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DEFENSA DE EUROPA 2025

Javier Solana, distinguido por su contribución sobresaliente a la defensa y la seguridad europeas

Su visión estratégica y su capacidad de consenso han sido claves para la construcción de una arquitectura europea de seguridad sólida y eficaz

Javier Solana, distinguido por su contribución sobresaliente a la defensa y la seguridad europeas

Anna Puit /EPC

Cristina Andrade del Alcázar

Cristina Andrade del Alcázar

Madrid

Francisco Javier Solana y Madariaga (Madrid, 1942) es a día de hoy una de las figuras españolas con mayor proyección internacional de la democracia española. Precisamente por su entrega, su capacidad de negociación y liderazgo en cuestiones de seguridad y defensa comunitaria recibe el Premio a la defensa de Europa 2025, enmarcado dentro de los Premios Valor y Servicio que organizan EL PERIÓDICO DE ESPAÑA y Prensa Ibérica.

Nacido en una familia de fuerte tradición intelectual, se licenció en Ciencias Físicas y más tarde combinó su vocación académica con un profundo compromiso político. En plena dictadura franquista ingresó en el PSOE en la clandestinidad y participó en movimientos universitarios de oposición. Continuó ampliando sus estudios en Reino Unido y Estados Unidos. Más tarde, en 1977, Solana fue diputado desde las primeras elecciones democráticas y uno de los colaboradores más cercanos de Felipe González. Durante trece años ocupó varias carteras ministeriales en los gobiernos socialistas: Cultura, Educación y Ciencia, y finalmente, Asuntos Exteriores. Como ministro de Educación impulsó la LOGSE, una de las grandes reformas del sistema educativo español y, como titular de Exteriores, asumió un papel central en la proyección europea e internacional de España.

OTAN

Solana dió el salto a la primera línea en la política internacional en 1995 al ser nombrado secretario general de la OTAN, convirtiéndose en el primer español que hasta entonces había alcanzado ese puesto. Durante su mandato, que coincidió con un momento decisivo para la transformación de la Alianza Atlántica tras la Guerra Fría, lideró la puesta en marcha de importantes reformas como la estructura política y militar de la alianza, gestionó la expansión de la organización hacia Europa del Este con la incorporación de miembros como Polonia, Hungría y la República Checa y firmó, entre otras, el Acta Fundacional con Rusia.

En 1999 fue designado Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, cargo que desempeñó durante una década. Desde esa posición se convirtió en uno de los rostros más visibles de la acción exterior europea. Defensor del multilateralismo y de una Europa con mayor peso político global, impulsó la Política Europea de Seguridad y Defensa, promovió la creación de estructuras permanentes de gestión de crisis y respaldó las primeras misiones civiles y militares de la UE en los Balcanes, África y Oriente Próximo.