Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

FERIA DE LA ALIMENTACIÓN Y DE LA BEBIDA

El madrileño TerZio Bar gana el campeonato al mejor montado ibérico con presa curada y torreznos

El restaurante se impone en el certamen organizado por Arturo Sánchez y Berkel con una propuesta de presa ibérica curada, fondo de costilla, salsa alibrava, torreznos de papada y huevo de codorniz sobre pan de cristal

TerZio Bar, el restaurante madrileño que gana el campeonato al mejor montado ibérico con presa curada y torreznos en Salón Gourmets 2026.

TerZio Bar, el restaurante madrileño que gana el campeonato al mejor montado ibérico con presa curada y torreznos en Salón Gourmets 2026. / Cedida

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

En Salón Gourmets, donde cada bocado compite por llamar la atención entre cientos de lanzamientos, tendencias y productos delicatessen, TerZio Bar (calle del Gral. Pardiñas, 25) ha conseguido conquistar al jurado con un formato tan castizo y reconocible como un montado. El restaurante se ha alzado con el premio al Mejor Montado Caliente en el campeonato El Mejor Montado Ibérico by Arturo Sánchez y Berkel 2026, celebrado en el marco de la 39ª edición de la feria gastronómica.

La propuesta ganadora, ideada por el chef Saúl Sanz, mira a la tradición pero no se queda en ella. Su montado se construye sobre una presa ibérica curada, sometida a un proceso de salado y secado que busca respetar al máximo el producto, y se remata con un fondo de costilla ibérica, salsa alibrava, torreznos de papada ibérica y huevos de codorniz a la plancha, todo servido sobre pan de cristal. El resultado es una receta de sabor rotundo, técnica cuidada y texturas bien medidas, en la que el ibérico se convierte en hilo conductor de principio a fin.

El montado caliente de TerZio, ganador del campeonato El Mejor Montado Ibérico by Arturo Sánchez y Berkel 2026 en Salón Gourmets.

El montado caliente de TerZio, ganador del campeonato El Mejor Montado Ibérico by Arturo Sánchez y Berkel 2026 en Salón Gourmets. / Cedida

Más que una elaboración efectista, el jurado ha premiado una interpretación contemporánea del montado tradicional. Uno de esos bocados de barra que parecen sencillos, pero que exigen precisión, conocimiento del producto y sentido del equilibrio. En este caso, TerZio ha llevado ese formato popular al terreno de la alta intensidad gastronómica sin perder su esencia.

Luis Rodríguez, chef de TerZio y encargado de representar al restaurante en la final, resumió así el espíritu de la propuesta: "Este montado rinde homenaje a nuestra tradición, porque somos artesanos de los ibéricos, en nuestra naturaleza está trabajar con productos de este tipo y elaborar recetas como esta para aprovechar todo su sabor".

Luis Rodríguez, en representación de TerZio, junto al resto de ganadores del certamen El Mejor Montado Ibérico by Arturo Sánchez y Berkel 2026 en Salón Gourmets.

Luis Rodríguez, en representación de TerZio, junto al resto de ganadores del certamen El Mejor Montado Ibérico by Arturo Sánchez y Berkel 2026 en Salón Gourmets. / Cedida

El ibérico, en formato barra

El campeonato, impulsado por Arturo Sánchez y Berkel, reunió a varios profesionales de la hostelería en torno a un mismo reto: demostrar técnica, creatividad y conocimiento del producto ibérico en elaboraciones pensadas para la barra. En la final compitieron seis propuestas, tres en categoría fría y tres en caliente, valoradas por un jurado que tuvo en cuenta aspectos como el sabor, la originalidad, la técnica, la presentación y la viabilidad en barra.

Entre los miembros del jurado figuraban nombres reconocidos del sector gastronómico como José Carlos Capel, Rogelio Enríquez, Borja Beneyto, Alejandra Ansón y Elena Bravo, perfiles que subrayan el peso que ha ido ganando este tipo de concursos dentro de una feria como Salón Gourmets, donde el producto premium convive con la reivindicación de formatos populares bien ejecutados. En esa tensión entre tradición y actualidad, TerZio encontró su sitio. Y lo hizo con un montado que no solo convence por su potencia, sino también por su lectura del ibérico como lenguaje propio: curación, fondo, grasa, crujiente y pan. Una receta pensada para la barra, sí, pero con suficiente fondo como para salir de la feria convertida en titular.