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MERCADO INMOBILIARIO

La antigua sede de Metro de Madrid en Pacífico reabre convertida en un 'coliving' de 179 estudios

El edificio de oficinas de Cavanilles 58 inicia una nueva etapa como alojamiento temporal tras años de ventas, el traslado de la compañía y una reforma integral

Los apartamentos de Flipco en las antiguas oficinas de Metro de Madrid en Pacífico.

Los apartamentos de Flipco en las antiguas oficinas de Metro de Madrid en Pacífico. / ARGIS

Madrid

Nueva etapa para las antiguas oficinas centrales de Metro de Madrid en la calle Cavanilles, 58. El inmueble que durante años funcionó como sede del suburbano madrileño ha reabierto convertido en Flipco Retiro, un 'coliving' con 179 estudios que se comercializan como "hotel-apartamento de dos estrellas" para su alquiler por días o por meses.

El bloque formaba parte del viejo ámbito ferroviario que Metro tenía en el barrio de Pacífico. Además de las oficinas, contaba con naves "sin uso" cuya baja altura "generaba una imagen urbana degradada", según explicó el Ayuntamiento hace quince años, al anunciar su remodelación junto a la de las cocheras de Cuatro Caminos, que sigue sin desarrollarse a día de hoy tras un largo periplo judicial.

El edificio se ha reformado con una inversión de 39 millones de euros y cuenta con 179 unidades tipo estudio, siete plantas y 11.800 metros cuadrados de superficie, según los datos de Argis, la empresa propietaria especializada en el mercado inmobiliario. La compañía detalla que el complejo incorpora gimnasio, salas de trabajo, espacios comunes, minimarket y una azotea con piscina.

El estudio estándar, de 20 metros cuadrados, cuesta desde 155 euros al día o 1.386 euros al mes, y se puede alquilar en la web de Flipco, la plataforma de Argis a traves de la cual se comercializa La misma página anuncia también un estudio con terraza, de 40 metros cuadrados y terraza privada de hasta 17 metros cuadrados, desde 220 euros al día o 1.771 euros al mes, aunque las tarifas pueden variar según la unidad y la duración de la estancia.

En ese precio se incluyen los suministros, el wifi, la limpieza, el mantenimiento y el acceso a las zonas comunes, pero no el aparcamiento o la lavandería. La estancia puede contratarse por días, semanas o meses, una fórmula conocida como 'flex living' que se encuentra a medio camino entre el alquiler tradicional y el alojamiento temporal.

Uno de los estudios disponibles en Flipco Retiro.

Uno de los estudios disponibles en Flipco Retiro. / ARGIS

Los terrenos de Metro en Pacífico se pusieron a la venta en 2014, pero no fue hasta julio de 2019 que Domo Activos formalizó la compra del edificio por 14,1 millones de euros, una operación que incluía también derechos de ampliación. Los empleados del suburbano siguieron trabajando en el inmueble hasta su traslado a la nueva sede en la avenida de Asturias, junto a Plaza de Castilla, que culminó en 2022.

Domo, participada por futbolistas como Fernando Llorente o Salomón Rondón, vendió de nuevo el edificio en 2023 por 17 millones de euros. El comprador fue el fondo de inversión alemán Global Realty Capital, que posteriormente se lo volvió a vender a la gestora Argis, que ha desarrollado esta reconversión.

El edificio era una de las piezas pendientes dentro de la transformación del viejo ámbito de Metro en Pacífico, un proyecto urbanístico que cubría un área de 19.831 metros cuadrados. La ordenación redistribuyó esos suelos entre zonas verdes, equipamientos y usos residenciales y terciarios, y con el paso de los años ha quedado repartido en diferentes usos.

Una parte del patrimonio histórico del enclave se conserva en la Nave de Motores de Pacífico, integrada hoy en la red de Museos de Metro. Funcionó desde 1923 hasta 1972 y fue restaurada en 2008 para su apertura como espacio visitable. También se ubica una escuela infantil dentro de una antigua nave del recinto y en otros suelos del ámbito se construyeron más de dos centenares de viviendas. La reapertura como 'coliving' de la antigua sede de Metro de Madrid supone un paso más en la reconversión de una de las grandes bolsas de suelo de la compañía. Otras, como Cuatro Caminos, siguen esperando.