FILOSOFÍA
Antonio Rodríguez Huéscar, filósofo de la 'Escuela de Madrid', ya adelantaba: "Que dos y dos son cuatro solo es plenamente verdad si alguien tiene necesidad de pensarlo"
El pensador y discípulo de José Ortega y Gasset, ya indagaba en 1966 sobre la verdad y la vida

Antonio Rodríguez Huéscar nació en Fuenllana (Ciudad Real) en 1912, y tuvo el privilegio de estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid / Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

Ya en 1966, Antonio Rodríguez Huéscar pronunciaba una de sus frases más célebres en su obra 'Perspectiva y verdad': "Que dos y dos son cuatro solo es plenamente verdad si alguien tiene necesidad de pensarlo". Esta afirmación que se ha convertido en todo un referente del pensamiento vitalista, ya adelantaba de forma bastante acertada como, el pensamiento no es simplemente lógico, sino que debe tener una raíz en la necesidad vital del individuo.

Antonio Rodríguez Huéscar en octubre de 1940 / Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
La verdad como efecto de la necesidad
Este pensador no buscaba contradecir, ni mucho menos a tu profesor de matemáticas, pero sí explicar que, sin ti o sin mí, dos y dos, nunca serían cuatro. Esto se debe a que, por mucho que este cálculo se entienda como una verdad matemática, este pensamiento sigue siendo algo inerte, que necesita de un ser humano que lo piense.

Antonio Rodríguez Huéscar defendía que esta "verdad lógica" carecía de sentido pleno si no era vivida como una necesidad / Freepik
Es en esta necesidad de calcular el importe a pagar que surge al terminar las compras en el supermercado, o al comprar esas coloridas deportivas en una tienda de ropa, donde esta "verdad lógica" se convierte en "plena verdad", pues en ese momento, es imprescindible y esencial para quienes la pensamos.
Discípulo de José Ortega y Gasset
Nacido en 1992, Antonio Rodríguez Huéscar fue un escritor, pintor y sobre todo filósofo, cuyas reflexiones vitalistas, eran, en definitiva, una herencia del pensador madrileño José Ortega y Gasset quien ya vinculaba la verdad a la vida en 1914 con su famosa frase: "Yo soy yo y mis circunstancias".

Antonio Rodríguez Huéscar durante una excursión a Zorita de los Canes (Guadalajara) en 1934, junto a José Gaos y en frente de Ortega y Gasset. / Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Tras conocer el exilio interior e interior, Antonio formó parte de la denominada 'Escuela de Madrid' junto a otros discípulos del pensador como Julián Marías, Xavier Zurbiri, María Zambrano, José Gaos, Pedro Laín Entralgo y Jose Luis Aranguren. Dedicado a la indagación en las raíces metafísicas de su maestro, Antonio Rodríguez Huéscar fallecería en 1990, demostrando cómo, sin dejar de ser discípulo, se puede ser un auténtico filósofo.
- El Atlético de Madrid apura sus últimos cuatro partidos de la temporada, con un Simeone que confirma su futuro de rojiblanco: “Mientras esté yo vamos a competir”
- Ex aequo al guardia civil Jean Paul Bidias-Ndoe y a Loreto Gutiérrez Hurtado, ejemplos de superación y liderazgo
- María Zambrano, filósofa de la 'Escuela de Madrid' ya afirmaba en 1977: 'El corazón es centro, porque es lo único de nuestro ser que da sonido
- Mercedes, el ángel de la guarda de los 200 gatos del Retiro: 'Hemos logrado reducir su población un 50% y algunos rozan los 20 años
- Sonia Monroy, la estrella de la televisión rosa española que se mudó a Estados Unidos para perseguir su sueño
- Ortega y Gasset, filósofo madrileño, ya adelantaba: 'La lealtad es el camino más corto entre dos corazones
- Evacuado el centro comercial TresAguas de Alcorcón por un incendio en un restaurante
- Las novedades del Corpus de Toledo en 2026: una edición que promete ser aún más grande