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TRAYECTORIA DE SERVICIO A LA DEFENSA Y LA SEGURIDAD

Julián García Vargas, impulsor de reformas clave en las Fuerzas Armadas

El economista y exministro de Defensa promovió la profesionalización del Ejército y la modernización del sector

Julián García Vargas, impulsor de reformas clave en las Fuerzas Armadas

Cristina Andrade del Alcázar

Cristina Andrade del Alcázar

Madrid

La figura de Julián García Vargas, economista y exministro de Defensa, representa a una generación de políticos españoles técnicos, poco dados al protagonismo, cuya huella se encuentra en las instituciones por las que desarrolló su trayectoria. Su liderazgo y visión estratégica le han posicionado como un ejemplo en el ámbito de la defensa y la seguridad y, por ello, el político recibe el Reconocimiento a una trayectoria de servicio a la Defensa y la Seguridad, en el marco de los Premios Valor y Servicio, organizados por EL PERIÓDICO DE ESPAÑA y Prensa Ibérica.

Nacido en Madrid 1945, se licenció en Ciencias Económicas y comenzó su vida profesional en el Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, ejerciendo como inspector de Hacienda. Aunque empezó a coincidir con Ernest Lluch y Enrique Barón en la Federación de Partidos Socialistas desde hacía dos años, en 1976 ingresó en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). 

A lo largo de su trayectoria y bajo la Presidencia del Gobierno de Felipe González, ocupó puestos de gran relevancia como ministro de Sanidad y Consumo (1986-1991) y, posteriormente, ministro de Defensa (1991-1995), donde impulsó importantes reformas en las Fuerzas Armadas y promovió la modernización del sector. Su papel fue determinante en la profesionalización del ejército español y en la integración de España en las estructuras internacionales de defensa, especialmente en el marco de la OTAN y la Unión Europea.  En este sentido, afrontó la participación militar española en la pacificación después de la guerra de los Balcanes.

Durante su etapa como ministro de Defensa, García Vargas dirigió el ministerio en un ambiente de amenaza constante a militares y guardias civiles que eran objetivos directos de la banda terrorista ETA. Uno de los episodios más duros que vivió apenas dos meses después de su llegada al ministerio fue el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1991.

Pocos meses después de dejar el Gobierno, Julián García Vargas fue designado Enviado Especial de la Unión Europea en Bosnia, con la misión de supervisar la aplicación de los Acuerdos de Paz de Dayton y desempeñó ese cargo hasta abril de 1996. A lo largo de su trayectoria ha recibido diversas condecoraciones, entre ellas la Gran Cruz del Mérito Militar, la Cruz de la Guardia Civil, la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico y la Gran Cruz del Mérito de la República Federal de Alemania.

Tras su etapa en la política activa, ha mantenido una presencia destacada en el ámbito empresarial e institucional. Ha sido consejero de distintas compañías privadas, vicepresidente de la Confederación de Fundaciones y expresidente de la Asociación Atlántica Española. También presidió TEDAE, la asociación que agrupa a las empresas españolas de los sectores de defensa, aeronáutica, seguridad y espacio.