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RECURSO MINERAL

La explotación de sepiolita en las Lagunas de Ambroz enfrenta a ecologistas y Comunidad de Madrid

Las reservas de máxima pureza del mineral albergadas en esta zona periurbana de la capital tienen aplicaciones vinculadas a la transición energética y la autonomía industrial europea según el Gobierno regional

Laguna Grande de Ambroz, en el término municipal de Madrid, en el distrito de San Blas-Canillejas.

Laguna Grande de Ambroz, en el término municipal de Madrid, en el distrito de San Blas-Canillejas. / GTSLA

Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

Entre los distritos madrileños de San Blas-Canillejas y Vicálvaro, en la zona de la capital limítrofe con el término municipal de Coslada, se encuentran las conocidas como Lagunas de Ambroz, un espacio periurbano con acumulaciones de agua surgidas a raíz de la actividad minera al que grupos ecologistas dan un gran valor medioambiental. En la zona se extrae desde hace unos 50 años sepiolita, un mineral empleado sobre todo como arena doméstica para gatos, pero al que se buscan otras aplicaciones industriales.

La Comunidad de Madrid está ultimando los trámites para prorrogar la explotación de la concesión minera de Tolsadeco en favor de Tolsa, la compañía que viene extrayendo y procesando este mineral en una superficie de 512 hectáreas. La prórroga, argumentan en el Gobierno regional, generará más de 1.000 empleos y situará a la región a la cabeza de producción de este recurso mineral en Europa. El proyecto que contempla esa prórroga, aseguran Ecologistas en Acción, la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y el Grupo de Trabajo para Salvar las Lagunas de Ambroz (GTLSA), supondrá "la destrucción total de la Laguna Grande", la mayor de estas acumulaciones de agua y la que alberga mayor biodiversidad.

Por sus propiedades absorbentes, la sepiolita se ha venido utilizando sobre todo en arenas higiénicas para mascotas. Pero la de máxima pureza, que es la que, según la Comunidad de Madrid alberga este espacio, entre las últimas reservas conocidas, tiene aplicaciones "de alta tecnología" vinculadas "a la transición energética y a la autonomía industrial europea".

Se alude, en concreto, a su uso como base en retardantes de llama para la industria del cable, tuberías, automoción y componentes de construcción y se apunta que permite sustituir el óxido de antimonio, "una materia prima crítica que Europa importa casi en exclusiva de China". La sepiolita de Ambroz se emplea también como materia prima en el proyecto Madbat, financiado por la Comunidad de Madrid y orientado a acelerar el desarrollo de materiales innovadores para baterías de ion-litio de alto rendimiento, destinadas principalmente a vehículos eléctricos. Un movimiento relacionado con el propósito de la Unión Europea de ser menos dependiente de China en la producción de baterías.

"El Real Instituto Elcano ha señalado que España es el único productor de europeo de Sepiolita, y la sitúa entre los minerales industriales que definen la singularidad extractiva del país, junto al estroncio, el espato-flúor y la magnesita", se aduce en la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo para justificar la prórroga de la concesión. Añaden a ello los datos económicos que aporta la propia Tolsa: la explotación y transformación de sepiolita en el área en cuestión generará 1.120 empleos directos e indirectos, con una facturación de 113 millones de euros y 53 millones de euros en exportaciones.

09/06/2021 Un cartel de prohibido el paso en la zona perteneciente a la explotación minera de Tolsadeco donde ayer se ahogó un menor, a 9 de junio de 2021, en Madrid, (España). La compañía minera Tolsa, explotadora del yacimiento de las Lagunas de Ambroz, ha lamentado el ahogamiento del menor de edad después de recordar que en la zona está prohibido el baño. El menor extranjero no acompañado que murió este martes ahogado cuando se bañaba con un grupo de amigos en las Lagunas de Ambroz, ubicadas en el distrito madrileño de San Blas-Canillejas, no sabía nadar, según han indicado a Europa Press fuentes de la investigación. Tolsa recuerda que esta zona está perimetralmente vallada y señalizada, con carteles que advierten que se trata de una zona minera peligrosa y de prohibido acceso. POLITICA A. Pérez Meca - Europa Press

Un cartel de prohibido el paso en la zona perteneciente a la explotación minera de Tolsadeco. / A. Pérez Meca - Europa Press

El problema que ven los conservacionistas es que el proyecto previsto pasa por extender la explotación hasta la Laguna Grande de Ambroz, surgida a raíz del cese de actividad minera hace unos 15 o 20 años. La extracción de sepiolita ha continuado en otros puntos del ámbito, pero en ese yacimiento a cielo abierto en concreto se detuvo, surgió la laguna y ha atravesado en ese tiempo un proceso de renaturalización que la ha convertido en un foco de biodiversidad importante. En los taludes generados se han dado las condiciones para la reproducción de diversas especies de aves, en particular del avión zapador, considerado por los medioambientalistas uno de los emblemas de Ambroz.

"La prórroga es, directamente, una sentencia de muerte para el espacio", afirma Yago Martínez, portavoz de Ecologistas en Acción. El proyecto de explotación de Tolsa con esta prórroga, hasta 2037, prosigue, plantea excavar "en los mismos márgenes de la laguna, en sus orillas, en sus taludes" y vaciarla para emplear el agua en tareas relacionadas con la actividad extractiva, desde lavar el mineral a regar los caminos.

Desde la Comunidad de Madrid se mantiene que la resolución de concesión de la prórroga contempla que la restauración una vez finalice el periodo de concesión incluya la creación de nuevas lagunas permanentes. "El resultado final no será la desaparición del agua, sino su reconfiguración en condiciones seguras y planificadas", se defiende. "El proyecto cuenta con todos los avales medioambientales".

Pero desde los grupos que se oponen a la explotación, que han ido alegando contra las sucesivas declaraciones de impacto ambiental, se considera que esa restauración es "hacerse trampas al solitario". "No tiene sentido acabar con una laguna que ya existe diciendo que dentro de 10 años vas a restaurarla", opina Martínez. "Si esta laguna ha tardado 20 años en renaturalizarse, ¿cuándo vamos a tener la biodiversidad que tenemos ahora, en 2060?".

Los colectivos ecologistas preparan nuevas alegaciones contra la concesión de la prórroga, tienen de plazo hasta este lunes para presentarlas. Si son desestimadas se cierra la vía administrativa y no cabría otra alternativa que la presentación de un recurso contencioso-administrativo. Una opción, la de intentar acudir a la vía judicial, que no descartan.