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NATURALEZA

Miles de campos de lavanda a una hora de Madrid: cuándo es mejor ir y cómo llegar

Este municipio se transforma en un destino único durante la floración de la lavanda y ofrece un espectáculo visual y olfativo con campos que superan las mil hectáreas, en un enclave medieval perfecto para visitar

Campos de lavanda en floración a una hora de Madrid.

Campos de lavanda en floración a una hora de Madrid.

Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

Hay un lugar a una hora de Madrid que parece sacado de un cuento y que es conocido como el Jardín de la Alcarria o la Provenza española. Durante unas semanas del año, este enclave natural se convierte en uno de los destinos más buscados por los amantes de la naturaleza y de los planes al aire libre. Con la llegada del buen tiempo, es el momento de planificar una escapada a este icónico paisaje morado.

Campos de lavanda

En el corazón de la provincia de Guadalajara, Castilla-La Mancha, se esconde Brihuega, un edificio que ha ganado popularidad en los últimos años por ofrecer una panorámica única: miles de campos de lavanda que transforman a los alrededores del pueblo en un paisaje de tonalidades lilas y un aroma fresco, floral y suave. Un cultivo cuyo origen se remonta hasta más de cuatro décadas atrás, cuando un local trajo de Francia fragmentos de tallo para plantarlos en la región. Desde entonces comenzaron a crecer hasta superar las mil hectáreas y convertirse en un icono de la localidad.

Los campos están situados a las afueras del núcleo urbano, pero a poca distancia del centro. Así se permite acceder a ellos con facilidad y durante la temporada de floración, la visita se realiza a pie, siempre desde el respeto a la cosecha y la protección de las plantas. También es posible realizar el recorrido con un profesional para comprender las explicaciones sobre el cultivo, la cosecha y cómo repercute la lavanda en la economía de la localidad.

Cuándo es mejor visitarlo y cómo llegar

La floración de la lavanda en Brihuega se produce una vez al año y depende de las condiciones climáticas, por lo que el momento exacto varía. El punto máximo del espectáculo floral se suele producir durante las dos semanas centrales del mes de julio. Un mes antes, en junio, ya es posible aproximar cuándo el pico del color y el aroma alcanzará su mejor momento por la observación del crecimiento de los brotes. Las visitas tendrán que organizarse antes de la siega de los cultivos a finales de julio o comienzos de agosto.

Para llegar desde Madrid es sencillo tanto en coche como en transporte público. Desde Madrid se accede por la A-2 en dirección Zaragoza y también se puede visitar mediante el Tren de la Lavanda, que incluye el traslado, la visita guiada e incluso una cata, normalmente disponible durante la temporada de visita. Eso sí, durante la visita es fundamental respetar las normas para proteger el cultivo, sin pisar las plantas ni arrancar las flores.

Además, el propio pueblo guarda un casco urbano cargado de historia. Entre calles estrechas y empedradas, se puede sentir la época medieval, en las que se conservan las casas con tejados de teja árabe. Sin duda, el equilibrio entre naturaleza y patrimonio sitúan a Brihuega como un destino perfecto para hacer un plan distinto, lo más seguro, durante este verano.