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EXPLOTACIÓN SEXUAL

Rifas de mujeres, sexo como moneda de pago y explotación 24 horas: cierran un prostíbulo en Tetuán que llevaba 11 años funcionando

La policía ha detenido a cinco mujeres acusadas de explotar sexualmente a víctimas vulnerables en una vivienda del distrito

La Policía desmantela un prostíbulo en Tetuán donde hacían "rifas" de mujeres

Policía Nacional

Héctor González

Héctor González

Madrid

Funcionaba sin pausa. Día y noche. Siete días a la semana. La Policía Nacional ha clausurado un prostíbulo que llevaba 11 años abierto en Tetuán, en el que las mujeres eran explotadas 24/7, sin descanso ni posibilidad de negarse, ni siquiera cuando estaban enfermas. Además, eran "rifadas" entre los clientes y ofrecidas como moneda de pago a cambio de reparaciones u otros servicios.

Según han informado este jueves fuentes policiales, la investigación ha terminado con cinco mujeres detenidas, acusadas de organización criminal, prostitución coactiva y blanqueo de capitales, y con cinco víctimas liberadas. El local ha sido precintado y los agentes han bloqueado cinco cuentas bancarias vinculadas a la presunta trama.

Al frente del prostíbulo había una mujer que acudía dos veces al día al inmueble. Entraba, controlaba y recogía el dinero. Mientras tanto, varias encargadas gestionaban las llamadas, cerraban citas, recibían a los clientes, cobraban los servicios y ofrecían alcohol o drogas si estos lo pedían.

El cuarto donde vivían hacinadas las mujeres.

El cuarto donde vivían hacinadas las mujeres. / Policía Nacional

La explotación no se limitaba a las habitaciones. Las mujeres eran convertidas en reclamo, descuento, premio o forma de pago. Había “chica del día”, con tarifas rebajadas a la mitad. Había rifas mensuales cuyo premio era una hora de sexo gratis. También, servicios gratuitos para clientes fieles y hasta rebajas por cumpleaños o por llevar a un amigo nuevo al prostíbulo.

Incluso, según los investigadores, la organización llegó a pagar a proveedores y operarios con sexo en lugar de dinero. Las víctimas, tratadas como mercancía, eran utilizadas para captar clientes, cerrar favores y mantener en marcha un negocio que acumulaba miles de reseñas y una amplia presencia en internet.

El control sobre las víctimas era total. Según la investigación, debían trabajar 24 horas al día, sin libranzas, y aceptar cualquier tipo de servicio. Si estaban enfermas o tenían el periodo, también debían continuar. La Policía señala que, en esos casos, eran obligadas a seguir trabajando bajo amenazas.

Una nota que refleja algunas de las vejaciones descritas, como la "chica del día".

Una nota que refleja algunas de las vejaciones descritas, como la "chica del día". / Policía Nacional

Como sucede habitualmente, los servicios sexuales iban de la mano de drogas. Si un cliente quería consumir sustancias estupefacientes, la mujer elegida debía hacerlo con él. En servicios a domicilio para clientes fijos, las víctimas eran obligadas a transportar drogas como cocaína, tucsi, popper o ketamina.

Todo terminó el pasado 19 de marzo, cuando los agentes entraron y registraron el inmueble. Allí intervinieron ocho teléfonos móviles, un ordenador, un pendrive, 3.500 euros en efectivo, pastillas de viagra, documentación, facturas, cuadrantes de servicios y sobres con contabilidades. La operación terminó con el prostíbulo clausurado, las cuentas bloqueadas y las cinco detenidas puestas a disposición judicial.