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CRIMEN EN MADRID

La Guardia Civil analiza dos cuchillos hallados en Villanueva mientras se valora el traslado psiquiátrico del presunto asesino

El Instituto Armado intenta determinar si alguno es el arma empleada por Julio, el supuesto autor de los hechos, que permanece bajo vigilancia médica en la enfermería de la cárcel

La Guardia Civil buscando el arma homicida en el parking del Centro cultural de Villanueva de la Cañada.

Lucía Feijoo Viera

Héctor González

Héctor González

Madrid

La investigación por el asesinato de David, el niño de 11 años apuñalado el pasado jueves en Villanueva de la Cañada, avanza ahora en dos frentes: por un lado, la Guardia Civil analiza dos cuchillos entregados tras ser localizados por vecinos del municipio y, por otro, el joven detenido por el crimen permanece ingresado en la enfermería de la cárcel de Navalcarnero bajo control médico.

Según ha informado este jueves el Instituo Armado, la colaboración ciudadana ha permitido recuperar dos armas blancas encontradas en distintos puntos de la localidad madrileña. Los investigadores tratan ahora de determinar si alguna de ellas pudo ser utilizada en el salave ataque que se cobró la vida de David. Por el momento no han trascendido detalles sobre los lugares exactos en los que fueron halladas ni sobre si existe relación entre ambos cuchillos.

El hallazgo se produce una semana después del crimen que conmocionó a Villanueva de la Cañada. El chico, tras ser apuñalado varias veces dentro del baño del centro, murió posteriormente en un hospital de Madrid. Tras el suceso, la Guardia Civil desplegó un dispositivo para tratar de localizar el arma homicida, aunque aquellas primeras batidas no dieron resultado. La aparición ahora de estos dos cuchillos abre una nueva vía en unas pesquisas que siguen centradas también en esclarecer por completo la secuencia de los hechos.

Mientras tanto, el presunto autor del asesinato, Julio, de 23 años, continúa en la enfermería del centro penitenciario de Navalcarnero, donde permanece sometido a vigilancia médica y con seguimiento de la medicación pautada, según fuentes jurídicas. La magistrada de guardia de Móstoles acordó el pasado domingo su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.

La comparecencia judicial del arrestado se llevó a cabo por videoconferencia desde el Hospital Puerta de Hierro, donde estaba ingresado, y durante la misma se acogió a su derecho a no declarar. En el auto de ingreso en prisión, la jueza dejó establecido que Instituciones Penitenciarias debía valorar su permanencia en enfermería o, en su caso, su ubicación en un módulo psiquiátrico, dada la necesidad de seguir de cerca su estado de salud mental y la evolución de su enfermedad.