destacadas fue la importancia de la vivienda social para mantener una ciudad “mixta”, capaz de evitar la expulsión de las clases medias y trabajadoras. Durante el debate se subrayó que una ciudad atractiva y dinámica no puede sostenerse si quienes la hacen funcionar quedan desplazados hacia periferias cada vez más alejadas. La vivienda, el alquiler y la cohesión social aparecieron así como piezas inseparables del urbanismo contemporáneo.

Hidalgo defendió además que las grandes transformaciones urbanas solo son posibles si se construyen desde el diálogo. Frente a la polarización, la exregidora parisina defendió un liderazgo basado en el consenso, la negociación y el apoyo en el conocimiento técnico y científico de arquitectos, urbanistas y otros profesionales. A los arquitectos los definió como “artistas capaces de contar la ciudad” y les pidió mantener un diálogo permanente con la ciudadanía.

Hidalgo cerró su intervención reivindicando el papel de los alcaldes y llamando a reforzar su voz en el ámbito nacional e internacional para “rehabilitar la política” como herramienta al servicio de la democracia y del bien común. Su advertencia resume buena parte del mensaje trasladado en Madrid: “Una ciudad no funciona si te obliga a recorrer dos horas para vivirla”.