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Ruta al fresco

Madrid al aire libre: descubre las terrazas favoritas de los chefs

Las mesas de fuera son, desde hace algún tiempo, las niñas bonitas: éstas vienen muy recomendadas

La terraza de Villa Verbena.

La terraza de Villa Verbena. / Villa Verbena

La hostelería madrileña respira otro aire (nunca mejor dicho) desde el Covid-19. Desde entonces, el número de terrazas en Madrid ha crecido un 20% y en esta ciudad, en la que se comía y bebía sobre todo de puertas adentro, todo ha cambiado. 

Sin embargo, no todo vale: en la época de excesos postpandémica llegamos a ver dislates absolutos, como unas mesas y unas sillas plantadas entre dos carriles o casetas que, más que terrazas, parecían ataúdes con cero nivel de ventilación.

Lo que traemos aquí respira (perdón por repetir la gracieta) otro rollo: son terrazas, azoteas y veladores que vienen recomendadas por algunos de los chefs de la ciudad. Es decir, espacios vivibles y reivindicables donde puedes comer y beber a gusto sin el aliño de un tubo de escape, el peligro de fricción de un autobús urbano o cualquier otro percance.

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La terraza de Filandón. / Filandón

Abre fuego Aitor Mena, chef del restaurante mediterráneo Almara, que reivindica una de las terrazas más clásicas de Madrid: Filandón (Carretera de El Pardo a Fuencarral, km. 1,9). “Soy navarro y me crié entre huertas y naturaleza. Por eso, a veces necesito evadirme de la vorágine de la ciudad sin alejarme mucho de ella. En ese sentido, Filandón me parece un lugar perfecto, con una cocina sencilla, bien ejecutada y un excelente producto”. No hay que perderse el lenguado Evaristo, clásico de la casa, ni el rodaballo.

Luis Álvarez es el jefe de La Gran Tasca, el restaurante ganador del mejor cocido en 2026, y su voto va para Rubaiyat (Juan Ramón Jiménez, 37). “Si te gusta la carne a la parrilla es un sitio espectacular. La terraza está arbolada, con lo que te saca un poco del ritmo de la ciudad. Tiene un producto y un servicio muy buenos”.

El chef del peruano sofisticado Llama Inn, Lucho Cornejo, no duda en subirse hasta la planta 15 del Club Financiero Génova (Marqués de la Ensenada, 14) para disfrutar de lo que hacen Nino Redruello y Manu Villalba, “una dupla perfecta que cocina increíble”. Un lugar en el que disfrutar de su ‘potito’ de patata machacada y huevo, en homenaje a La Gabinoteca, mientras la Plaza de Colón queda allá abajo.

En lo alto, la terraza del Club Financiero Génova.

En lo alto, la terraza del Club Financiero Génova. / Javier Peñas

Canallas y castizas

La nota noctámbula la aporta Sergio Femosell, CEO del Grupo Macarena, que recomienda pasar una noche en la terraza de Florida Park (Paseo de Panamá, 1, Parque del Retiro). “Es, literalmente, el espacio que te salva la noche. Está abierta hasta muy tarde y en verano es especialmente agradable”. Su carta de coctelería, en la que caben desde clásicos a modernos, hace el resto.

Las opciones castizas llegan de la mano de Rubén Hernández Mosquero, del restaurante EMi. Elige la humilde terraza -apenas unas pocas mesas altas con taburetes- de la taberna El Boquerón (Valencia, 14) de Lavapiés. “Me encanta para tomarme el vermut con unas gambas a la plancha. No hace falta nada más”. Iván Morales, 50% de Arzábal, elige el espacio exterior de otra marisquería con solera, el Bar Sanchís (Menéndez Pelayo, 13). “Es de barrio, pero tiene un producto de una calidad tremenda. Es un lujo que no hay que perderse”.

El encanto de los hoteles

Dani Roca, de Barra Alta, recorre exactamente siete minutos desde su restaurante, situado en la calle Lagasca, hasta su terraza favorita, la azotea del hotel H10 Puerta de Alcalá (Alcalá, 66). “Desde allí puedes disfrutar de unas vistas fantásticas no solo del Retiro, sino de toda la ciudad. Además, es un sitio perfecto para ver el atardecer de Madrid, porque desde ahí se dibuja un cielo realmente espectacular. Para mí, sin duda, una de las terrazas mejor ubicadas de la ciudad”, explica. En la carta, desde jamón ibérico a tacos de cochinilla pibil, pasando por flores de alcachofa con salsa romesco.

No es la única terraza de hotel que recomiendan los chefs. También en las alturas está la favorita de Salvatore Romano, propietario del restaurante italiano Origine. “Me encanta 360º Rooftop Bar, la terraza del Hotel Riu Plaza España (Maestro Guerrero, s/n). Cada vez que tengo amigos que vienen a visitar Madrid, es uno de los primeros sitios a los que los llevo. Me gusta por las vistas, por el ambiente y porque es perfecta para sentarse tranquilo, tomar algo y charlar sin prisa”. Su carta, amplia, incluye tablas mixtas de quesos y embutidos, hamburguesas o ‘pinsas’ romanas.

El Jardín del Ritz.

El Jardín del Ritz. / Mandarín Oriental Ritz

Ángel Vellón, de la recién reabierta Taberna DisTinto, escoge como su sitio de peregrinaje El Jardín del Ritz, en el Mandarín Oriental Ritz (Plaza de la Lealtad, 5). “Me encanta como está distribuida la terraza, en diferentes alturas. Es un lugar mágico con cartas de vinos y de coctelería espectaculares. Además, es asombroso el silencio que reina aunque estás en todo el meollo de Madrid”.

Otro voto para una terraza de hotel. El Jardín del Santo Mauro (Zurbano, 36) es el lugar elegido por Rafa Bergamo (Kuoco y Krudo) “para tomarse un aperitivo con un buen vino o incluso hacer una comida completa”. Miguel Ángel García Marinelli, director del restaurante francés Le Bistroman, escoge la terraza del restaurante Tse Yang del Hotel Rosewood Villa Magna (Marqués de Villamagna, 1). “Sus ‘dim sum’ y su pato son icónicos. Es un clásico que no pasa de moda”.

La terraza de Tonatiuh, en Daganzo de Arriba.

La terraza de Tonatiuh, en Daganzo de Arriba. / Daganzo de Arriba

Finalmente, el chef Carlos Urruticoetxea del restaurante Urruti Madrid, lanza una doble recomendación. Por un lado, Villa Verbena (Paseo de María Teresa, 3), situada en la Casa de Campo. “La cocina es una gozada, porque viene con el sello de Javi Goya, pero es que además cuenta con el atractivo de tener el lago al lado”. Su segunda propuesta anima a coger el coche y deja atrás Madrid para encontrar un pequeño secreto: la terraza de Tonatiuh, en el pueblo de Daganzo de Arriba: “Solo está disponible en verano. Llega el buen tiempo y montan una terraza en la plaza del pueblo, que no promocionan en ningún sitio. La especialidad es la hamburguesa de buey y las costillas a la barbacoa”.