ARTE SOCIAL
Así condicionan los algoritmos tus decisiones sin que lo notes: 12 artistas desvelan el lado más inquietante de la inteligencia artificial
La exposición '(Super)Models' de Matadero analiza cómo las estructuras económicas y los sistemas tecnológicos fabrican activamente nuestra realidad: estará abierta al público hasta el 21 de junio

'Surrender (Flag)' (2023), de John Gerrard. / CEDIDA

Hay sistemas que apenas vemos y que, sin embargo, ojo, deciden buena parte de lo que somos capaces de ver. Ordenan la información que recibimos, calculan riesgos, distribuyen recursos, anticipan comportamientos, organizan ciudades y convierten la vida cotidiana en una sucesión de datos, previsiones y patrones. A esa arquitectura silenciosa dedica Matadero Madrid la exposición (Super)Models, que podrá visitarse del 30 de abril al 21 de junio en Nave Una.
La muestra, organizada por Intermediae Matadero y Mayrit, constituye uno de los ejes de la 4ª edición de Mayrit, Bienal de Diseño y Arquitectura de Madrid. Su punto de partida es tan sencillo como inquietante: los modelos ya no se limitan a explicar la realidad. Cada vez más, la fabrican. Comisariada por Eduarda Neves y Mohammad Salemy, (Super)Models observa esos mecanismos (ya sean algoritmos, estructuras económicas, dispositivos urbanos o sistemas de clasificación social) como fuerzas activas del mundo contemporáneo. Son herramientas que prometen hacer manejable la complejidad, pero que también pueden estrecharla hasta dejar fuera todo aquello que no encaja en sus cálculos. Lo que se presenta como neutral suele contener una forma de poder.

La pieza de Daniel Hölzl y Abie Franklin para '(Super)Models'. / CEDIDA
La exposición reúne a 12 artistas y colectivos internacionales: Adad Hannah, Adrià Julià, Lúcia Prancha, Hugo Canoilas, Ece Canli, Babak Golkar, Attila Richard Luckas, Daniel Hölzl, Abie Franklin, John Gerrard, Abbas Zahedi y POoR Collective. Sus obras no ilustran una tesis cerrada, sino que abren un territorio de fricción donde el arte se pregunta por las reglas que organizan nuestra experiencia. El recorrido combina instalación, vídeo, pintura, cine experimental, sonido y performance. A través de estos lenguajes aparecen algunas de las grandes tensiones del presente: la economía convertida en abstracción, la repetición algorítmica, la construcción de identidades, la propaganda, la memoria, el deseo y las formas contemporáneas de obediencia.

Abbas Zahedi es una de las protagonistas de la exposición que acoge Matadero. / REECE STRAW
Uno de los núcleos de la muestra es Sinfonía para una economía de la extinción, de Adrià Julià. La instalación indaga en la violencia política escondida tras ciertos modelos financieros que se presentan como impersonales. Julià trabaja con imágenes del dinero, sus ficciones y sus rituales: una impresora suspendida que produce variaciones a partir de un cheque de viaje estadounidense, una moneda que gira sin fin en una película de 16 mm, la arquitectura imaginaria de un billete de 500 euros. El resultado es una reflexión sobre la riqueza, la exclusión y la extraña fe que depositamos en los signos económicos.
Un laboratorio a escala humana
También destaca Fauxsimile, de Ece Canli, una performance sobre la copia y la repetición como formas de violencia. Hugo Canoilas, con Three Days Or Thirty Thousand Years, propone detener la mirada y pensar otros ritmos para la imagen en movimiento. En Sellers (Goebbels), Babak Golkar cruza la propaganda histórica con las estrategias actuales de seducción comercial mediante un retrato anamórfico de Joseph Goebbels, recordando que la persuasión cambia de forma, pero rara vez desaparece.
El contexto de fondo es un presente atravesado por el tecnocapitalismo, la automatización y la inteligencia artificial. En ese paisaje, los modelos funcionan como una infraestructura casi atmosférica: no siempre se advierten, pero condicionan decisiones íntimas, sociales y políticas. Neves y Salemy proponen mirar esos sistemas sin caer en una lectura binaria. Pueden abrir posibilidades, pero también disciplinar. Pueden ayudar a imaginar, pero también imponer un único marco de realidad.

'Flags of Resistance', de Poor Collective. / CEDIDA
Integrada en Mayrit 2026, la exposición dialoga con una bienal que convierte Madrid en un laboratorio repartido por la ciudad, con exposiciones, conferencias, performances y talleres dedicados al diseño, la arquitectura y el pensamiento crítico. En esta edición, el modelo se convierte en una herramienta para pensar las transformaciones materiales, económicas y culturales de nuestro tiempo. Más que ofrecer respuestas, la muestra propone una sospecha fértil: quizá, para comprender el presente no basta con mirar sus imágenes más visibles. Hay que atender también a sus moldes, sus cálculos, sus reglas ocultas. Allí donde el mundo parece simplemente funcionar, (Super)Models pregunta quién lo ha diseñado, para quién trabaja y qué otras formas de realidad podrían aún imaginarse.
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