Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

AGRICULTURA URBANA

La agricultura urbana podría salvar Madrid de la contaminación: "No solo mejora el paisaje y la calidad del aire, también amortigua el ruido"

Siguiendo los pasos de Ámsterdam, París, Berlín o La Habana, la capital comienza a incorporar iniciativas que alimentan a los vecinos con productos cultivados en sus calles 

Jardin vertical en el interior de la Torre de Cristal, uno de los 4 rascacielos construidos en los antiguos terrenos de la ciudad deportiva del Real Madrid en el Paseo de la Castellana.

Jardin vertical en el interior de la Torre de Cristal, uno de los 4 rascacielos construidos en los antiguos terrenos de la ciudad deportiva del Real Madrid en el Paseo de la Castellana. / Agencias

Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

Tener un huerto es el sueño de muchos. Aunque sean una tomatera en un balcón de Madrid. Un rincón verde en una ciudad donde la contaminación ya no perdona. Cada vez son más los edificios con huertos comunitarios en sus azoteas, los colegios que enseñan a plantar y recolectar hortalizas a sus alumnos o las fachadas decoradas con jardines verticales. “En una de las cuatro torres hay una cubierta verde en la última planta. Y en la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas también, pero no es visitable. Una mas conocida es la pared del Caixaforum, en Castellana, cuyo autor es un profesor parisino. También el Hotel Santo Domingo, en Callao. Una de sus fachadas ostenta un Récord Guiness: cuenta con una cascada de agua y varios pájaros han anidado entre las ramas”, relata Julián Briz, catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Madrid y presidente de la Sociedad española para la Promoción de la Naturación Urbana y Rural.

Todo nació gracias a la Universidad de Berlín. Pronatur es una asociación académico-empresarial que congrega investigadores, estudiosos, docentes y empresarios con una idea principal: promover las infraestructuras verdes. “Creamos un observatorio de agricultura urbana y vamos haciendo tesis doctorales, proyectos de investigación y colaboramos con la Asociación Mundial de Infraestructuras Verdes. En Madrid venimos colaborando en proyectos con el Ayuntamiento y, próximamente, sacaremos una guía verde de la ciudad en la que recopilaremos todos los puntos verdes, desde la parte ornamental o jardinería, hasta la alimentaria”, añade. Según relata el catedrático, la agricultura urbana en la capital ha sido históricamente urbana: “Su patrón, San Isidro, era labrador y tenía los huertos en la periferia, que hoy ya está integrada en el centro. Con el crecimiento demográfico e inmobiliario esto desapareció en gran parte”.

Huerto urbano en Getafe, Madrid.

Huerto urbano en Getafe, Madrid. / AGENCIAS

De aquello quedan algunas asociaciones de huertos urbanos en distritos contados. Sin embargo, Madrid avanza muy por detrás de otras capitales como Ámsterdam, Copenhague o Berlín. “Lo cierto es que se está retomando esta actividad por la multifuncionalidad de la agricultura ornamental. Debido a la situación de las grandes ciudades, esta es beneficiosa no sólo por los beneficios del paisaje o la producción de alimentos, sino también porque mejora la calidad del aire y amortigua la contaminación acústica. Está demostrado que las paredes verdes en la calle hacen que los primeros pisos tengan menos ruido que los últimos. Las plantas absorben parte del sonido”, defiende. Briz, que desde la asociación trata de dar a conocer estos enclaves, asegura que Madrid es una de las ciudades más verdes del mundo, tomando la cantidad de superficie por habitante. 

15 minutos

“Tenemos parques como el Retiro o el del Oeste, pero también espacios más grandes como la Casa de Campo o el Monte de El Pardo. Sin embargo, hay una descompensación, ya que esos no son accesibles para el individuo”, lamenta. Asimismo, rescata el concepto de la ciudad de los 15 minutos, que consiste en que cualquier ciudadano tenga a menos de un cuarto de hora de su domicilio todo lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas, entre ellas la alimentación de proximidad. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, es una de las defensoras de esta idea, según recuerda: “Lo único que puede compensarlo es un tejado verde disponible para todos los vecinos. La nueva distribución de la Plaza de España se hizo pensando en este concepto”. El Retiro también tiene su propio huerto. Y universidades como la Complutense o la Politécnica también: “En todas ellas se enseña a los ciudadanos a cultivar y recolectar”.

La fachada verde de Caixaforum Madrid.

La fachada verde de Caixaforum Madrid. / XAVIER GONZALEZ

Briz pone a Ámsterdam como ejemplo, donde los vecinos están comprometidos con la causa. “El ayuntamiento les proporciona las plantas y les explica cómo deben cuidarlas. Los vecinos sólo tienen que regarlas. Además, a cada calle le asignan un color diferente y ante cualquier problema les pueden asesorar. Con los árboles ocurre lo mismo. Se encarga de mantenerlos el portero de cada comunidad”, sostiene. La predisposición de los madrileños es buena, dice. Tras hacer un estudio en varios distritos, muchos vecinos confesaron su deseo por tener un huerto o jardín comunitario: “Son espacios sociales, importantes en la época de aislamiento en la que vivimos. Es más fácil comunicarte con alguien que vive a 10.000 kilómetros que con tu vecino. Visité algunas comunidades donde había un jardín de hortalizas. Se reunían los fines de semana para cuidarlo. Además, es algo intergeneracional. Es importante que los niños sepan lo que es sembrar y entiendan el valor de los alimentos”.

Calidad del aire

Julián echa en falta “decisiones contundentes” en Madrid y recuerda que en Humanes, por ejemplo, los vecinos pueden alquilar hasta 110 huertos en una parcela de 12.000 metros cuadrados a un coste de 300 euros al año. “La gente hace ejercicio y cuida su salud física y mental. Proyectos como este podrían tener éxito en el centro de Madrid. Hay muchos terrenos laborables inutilizados. Falta que los alcaldes tomen la iniciativa”, insiste. Otro de los casos que llama su atención es el de Berlín, donde es obligatorio pagar un impuesto de alcantarillado en función de la superficie del tejado del edificio: “Si tienes una cubierta verde, que retiene el agua, no hace falta que lo pagues”. Esto demuestra la preferencia por pisos con cubiertas verdes de algunos ciudadanos internacionales: “En Oslo son mucho más caros que los que no tienen una azotea vegetal. La gente lo aprecia. También en La Habana, donde tienen huertos en lugar de jardines”.

Un huerto urbano en Madrid.

Un huerto urbano en Madrid. / Agencias

Los productos recogidos los consumen directamente los vecinos. Quienes no lo son pueden comprarlos, pero con limitaciones. “Para esta ciudad, con las crisis que ha sufrido, la agricultura urbana es sinónimo de supervivencia. Sin transporte no pueden salir a comprar”. El caso de China es peculiar. Altos rascacielos en los que no vive nadie. Sólo hay plantas. “También crían cerdos. En una planta nacen, en otra los engordan, en otra los sacrifican y en la última producen carne. Allí les funciona. En España, los topógrafos estudian la posibilidad de implantar invernaderos en las terrazas para que recojan el humo de las calderas y lo purifiquen, con el fin de mejorar la calidad del aire”, suma. En definitiva, incorporar estos huertos periurbanos en Madrid supondría un acercamiento del producto fresco a los vecinos: “Yo mismo compro directamente a los agricultores que se ofrecen por internet. Es un modelo de cultivo complementario al tradicional”.