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CONFLICTO VECINAL

Vecinos de Usera y Villaverde retoman sus protestas contra el crematorio en el Tanatorio de la M-40

Tras la desestimación judicial del recurso presentado en contra de la licencia de obras, las asociaciones de vecinos insisten en el peligro que supone la instalación del crematorio para la salud pública y el medio ambiente

Vecinos de Usera y Villaverde retoman sus protestas contra crematorio con una concentración frente al Tanatorio de M-40

Vecinos de Usera y Villaverde retoman sus protestas contra crematorio con una concentración frente al Tanatorio de M-40 / FRAVM

Madrid

Los vecinos de Villaverde y Usera retomarán este domingo sus protestas para mostrar su rechazo a la instalación de un horno-crematorio en el Tanatorio de la M-40 con una concentración a las puertas de estas instalaciones. Así lo ha difundido la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) en un comunicado, en el que ha señalado que la protesta, convocada por las asociaciones vecinales de estos dos distritos, será a las 12:30 horas en el parque que se encuentra frente al tanatorio.

La movilización, que incluirá también una asamblea ciudadana, se produce tras la reciente sentencia judicial que desestima el recurso presentado por la FRAVM contra la licencia de obras concedida por el Ayuntamiento de Madrid. Las asociaciones convocantes han subrayado que el fallo "no cambia el problema de fondo", ya que, según denuncian, "se limita estrictamente a la adecuación del procedimiento administrativo seguido por el Ayuntamiento", pero "en ningún caso certifica que la instalación sea inocua para la salud pública o el medio ambiente".

Los vecinos lamentan la disparidad de trato que existe entre municipios y e insisten en que se aprovechan sus territorios para imponer lo que otros distritos jamás aceptarían. "Una vez más, el Sur carga con decisiones injustas que responden a una lógica de desigualdad territorial insoportable", lamentan. El movimiento vecinal asegura que continuará con las movilizaciones en defensa de "la salud de la población y el medio ambiente urbano", y reitera su rechazo al proyecto, que considera una "actuación ilegal, injusta e insalubre". "La sentencia no cierra el conflicto vecinal, social y político. Al contrario: demuestra que solo la organización y la presión sostenida pueden impedir que este atropello se normalice", aseguran las asociaciones.