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PROGRAMACIÓN

Todo lo que los Teatros del Canal han organizado por el Día Internacional de la Danza: del universo de Bernarda Alba al flamenco contemporáneo

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid presentará una muestra coreográfica en la Sala de Cristal y la pieza 'Mujeres lorquianas' en la Galería de las Colecciones Reales

'Las hijas de Bernarda' estará en los Teatros del Canal el 29 y 30 de abril.

'Las hijas de Bernarda' estará en los Teatros del Canal el 29 y 30 de abril.

Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

La danza tomará los Teatros del Canal el 29 de abril. Con motivo del Día Internacional de la Danza, el centro de creación de la Comunidad de Madrid ha preparado una jornada especial que invita al público a acercarse al movimiento desde lugares poco habituales. La celebración reunirá actividades gratuitas, visitas guiadas, ensayos abiertos y propuestas coreográficas que convierten la fecha en una cita imprescindible para quienes quieran descubrir cómo se piensa, se ensaya y se comparte hoy la danza.

Uno de los grandes atractivos de la jornada estará en el Centro Coreográfico Canal, que organizará dos sesiones de visitas guiadas con acceso a ensayos abiertos. No se trata solo de ver danza, sino de entrar en su cocina: observar cómo una compañía prueba materiales, ajusta ritmos, busca el gesto preciso y transforma una idea en lenguaje escénico. El público podrá asomarse al proceso de construcción de El Páramo (Fata Morgana), de la compañía ANIMA; y de Bailar, de Gabriel Matías. Dos oportunidades para mirar el cuerpo en plena investigación, antes de que la obra quede fijada bajo las luces del estreno.

'Las hijas de Bernarda', en Dansa València.

'Las hijas de Bernarda', en Dansa València. / JOSE JORDÁN

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid también tendrá un papel destacado en esta jornada. A las 19.30 horas, en la Sala de Cristal, la compañía presentará una muestra de trabajos coreográficos creados por sus propios bailarines: una ventana al talento interno del conjunto y a la capacidad de sus intérpretes para generar nuevos materiales desde la tradición y la creación contemporánea. Además, el Ballet Español llevará Mujeres lorquianas, con coreografía de Mónica Fernández, a la Galería de las Colecciones Reales, en una propuesta de entrada libre hasta completar aforo que expande la celebración más allá de los escenarios habituales.

La programación no se quedará en una sola jornada. Los Teatros del Canal prolongarán el foco coreográfico con dos citas que dialogan con algunos de los grandes temas de la escena actual: el encierro, la identidad, la vulnerabilidad y la memoria cultural. La primera de ellas llega los días 29 y 30 de abril con Las hijas de Bernarda, de la compañía Taiat Dansa, en la Sala Roja Concha Velasco. Dirigida y coreografiada por Meritxell Barberá e Inma García, la pieza propone una aproximación desde la danza contemporánea al universo de La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca.

En esta lectura coreográfica, el foco se desplaza hacia las cinco hijas de Bernarda: sus cuerpos, sus tensiones, sus deseos contenidos y la violencia silenciosa de un espacio cerrado. La figura de Bernarda no aparece de manera explícita, pero su autoridad sobrevuela toda la escena como una presencia invisible que condiciona el movimiento y la respiración de las intérpretes. La obra combina coreografía, música en vivo y elementos documentales para construir una mirada sobre la feminidad, la vigilancia y el encierro como metáfora de una estructura social restrictiva. Con música original de David Barberá Caldo y parte textual de Paula Ortiz, la obra llega a Madrid tras su estreno en Dansa València.

La compañía Sol Picó presentará 'La Cordero y su ejército' del 20 al 23 de mayo en la Sala Verde.

La compañía Sol Picó presentará 'La Cordero y su ejército' del 20 al 23 de mayo en la Sala Verde. / CEDIDA

La segunda cita tendrá lugar del 20 al 23 de mayo en la Sala Verde con La Cordero y su ejército, de Sol Picó, estreno en la Comunidad de Madrid. La creadora alicantina plantea aquí una pieza sobre el final entendido no como clausura, sino como punto de partida: un territorio desde el que volver a levantarse, mutar y atravesar la fragilidad. La obra sitúa la vulnerabilidad en el centro de la escena y la convierte en motor de transformación, en una suerte de ritual de tránsito donde el cuerpo se expone, combate y se reconstruye.

Siete intérpretes participan en una propuesta atravesada por un imaginario de conflicto y confrontación, con ecos de los cuatro jinetes del apocalipsis y elementos escénicos como tierra, metal, espadas y escudos. Fiel al lenguaje mestizo de Sol Picó, la pieza desestructura la técnica clásica de la zapatilla de punta y la cruza con el flamenco, haciendo convivir precisión, energía, humor, tradición y una fisicidad extrema. La propia coreógrafa resume el espíritu del montaje con una imagen tan feroz como luminosa: “La única batalla final es la que lucho conmigo misma. Mi apocalipsis no es una catástrofe, es un gran cabaret… como la vida misma”.