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ENCUENTRO CULTURAL

El Ateneo rinde homenaje a Mario Vargas Llosa un año después de su muerte: "Era un hombre al que la vida se le quedaba chica"

Álvaro Vargas Llosa, hijo del escritor, definió a su padre como un hombre cuya ambición vital superaba los límites, creando así un "personaje de ficción eterno"

Álvaro Vargas Llosa, hijo del escritor peruano Mario Vargas Llosa, pronuncia un discurso en el Ateneo un año después de la muerte de su padre

Álvaro Vargas Llosa, hijo del escritor peruano Mario Vargas Llosa, pronuncia un discurso en el Ateneo un año después de la muerte de su padre / Víctor Lerena / EFE

EFE

El Ateneo de Madrid recordó este lunes a Mario Vargas Llosa con un acto que coincide con el primer aniversario de su fallecimiento. El homenaje, centrado en la trayectoria vital y literaria del Nobel peruano, sirvió para analizar cómo su figura pública y privada ha comenzado a fundirse con su propia obra. Según su hijo, Álvaro Vargas Llosa, el autor "es ahora un personaje de ficción" que pertenece a la imaginación de sus lectores.

El evento tuvo lugar tras la entrega de la Medalla Internacional de las Artes a título póstumo por parte de la Comunidad de Madrid. Durante el encuentro, Álvaro Vargas Llosa definió a su padre como un hombre de personalidad compleja a quien "la vida se le quedaba chica". Además, destacó que esa búsqueda constante de experiencias le llevó a "poner patas arriba su propia familia", aunque subrayó que el escritor siempre "supo reconocerlo, arrepentirse y pedir perdón" por sus errores.

MADRID, 13/04/2026.- Álvaro Vargas Llosa, hijo del escritor peruano Mario Vargas Llosa, Alejandro Roemmers, Sergio Ramírez, Mercedes Monmany, Juan Gabriel Vásquez, Carlos Granés, Magüi Mira, Maribel Luque, David Gallaguer y Gina Montaner, asisten este lunes a la entrega de la Medalla Internacional de las Artes de la Comunidad concedida a Mario Vargas Llosa a título póstumo. EFE/Víctor Lerena

Álvaro Vargas Llosa, hijo del escritor peruano Mario Vargas Llosa, Alejandro Roemmers, Sergio Ramírez, Mercedes Monmany, Juan Gabriel Vásquez, Carlos Granés, Magüi Mira, Maribel Luque, David Gallaguer y Gina Montaner / Víctor Lerena / EFE

Durante el acto, explicó que cada lectura recrea ahora a un "Vargas Llosa de ficción" y que, para un autor de su intensidad, la muerte ha supuesto "una liberación" frente a una realidad que siempre le resultó limitada.

De los inicios a la consagración

El homenaje se articuló mediante una lectura dramatizada de textos autobiográficos que repasaron los hitos de su vida. El recorrido comenzó con sus primeros años y la difícil relación con su padre, continuó con el descubrimiento de su vocación y sus estancias en Lima, París y Madrid, hasta culminar en su etapa como autor de relevancia internacional.

En el encuentro participaron figuras como Sergio Ramírez, Juan Gabriel Vásquez, Magüi Mira y José Sacristán. Mientras los escritores destacaron su entrega absoluta al oficio, los actores aportaron pinceladas sobre su personalidad carismática, recordando anécdotas compartidas en proyectos teatrales y su faceta como "macho alfa" de la cultura.

Pensamiento político

El acto también abordó la faceta de Vargas Llosa como defensor de los valores democráticos a través de la Fundación Internacional para la Libertad. Durante las intervenciones, se subrayó su convicción de que la cultura y la libertad son conceptos inseparables.

Álvaro Vargas Llosa analizó las dos grandes obsesiones de su padre: el poder y la utopía. Según explicó, el Nobel sostenía que la utopía debe pertenecer exclusivamente a la literatura, ya que trasladada a la política "conduce al horror". Respecto al poder, recordó que su padre siempre defendió la necesidad de "vigilarlo y cuestionarlo", un eje central tanto en sus ensayos como en su narrativa.

Este tributo, organizado por la Cátedra Vargas Llosa y dirigido por Raúl Tola, evitó el tono de un funeral convencional para centrarse en la vigencia de su obra y su influencia en la cultura actual.