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RAYO VALLECANO

El Rayo clama contra el arbitraje de LaLiga antes de la semana más importante de su historia: "Estáis jugando con el pan de mi casa"

Los de Iñigo Pérez protestan por hasta cuatro ocasiones muy polémicas frente a la Real Sociedad en las que se vieron perjudicados

El arbitro José Luis Guzmán Mansilla sale escoltado por la policiía mientras escucha las quejas del entrenador del Rayo Vallecano Íñigo Pérez

El arbitro José Luis Guzmán Mansilla sale escoltado por la policiía mientras escucha las quejas del entrenador del Rayo Vallecano Íñigo Pérez / Mariscal / EFE

El Rayo Vallecano estalla contra el arbitraje tras el empate (3-3) ante la Real Sociedad en Vallecas, en un partido marcado por varias decisiones controvertidas que, a juicio del conjunto franjirrojo, condicionaron de manera decisiva el resultado. La indignación se extendió tanto en el vestuario como en la grada, en una noche en la que el protagonismo volvió a recaer en el VAR y en la actuación del colegiado José Luis Guzmán Mansilla, asistido desde la sala VAR por Juan Luis Pulido Santana.

En concreto los rayistas reclaman hasta cuatro acciones especialmente controvertidas. La más clara, según el Rayo, fue un posible penalti de Beñat Turrientes sobre Sergio Camello. El centrocampista de la Real Sociedad, desentendiéndose del balón, sujetó al delantero rayista impidiéndole disputar la jugada, en una acción que los locales consideran merecedora de pena máxima y que, sin embargo, no fue señalada.

También generó controversia la mano de Andrei Ratiu en una jugada que pudo suponer el 1-1. El balón impactó primero en el pecho del lateral rumano y posteriormente en su brazo, pero el colegiado interpretó que existía voluntariedad, a pesar de que la normativa suele eximir este tipo de acciones cuando el contacto con la mano es consecuencia de un rebote previo en el propio cuerpo.

Otro de los momentos clave llegó con la anulación del 2-2, obra de Pedro Díaz. El VAR intervino para señalar un penalti previo de Ratiu sobre Pablo Marín, invalidando así el tanto y transformando lo que hubiera sido el empate en un 1-3 a favor del conjunto donostiarra. Las imágenes ofrecidas no resultaron concluyentes, lo que ha alimentado aún más las protestas del Rayo, que cuestiona la intervención del videoarbitraje en una acción que consideran poco clara.

Ya en el tramo final, con 3-3 en el marcador, los vallecanos reclamaron otro posible penalti, esta vez del guardameta Álex Remiro sobre Ilias Akhomach. El portero dejó pasar el balón y terminó arrollando al atacante, en una jugada que tampoco fue revisada por el VAR. Un penalti muy similar a la acción de Musso con Guedes en la final de la Copa del Rey que si fue sancionado en contra de los rojiblancos.

Jugadores y cuerpo técnico acabaron desesperados

La tensión acumulada estalló tras el pitido final. El director deportivo del Rayo, David Cobeño, protagonizó un enfrentamiento verbal con el equipo arbitral en el túnel de vestuarios. Según reflejó el acta, se dirigió a los colegiados a viva voz con frases como “Estáis jugando con el pan de mi casa” y “Nos estamos jugando la vida”, en actitud considerada agresiva, teniendo que ser separado por miembros del club e identificado por la policía.

El centrocampista del Rayo Vallecano Isi Palazón durante el partido de LaLiga entre el Rayo Vallecano y la Real Sociedad celebrado en el estadio de Vallecas enMadrid, este domingo. EFE/Mariscal. (Rayo)

El centrocampista del Rayo Vallecano Isi Palazón durante el partido de LaLiga entre el Rayo Vallecano y la Real Sociedad / Mariscal / EFE

El acta también recogió la expulsión de Isi Palazón en el minuto 90+12, ya fuera del terreno de juego, por dirigirse al árbitro en los siguientes términos: "Eres un sinvergüenza". A ello se sumaron las declaraciones de Sergio Camello tras el encuentro, visiblemente frustrado: “Qué bonito era el fútbol cuando era fútbol. Cuando era niño era otra cosa.” Además criticó el nuevo modelo que están implantando “los de arriba” convirtiendo el fútbol en “una mierda”.

Más allá de la polémica, el empate deja al Rayo en una situación comprometida en la clasificación. El equipo de Íñigo Pérez siente que le impidieron sumar dos puntos vitales en la lucha por la permanencia, con el descenso marcando actualmente los 34 puntos. Los franjirrojos se mantienen apenas cinco por encima de esa zona peligrosa, perdiendo una oportunidad de oro para tomar aire.

Ahora la Conference

Sin tiempo para lamentaciones, el conjunto vallecano deberá recomponerse de cara a una semana histórica para el club. El Rayo afrontará las semifinales de la UEFA Conference League, donde se medirá al Racing de Estrasburgo en la ida de una eliminatoria que puede marcar historia en el barrio de Vallecas, permitiendo al equipo dirigido por Iñigo Pérez disputar la primera final europea en su historia.