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FÚTBOL | REAL MADRID

La noche aciaga de Camavinga

Debacle del futbolista francés que arruinó en 24 minutos el partido de su equipo con dos amarillas.

Slavko Vincic le muestra la segunda amarilla a Camavinga

Slavko Vincic le muestra la segunda amarilla a Camavinga / ANNA SZILAGYI / EFE

No está siendo el mejor momento de Eduardo Camavinga en el Real Madrid. Posiblemente sea el peor. El jugador que un día enamoró al Bernabéu con su verticalidad, velocidad y potencia física ha perdido su rumbo. Condenado al banquillo desde que Arbeloa gobierna la nave madridista, el francés ha perdido su importancia en el vestuario y de alguna forma su futbol. Y si en Múnich tenía alguna oportunidad para revertir la situación al ingresar en el terreno de juego en el minuto 62, el mismo se encargó de desbaratarla. Una tarjeta amarilla en el 78 le dejó señalado, y la segunda en el minuto 86 le hizo trazar el camino a los vestuarios antes de tiempo.

Matícese desde aquí que la segunda cartulina es cuanto menos cuestionable. Ese tipo de tarjeta por impedir que el rival ponga rápidamente el balón en juego que se muestra cuando es la primera pero muy rara vez como máximo castigo. "Yo creo que el árbitro ni sabía que tenía tarjeta" decía Arbeloa en los micrófonos de Movistar al acabar el partido. Y esa, efectivamente, es la sensación que tenía el espectador, que el colegiado se ve obligado a sacar la tarjeta roja al darse cuenta de que sancionaba a un jugador ya amonestado.

Eduardo Camavinga of Real Madrid CF see the red card during the UEFA Champions League 2025/26 Quarter-Final Second Leg match between FC Bayern München and Real Madrid CF at Allianz Arena on April 15, 2026 in Munich, Germany. AFP7 15/04/2026 ONLY FOR USE IN SPAIN. Dennis Agyeman / AFP7 / Europa Press;2026;SOCCER;SPAIN;SPORT;ZSOCCER;ZSPORT;FC Bayern Munich v Real Madrid CF - UEFA Champions League 2025/26 Quarter-Final Second Leg

Camavinga ve la cartulina roja / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press

A pesar de ello, Camavinga peca al menos de ingenuo. Un futbolista profesional no puede de ninguna manera cometer ese tipo de errores en partidos de tanta importancia ni perjudicar a su equipo hasta el punto de que le cueste la eliminación. Porque los dos goles del Bayern llegaron inmediatamente después, dos zarpazos de Luis Díaz y Olisé en el 89 y en el 94 que derrumbaron los sueños de remontada del Real Madrid.

Tiene mucho trabajo por delante Eduardo si quiere volver a ser ese futbolista indispensable en el Real Madrid que brillaba en todas las posiciones, ya fuera de pivote de interior o incluso actuando en el lateral izquierdo. Debe hacerlo porque tiene las condiciones para ello, porque ya ha dado sobradas pruebas del nivel que es capaz de desplegar y porque si quiere entrar en una futura convocatoria de una de las mejores selecciones del mundo tiene muy poco margen para volver a enamorar a Deschamps, y de paso al madridismo.