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TRANSPORTES

Cuando la recaudación del Metro de Madrid se hacía mediante 'el tren del dinero': "Venía en sacos y se llevaba a Cuatro Caminos para su recuento"

Este particular sistema logístico, operativo hasta 1958, movía no solo dinero sino también suministros a través de las vías del suburbano

Imagen de la estación de Metro de Chamberí en Madrid, clausurada en 1966 y reconvertida en museo

Imagen de la estación de Metro de Chamberí en Madrid, clausurada en 1966 y reconvertida en museo / EFE

Mucho antes de que los sistemas de pago digital y los transportes de fondos blindados fueran la norma, el Metro de Madrid gestionaba sus ingresos de una forma que parece sacada de una película de atracos de los años 50. El núcleo de esta operación logística era un almacén oculto donde se custodiaba la recaudación de toda la red.

En este espacio, ubicado en las entrañas de una estación ya fuera de servicio, el dinero no circulaba en furgones, sino a través de las propias vías del suburbano. Era el famoso Tren del Dinero. Este convoy especial no solo transportaba calderilla y billetes; también llevaba suministros como papelería y herramientas, pero su carga más valiosa eran los sacos de lona llenos de la recaudación diaria de las taquillas.

Un banco bajo tierra

La seguridad era una prioridad absoluta. El dinero llegaba a este punto neurálgico en sacos y se custodiaba en grandes cajas fuertes integradas en la infraestructura subterránea. "Venía en sacos y se llevaba a Cuatro Caminos para su recuento", explican los historiadores del Metro. Desde allí, una vez contabilizado, se procedía a su traslado final a las entidades bancarias.

Este sistema permitía mover grandes sumas de dinero por toda la ciudad de forma discreta, evitando los riesgos del tráfico en superficie y aprovechando la rapidez de las líneas de metro. El proceso era circular: el dinero salía del banco hacia Cuatro Caminos, se distribuía a la red para el cambio en las taquillas y volvía al final del día para ser procesado.

El fin de una era logística

Esta práctica se mantuvo vigente desde el cierre de la línea en 1958 hasta que la legislación española sobre el transporte de fondos cambió radicalmente. Por razones legales y de seguridad, el romántico y misterioso Tren del Dinero fue sustituido por camiones blindados y vigilantes de seguridad privados que operan en superficie.

Hoy, las cajas fuertes vacías en las estaciones olvidadas son los únicos testigos de una época en la que la fortuna de Madrid circulaba por los túneles a medianoche. El Metro de Madrid no solo transportaba personas; era el sistema circulatorio que mantenía viva la economía de la ciudad, moviendo sus secretos y su riqueza en la más absoluta oscuridad.