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DÍA DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Ayuso encara un nuevo Dos de Mayo al choque con el Gobierno, con la presión de Vox y la izquierda herida

La presidenta regional celebra hoy el Día de la Comunidad de Madrid sin representantes del Ejecutivo central por segundo año consecutivo

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en los actos del Dos de Mayo de 2025.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en los actos del Dos de Mayo de 2025. / COMUNIDAD DE MADRID

Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

Llega un nuevo Dos de Mayo y el principal acto institucional del Día de la Comunidad de Madrid, la entrega de las Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo, se celebrará, como el año pasado, sin presencia de representantes del Ejecutivo central. Isabel Díaz Ayuso no ha invitado a ningún ministro ni al delegado del Gobierno en la región, Francisco Martín. El choque político e ideológico entre ambas administraciones hace tiempo que permeó también lo institucional y esta celebración viene a ser un momento perfecto para escenificarlo.

Ya en 2023 se impidió el acceso a la tribuna desde la que Ayuso presidía el tradicional desfile cívico militar al ministro de Presidencia, Félix Bolaños, pero los puentes terminaron de romperse en 2025 después de que el Ministerio de Defensa vetara la participación de unidades del Ejército en los actos. Tampoco este año estarán las Fuerzas Armadas. En Sol aún se percibe como un agravio que, por otra parte, sirve para alimentar la caldera del permanente enfrentamiento con el Gobierno con que la presidenta madrileña nutre buena parte de su caudal político.

El Gobierno regional asegura que es el propio Ejecutivo el que se ha autoexcluido, "han desertado del Dos de Mayo", decía este miércoles su portavoz, Miguel Ángel García Martín, en referencia a la negativa de que desfile el Ejército. Y se argumenta que sí se ha invitado a todos los portavoces de los partidos con representación en la Asamblea de Madrid. Algo que deja fuera, no obstante, al secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López.

La jefa de Protocolo de Madrid impide a Bolaños acceder a la tribuna.

La jefa de Protocolo de la Comunidad de Madrid impide a Bolaños acceder a la tribuna en el Dos de Mayo de 2023. / DIEGO RADAMÉS

En el Partido Socialista lo ven "una anomalía democrática" y un "maltrato institucional" y han organizado su propio acto en La Rosaleda del Parque del Oeste como ya hicieron el año pasado. El delegado del Gobierno ha llegado más lejos y acusado a Ayuso de "pudrir" la celebración oficial del Dos de Mayo.

Con ese telón de fondo pronunciará hoy Ayuso el que suele ser uno de los discursos del año que más miden en su equipo y que tendrá, adelantan en su entorno, un tono marcadamente institucional, con alguna referencia, eso sí, que se pueda leer en clave más política.

Asuntos abiertos

La presidenta madrileña llega a este Dos de Mayo en vísperas de emprender un viaje de diez días a México y avivando su conflicto con el Gobierno de Pedro Sánchez. Incide especialmente en las últimas semanas en criticar el proceso extraordinario de regularización de extranjeros, que su Ejecutivo ha recurrido ante el Tribunal Supremo, y que vincula, junto a las nacionalizaciones de descendientes de exiliados al amparo de la Ley de Memoria Democrática, a un interés espurio de Sánchez por inflar los censos.

En el ámbito regional tiene varios asuntos abiertos. La denuncia de una exconcejal por acoso sexual y laboral contra el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, ha sido admitida a trámite. Las educadoras infantiles van camino de un mes de huelga. Y la oposición insiste en señalar presuntos tratos de favor al grupo sanitario Quirón en su contratación con la Comunidad de Madrid mientras se recuerdan los vínculos entre la compañía y su pareja, Alberto González Amador.

La gran incógnita, en cualquier caso, a un año de las elecciones, es si mantendrá la mayoría absoluta o las urnas la obligarán a un pacto con Vox. Según una encuesta publicada hoy en El Mundo, perdería dos escaños, pero la mantendría. Los de Abascal crecerían en entre dos y tres diputados. En la formación de ultraderecha se empuja a la presidenta madrileña con el discurso migratorio y la prioridad nacional mientras se trata de minimizar el alcance de crisis internas, fundamentalmente la que se mantiene en el Grupo Municipal de la capital, con Javier Ortega Smith resistiéndose a abandonar la portavocía pese a su expulsión del partido.

A la izquierda, Más Madrid, que lidera la oposición regional, aterriza herida en este Dos de Mayo. La formación regionalista adelantó su particular celebración de La Verbena al sábado pasado en un acto en el que la dirección pretendía lanzar la candidatura de la ministra de Sanidad, Mónica García, a los próximos comicios autonómicos en presencia de Emilio Delgado, figura con ascendente en el partido y que venía manifestando su disposición a postularse. Menos de 48 horas después García y Delgado se enganchaban en directo en un programa de televisión en una discusión sobre quién debía participar en las primarias para elegir candidato que evidenciaba una fractura mucho más honda.

13/09/2024 La ministra de Sanidad, Mónica García y el diputado de Más Madrid, Emilio Delgado visitan la caseta de Más Madrid en las fiestas de Móstoles, a 13 de septiembre de 2024, en Móstoles, Madrid (España). Las Fiestas Patronales de Móstoles, son declaradas de Interés Turístico Regional desde 2010 y están dedicadas a la Virgen de los Santos, que este año cumple su V Centenario. Como es habitual, casetas de los partidos políticos participan en las fiestas patronales de varios municipios de la Comunidad de Madrid, como es caso de Móstoles, donde la ministra de Sanidad acude para charlar con el portavoz Adjunto de Más Madrid en la Asamblea de Madrid y Concejal en Móstoles. POLITICA A. Pérez Meca - Europa Press

Emilio Delgado y Mónica García, en la caseta de Más Madrid en las fiestas de Móstoles, en septiembre de 2024. / A. Pérez Meca - Europa Press

Entretanto, la dirección del PSOE madrileño trata de consolidar el liderazgo de Óscar López, el candidato elegido por Sánchez para dar batalla a Ayuso en 2027, en una federación tradicionalmente agitada. Desde la cúpula del partido en Madrid se ven primera fuerza progresista en las próximas elecciones, aunque se asume que cualquier posibilidad de llegar a la Puerta del Sol pasa por pactar, lo que se considera que no sería complicado.

De aquí a los comicios incidirán en subrayar las fallas del modelo de Madrid de Ayuso, una región que, dicen, crece, pero a la vez expulsa a la mayoría con políticas de vivienda insostenibles y servicios públicos deteriorados. Concentrarán sobre todo sus esfuerzos en 11 distritos de la capital, fundamentalmente los del sur y el este, y en los municipios del sur de la región y del corredor del Henares, donde sustentan las más importantes de las 30 alcaldías que ocupan actualmente. Se dirigirán especialmente a mujeres, tratarán de acercarse a votantes jóvenes, especialmente chicas, mediante canales digitales pero sin olvidar que en Madrid viven, y votan, 1,3 millones de personas mayores de 65 años, trasladan fuentes socialistas.

Entienden, además, que no existe un desgaste de Pedro Sánchez, que el rechazo al presidente del Gobierno puede movilizar voto en la derecha pero que el votante de izquierda tiene una alta valoración de su figura. De hecho, se incide en los 400.000 votos más que el PSOE obtuvo en Madrid en las elecciones generales de julio de 2023 respecto a las autonómicas de tres meses antes.

Es justo la lectura contraria que hacen en Sol, donde entienden que los candidatos ministros son un lastre. Y apuntan a los resultados de Pilar Alegría en Aragón, con la pérdida de cinco escaños, o las perspectivas de María Jesús Montero en las elecciones de Andalucía del próximo 17 de mayo.