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HISTORIA

¿Sabías que en Madrid existe la estación de metro Goya 'bis'? "Estuvo funcionando hasta 1958"

Este tramo subterráneo, operativo entre 1932 y 1958, sirvió como almacén logístico de la red de Metro de Madrid tras su clausura

Una estación de Metro en la actualidad

Una estación de Metro en la actualidad / Pexels | Victor de Dompablo

Bajo el asfalto del Barrio Salamanca se esconde una de las reliquias más fascinantes de la ingeniería civil madrileña: la estación de Goya Bis. Aunque hoy solo es un túnel oscuro y monótono, este tramo fue vital para la movilidad de la ciudad a mediados del siglo pasado, conectando de forma directa las estaciones de Goya y Diego de León.

Esta sección del suburbano estuvo funcionando desde 1932 hasta 1958. Tras su cierre a la explotación comercial, el tiempo pareció detenerse entre sus muros. Para entender cómo era viajar por este túnel en 1932, hay que imaginar una infraestructura muy distinta a la actual, donde la tecnología de la época marcaba el ritmo.

Los elementos de una época pasada

En aquel entonces, el sistema de alimentación no era la catenaria rígida que vemos hoy, sino un hilo de trabajo mucho más sencillo. Aunque las traviesas aún permanecen en el suelo, los carriles por los que se deslizaban los trenes fueron desmontados hace décadas.

Uno de los detalles más curiosos que aún se conservan son los PECAS (Puntos Kilométricos). En la monotonía del túnel, donde cada metro parece idéntico al anterior, estos indicadores eran la única forma que tenían los conductores y operarios para orientarse. Junto a ellos, los mechinales —pequeñas cavidades en las paredes— servían como refugios de emergencia para que los trabajadores pudieran resguardarse ante el paso inminente de los trenes a alta velocidad.

De túnel de transporte a almacén estratégico

Tras su clausura en 1958, el túnel de Goya Bis no quedó totalmente abandonado. Se transformó en el almacén de la unidad operativa, convirtiéndose en un punto estratégico para la logística de la red. Allí se guardaba desde material de mantenimiento hasta suministros básicos como sillas o papel higiénico para el resto de las estaciones.

Hoy, Goya Bis es un eco del pasado del Metro de Madrid: aunque para el viajero común sea invisible, este tramo representa una era de expansión y cambio. Es un recordatorio de que la ciudad subterránea está viva, mutando y adaptándose a las necesidades de cada generación, dejando atrás "estaciones fantasma" que guardan la memoria de un Madrid que ya no existe.