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FILOSOFÍA

María Zambrano, filósofa de la 'Escuela de Madrid', ya adelantaba: "Amar es verse como otro ser nos ve"

La obra de la intelectual malagueña, marcada por el compromiso cívico y el pensamiento poético, sigue resonando en la actualidad

María Zambrano vivió durante 45 años en el exilio hasta su regreso a Madrid en 1984

María Zambrano vivió durante 45 años en el exilio hasta su regreso a Madrid en 1984 / Raúl Cancio

Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

El 22 de abril nacía en Málaga una gran intelectual, filósofa y ensayista española. Hoy se cumplen 122 años del nacimiento de María Zambrano Alarcón, descrita en ocasiones como "una mujer luminosa", pero que, por el contrario, vivió una época guerrera y oscura. Con José Ortega y Gasset como eterno maestro, esta pensadora formaría parte de lo que fue conocido como 'Escuela de Madrid', donde ya pronunciaba una de sus frases más célebres: "Amar es verse como otro ser nos ve".

María Zambrano se sentía muy identificada con Antígona, pues ambas fueron víctimas de circunstancias políticas que marcaron sus vidas

María Zambrano fue una de las grandes filósofas de la 'Escuela de Madrid'. / Fundación María Zambrano

El significado del amor profundo

La filósofa malagueña ya adelantaba algo que hoy en día cobra gran significado: la expresión de amar. Zambrano sugiere que el amor profundo no es otra cosa que un acto de revelación mutua, un viaje que comienza por descubrir nuestra verdadera esencia, virtudes y vulnerabilidades a través de la mirada amorosa y honesta de la persona amada, como un reflejo de nuestra propia existencia.

Para la filósofa el amor implica ser capaces de vernos a nosotros mismos a través de los ojos del otro. Y es que cuando se ama a alguien, se puede entender cómo se nos percibe desde fuera y cómo se nos valora en la mirada de la otra persona, como si de un espejo se tratase. Es esa perspectiva del amor la que entiende la filósofa que permite conectar con una perspectiva única para conocernos más profundamente a través de los ojos del otro.

María Zambrano falleció en 1991 a los 86 años, y sus palabras aún resuenan en un contexto mundial marcado por los conflictos internacionales

María Zambrano falleció en 1991 a los 86 años, y sus palabras aún resuenan en un contexto mundial marcado por los conflictos internacionales / Fundación María Zambrano

La obra de María Zambrano

La extensa obra de la filósofa no fue reconocida hasta el último cuarto del siglo XX, tras un largo exilio en diferentes países como Francia, Cuba, México, Puerto Rico, Italia o Suiza. María Zambrano siempre se movió entre el compromiso cívico y el pensamiento poético y solo hay que salir al aire libre y observar al callejero para entender el impacto de su obra en la actualidad.

María Zambrano vivió en Madrid antes de su exilio.

María Zambrano vivió en Madrid antes de su exilio. / Cedida

Una mujer que trató de entender el amor y su razón de ser en momentos de adversidades. Así lo admitió en una de sus últimas reflexiones en una entrevista con José Miguel Ullán: "Es terrible lo feo que está el mundo. No hay un rostro de verdad, un rostro, puro o impuro, pero un rostro. El mundo está perdiendo figura, rostro, se está volviendo monstruoso (...). Sí, encuentro que el mundo se está vaciando de pensamiento. Es horrible". En la actualidad las palabras de Zambrano resuenan más que nunca y hoy, todavía más, día en el que se celebra el nacimiento de la filósofa y, sobre todo, su gran legado.