QUÉ FUE DE...
Martirio, la tonadillera posmoderna que triunfó mezclando conciencia social y copla
La artista onubense, que empezó en Jarcha, sigue al pie del cañón y en una entrevista reciente comentó que ni quiere ni puede jubilarse

Martirio es el 'alter ego' de María Isabel de la Cinta Quiñones Gutiérrez. / ARCHIVO
Comenta Juanra López en su nuevo libro, Yo, folclórica, un retrato de varias divas de la copla, que no es tarea fácil construirse una identidad visual y que con solo esbozarla sea sencillo identificar quién está detrás de ella. “Cuesta no asociar al Dúo Dinámico con sus chalecos rojos o a Nana Mouskouri con sus gafas con montura de pasta”, apunta. “Por eso, cuando llegó el momento de que Maribel Quiñones emprendiera su carrera en solitario fue crucial no solo que eligiera un nombre contundente, Martirio. También que optara por unos complementos con los que será identificada de por vida”: la peineta, el moño y las gafas de sol.
“El nombre es muy lorquiano, muy andaluz, muy relacionado con mi carácter de no dejar de dar vuelta a lo mismo hasta que lo aclaro”, explica la propia artista en el mismo libro. “Nace de mi devoción desde chica por los mártires que daban la vida por la fe que los inundaba. Yo tenía mucha fe en lo que hacía, era un camino sin marketing, pero con el corazón dictando las direcciones. La peineta es también un signo plástico muy de mi tierra, que embellece, te corona y es absolutamente creativa y dúctil. La primera me la hice con mi amiga Ana Fernández, mujer de Kiko Veneno, para ir por primera vez con él al Rock-Ola. Las gafas son la señal de que en el personaje también hay underground, además de ser mi teatral privacidad”.

Chano y Martirio, durante un concierto celebrado en Barcelona en 2019. / LORENZO DUASO
Antes de inventar su propia marca personal, esta onubense del 54 empezó a estudiar la carrera de Filosofía, pero la dejó para contraer matrimonio con su novio y criar a su hijo Raúl [Rodríguez, hoy famoso guitarrista], al que dio a luz con 20 años. Se separó de su marido un lustro después, dedicada ya a la música de forma profesional. Su primera aventura fue Jarcha, aquel grupo de folk que a finales de 1976 alcanzó el número 1 en la lista de los sencillos más vendidos en España con Libertad sin ira. Este himno oficioso de la Transición resurgió en el verano del 97, en el contexto de las manifestaciones y protestas contra el secuestro y posterior asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco a manos de ETA.
“Jarcha actuaba ante públicos grandes, pero todos trabajábamos en el montaje, el circuito era muy primitivo. Aparte, aprendí a musicar poemas, a actualizar canciones populares”, comentó una vez Martirio, quien tras pasar por Jarcha entró a formar parte del grupo Veneno, que pusieron en marcha Kiko Veneno, Raimundo y Rafael Amador, miembros luego de la banda Pata Negra, que se convirtió en uno de los referentes del Nuevo Flamenco. “Mi ética ha sido no dejarme comprar y no ser comercial, sino hacer las cosas como me nacen, y siempre con ganas, siempre con fe en la creación y en el amor”, ha comentado la artista, que en un momento dado encontró a su productor ideal, Mario Pacheco.

Martirio, en la presentación de 'El aire que te rodea'. , selección de poemas de poetas latinoamericanos, musicados por el compositor y pianista cubano Jose María Vitier en la voz de la cantante española. / MANUEL CARRETERO
Fue él quien en 1986 lanzó su primer disco, Estoy mala, en su propio sello, Nuevos Medios. Como apunta Valeria Vegas en su reciente ensayo Tan flamencas, la artista enseguida captó la atención del público, “no solo por su aspecto, sino también por su apuesta mezclada con el nuevo rock andaluz y por sus letras, que resultaban divertidas y a la vez no exentas de cierta crítica social. Temas como Separada sin paga nº 1, en la que hablaba de las desdichas de una recién divorciada; Estoy mala, donde narraba la frustrante rutina de un ama de casa, o Separada sin paga nº 2, en la cual la divorciada de la primera parte logra rehacer su vida y hasta hacer un curso de informática, eran el reflejo de que Martirio tocaba perfectamente historias de a pie de calle. Lo que venía siendo el costumbrismo, pero trasladado al folclore”.
Sorprender al público
Aquel primer álbum también contenía una versión de Yo soy esa y la canción La noche es guy, que sirve de guiño a los locales de ambiente homosexual. Ya en 1988, Martirio publicó su segundo trabajo discográfico, Cristalitos machacaos, que contiene una versión muy particular de María de la O y también uno de sus éxitos más rotundos, Sevillanas de los bloques, un tema en el que su heroína iba a comprar al supermercado con su chándal y sus tacones, “arreglá pero informal”. Desde entonces, la artista seguiría fusionando copla, jazz, boleros y flamenco en un montón de espectáculos y discos que no han dejado de sorprender a sus seguidores. Claro que en los 90 también quiso probar suerte en otras disciplinas y llegamos a verla haciendo sus pinitos en el mundo de la actuación o participando de programas de televisión como Lluvia de estrellas y Menudas estrellas, donde formaba parte del jurado que valoraba a los concursantes.

En 1980, María Isabel formó parte del grupo Jarcha. / ARCHIVO
En Yo, folclórica se destaca que Martirio nunca ha dejado de explorar en repertorios ajenos para traérselos a su terreno. “En su disco Flor de piel (1999) recreó algunas piezas irrepetibles como Volver, en una versión muy similar a la que realizará posteriormente Estrella Morente para la película homónima de Pedro Almodóvar [...]. En Mucho corazón (2001), la artista siguió profundizando en la música sudamericana, y además se atrevió con María la portuguesa (1987), de Carlos Cano [...]. En 2006 agrupó 12 boleros en un disco particularmente elegante, Primavera en Nueva York, con una colorista portada de Javier Mariscal para servir de aderezo a algunos de los mejores músicos de jazz del mundo”. Y a partir de 2007 entró en una etapa artística de madurez en la que se suceden grandes trabajos, como Coplas de madrugá, Flor de piel, Mucho corazón o Primavera en Nueva York.
La influencia de Chavela
Muchos recordarán también que Martirio fue la última cantante que compartió escenario con Chavela Vargas, una de las artistas que más la ha influido, hasta el punto de que en 2013 le rindió homenaje grabando un disco con su hijo guitarrista (que, por cierto, la acompaña desde mediados de los 90). Tres años después de esto, por cosas como las mencionadas unas líneas más arriba, la onubense recibió el Premio Nacional de Músicas Actuales (al que luego sumaría la Medalla de Oro de las Bellas Artes). En 2019 lanzó junto a Chano Domínguez un álbum en homenaje al cantante y pianista cubano Bola de Nieve, por quien también ha sentido siempre una gran admiración, y en su último trabajo discográfico hasta la fecha, Al sur del tango, publicado en 2025, se atreve con este género y de nuevo sale airosa de la aventura.

Martirio ha colaborado con artistas de la talla de Jesús Lavilla, Jerry González y Chavela Vargas. / KIKO HUESCA
“Yo no me puedo jubilar”, aseguró a El País. “Ni quiero. El trabajo me da salud. Esto ha sido mucho esfuerzo, esta carrera, me podía haber quedado haciendo las sevillanas de los bloques y saliendo por la tele, pero preferí seguir explorando. Con la edad no tienes la misma energía. Si paro, me deprimo”. Cuando le dijeron que era injusto que, tras cuatro décadas sobre los escenarios, no pueda jubilarse, ella quitó hierro al asunto y apuntó que la libertad tiene eso. Y es que Martirio nunca sucumbió a la tentación de las exclusivas en prensa ni tampoco ha querido cantar nada que no sintiese propio, lo que llevó a que pasara por unas cuantas discográficas. "No tengo casa, vivo de alquiler”, comentó recientemente. “El dinero que he tenido lo he gastado en seguir trabajando y en trajes".
- Ex aequo al guardia civil Jean Paul Bidias-Ndoe y a Loreto Gutiérrez Hurtado, ejemplos de superación y liderazgo
- Mercedes, el ángel de la guarda de los 200 gatos del Retiro: 'Hemos logrado reducir su población un 50% y algunos rozan los 20 años
- Ortega y Gasset, filósofo madrileño, ya adelantaba: 'La lealtad es el camino más corto entre dos corazones
- ¿Dónde es festivo el 15 de mayo? Estos son los pueblos madrileños que también celebran la fiesta de San Isidro
- Dentro del imperio de los Eloy, la familia madrileña que factura 34 millones y vende fruta a las estrellas Michelin
- María Zambrano, filósofa de la 'Escuela de Madrid' ya afirmaba en 1977: 'El corazón es centro, porque es lo único de nuestro ser que da sonido
- Fernando Tejero revela cómo Dani Martín le sacó de una pensión para invitarle a vivir con sus padres: 'Me sentí como un hijo más, son mi segunda familia
- Carabanchel calienta motores para su media maratón: Este es su recorrido