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FINAL DE COPA | ATLÉTICO 2 (3) - 2 (4) REAL SOCIEDAD

La Real Sociedad se impone al Atlético de Madrid en la tanda de penaltis y se proclama campeón de la Copa del Rey en una final dramática

El conjunto vasco se alza con el título en los penaltis tras una actuación brillante de Marrero, que detuvo dos penaltis

David Magán

David Magán

Una final de Copa del Rey es un encuentro marcado por lo que a los entrenadores les gusta catalogar como "detalles". El Atlético de Madrid no estuvo todo lo acertado que requiera una cita de estas dimensiones. Primero, en el arranque del encuentro concediendo un gol a los escasos segundos y, después, desde el lanzamiento de los once metros. Ese punto fatídico en el que ha emergido una figura por encima del resto, la de Unai Marrero. El portero reale detuvo dos penaltis en la tanda para permitir a la Real Sociedad conseguir el cuarto título copero de su historia.

La Real se adelanta en el primer minuto

No pudo empezar mejor la gran final para la Real Sociedad. Trece segundos necesitó el conjunto vasco para tomar la iniciativa en el marcador. Guedes ganó el desplazamiento inicial de la defensa reale y, por medio de un centro templado, asistió a Barrenetxea, que remató en el otro costado del ataque txuri-urdin. Saltó frío al partido el Atlético de Madrid y le faltó aquello que nunca le suele faltar al equipo dirigido por Diego Pablo Simeone: intensidad.

De extremos parecía ir el asunto. Porque fue Lookman, en este caso, el encargado de empatar la contienda en el minuto 18. El nigeriano recibió entre líneas de Antoine Griezmann y con su pierna izquierda disparó cruzado a la portería de Marrero. El extremo rojiblanco completaba así una semana de lo más goleadora, tras conseguir el tanto también en el encuentro europeo ante el FC Barcelona.

Dio un paso al frente el equipo de Matarazzo tras el gol. Guedes y Soler firmaron las mejores ocasiones de los blanquiazules. Y cuando todo parecía abocado a llegar con el empate en el marcador al descanso, apareció de nuevo Guedes para ser protagonista. El portugués intentó cabecear una falta lateral botada por Sergio Gómez y, en una de esas acciones denominadas ‘residuales’, Musso golpeó contra la cabeza del atacante. En el momento de asumir la responsabilidad, ahí estaba de nuevo Mikel Oyarzabal, como ya hiciera en la final de 2021, para poner en ventaja nuevamente al conjunto vasco al término del primer acto.

Julián fuerza la prórroga

Echó en falta el equipo rojiblanco mayor presencia de sus hombres de ataque durante buena parte de la primera mitad. Julián apenas pudo participar y zafarse del marcaje de la zaga rival. Lo propio sucedió con Antoine Griezmann, maniatado constantemente por las ayudas de los hombres de la medular reale. Giuliano, acostumbrado a agitar la coctelera en más de una ocasión, estuvo centrado en proteger las internadas de Guedes por ese mismo costado. Fruto de ello, los dos atacantes rojiblancos arrancaron la segunda mitad alejándose de la zona de centrales para contribuir en la creación en la que tanto se estaba atascando el equipo de Simeone.

El técnico argentino retiró del terreno de juego al que había sido su hombre más incisivo. Lookman dejo su lugar a Nico González, y Ruggeri a Sorloth, cambiando así de sistema. La necesidad provocada por el marcador adverso llevó al Atlético de Madrid a capitalizar buena parte de la pelota. Un tanto estéril, por otro lado, ante la solidaridad de los de Matarazzo.

El Atlético se convirtió en un constante quiero y no puedo. La Real, que se había olvidado por completo de atacar la portería de Musso, aguardaba agazapada en su área. Pero el conjunto rojiblanco cuenta con varios futbolistas capaces de marcar las diferencias en cualquier momento. Julián siempre es uno de esos nombres llamados a hacerlo. No falló en prácticamente su única oportunidad de disparar a puerta con cierta facilidad en todo el encuentro. El argentino fusiló a Marrero con la pierna izquierda y regaló al fútbol español media hora más de fútbol en La Cartuja. Bien pudo evitarlo Baena, también Cardoso, pero sus remates se marcharon cerca de la portería reale.

Marrero corona a la Real Sociedad

La Real Sociedad retomó en la prórroga la iniciativa marcada en el comienzo del encuentro. Intercambio de golpes entre Julián, que envió una pelota al palo, y Oskarsson, que erró a puerta vacía. Y por si fuera poco, llegó una dosis extra de dramatismo a la final. Se alcanzaron los 120 minutos de choque con un 2-2 a en el marcador para decidir al vencedor desde los once metros. Marrero detuvo los dos primeros de Sorloth y Julián. Musso hizo lo propio con el de Oskarsson. No hubo más errores en el resto de la tanda y Pablo Marín, en el quinto lanzamiento, concedió el título al conjunto vasco.