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FUE MISS CATALUÑA

Azucena Hernández, la estrella del cine erótico que fue pionera en defender la eutanasia tras un accidente: "Pasaba mucho tiempo en la cama"

EL PERIÓDICO DE ESPAÑA charla con una amiga de la intérprete, que quedó tetrapléjica por un accidente y falleció en 2019, para conocer mejor su historia

Un accidente de tráfico dejó a Azucena Hernández en silla de ruedas.

Un accidente de tráfico dejó a Azucena Hernández en silla de ruedas. / EFE

Madrid

La historia de Noelia Castillo, la joven parapléjica que esperaba la eutanasia desde hace más de año y medio y que falleció hace apenas unos días tras recibir la prestación de ayuda para dejar este mundo, ha reabierto el debate sobre el derecho a morir dignamente. Aprovechando su caso, muchos andan discutiendo las garantías y limitaciones de la ley española de eutanasia, aprobada en 2021 (y que establece que, para solicitarla, el afectado debe “sufrir una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante” que le cause un “sufrimiento intolerable”). Curiosamente, no fue mucho antes de que nos convirtiéramos en uno de los primeros países del mundo en regular el asunto cuando falleció la actriz Azucena Hernández, famosa por ser pionera en reivindicar la eutanasia en España.

Nacida en Sevilla en 1960, Azucena creció con su madre y su padrastro en el pueblo gerundense de Blanes. Siendo adolescente trabajó de secretaria, fue elegida Miss Cataluña y hasta compitió por el título de Miss España. “Enseguida firmé un contrato para hacer tres películas. Me fui a vivir a Madrid. Me quedaba en casa de mi mánager, que era una mujer. Después se vendría mi noviete conmigo... ¡Hasta mi madre se vino a vivir con nosotros! Un productor me pidió, ya me entiendes, a cambio de hacer una película. Yo me puse a llorar y mis padres decidieron que no podía estar sola”, contó la actriz, que debutó en el cine de la mano de Las eróticas vacaciones de Stela y accedió a aparecer ligera de ropa en una serie de comedias calificadas S para darse a conocer.

Muere Azucena Hernández, actriz del destape, a los 59 años.Azucena Hernández UNIÓN DE ACTORES Y ACTRICES 04/12/2019. CINE. FALLECIMIENTO. CARETO

Azucena Hernández falleció a los 59 años. / ARCHIVO

Su teléfono sonó bastante a principios de los 80, cuando rodó bajo las órdenes de Paul Naschy, compartió créditos con los mejores cómicos y hasta posó como Dios la trajo al mundo para la revista Interviú. “Yo quería ser actriz. Y hacía revistas, películas, todo lo que me ofrecieran. Un día sustituí a una chica que estaba interpretando Un enemigo del pueblo, de [Henrik] Ibsen, con José María Rodero, y ya no lo dejé. En 1986, por fin conseguí un papel principal... en [la obra teatral] Enrique IV de Pirandello, también con Rodero”. Aquel mismo año, su carrera iba a entrar en una nueva etapa al aceptar ponerse a las órdenes de Eloy de la Iglesia para actuar en La estanquera de Vallecas. Pero su sueño se truncó una noche de octubre del 86, cuando perdió el control del vehículo que conducía y al rato despertó en el hospital La Paz, con el cuerpo paralizado de cuello para abajo.

Regresó a casa tras pasar más de un año en el hospital y fue entonces cuando tomó verdadera conciencia de la gravedad de su situación. “No me podía mover y eso era demasiado para mi madre y para mi hermano. Me sentía una carga”, contaría la actriz, que en los siguientes años apareció en los titulares de muchas revistas del corazón y también recibió la visita de unos cuantos compañeros de profesión, varios de los cuales le rindieron homenaje en 1988 en un evento benéfico donde fueron recaudados para ella dos millones de pesetas de la época.

Polémica entrevista con Gabilondo

Hasta su admirado Julio Iglesias la invitó a uno de sus conciertos y puso a su disposición su avión privado. Claro que aquellas visitas de gente del mundillo terminaron llegando a su fin y, para colmo, Azucena cayó en una profunda depresión. “Era su madre la que rechazaba la visita de aquellos que pedían acudir a verla, porque decía que eso perjudicaba a su hija. Fue por eso que la gente dejó de ir”, señala a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA una íntima amiga de la actriz. Andrés Pajares fue el único que sí siguió en contacto con ella. De hecho, el protagonista de títulos como Los bingueros y ¡Ay, Carmela! entabló una sincera amistad con la mujer que en más de una ocasión había tenido que hacer de novia suya en el cine.

Azucena Hernández nació en Sevilla en 1960 y empezó a hacer teatro con 17 años.

Azucena Hernández nació en Sevilla en 1960 y empezó a hacer teatro con 17 años. / ARCHIVO

Ya en 1989, Azucena concedió al periodista Iñaki Gabilondo una impactante entrevista televisiva en la que lanzó un alegato a favor del derecho a morir dignamente. Su intervención en aquel programa generó un importante debate social en torno a un tema incómodo y sobre el que ninguna otra figura pública se había pronunciado hasta entonces en los medios patrios. “Es que me quería morir. Sentía que no podía haber nadie más desgraciado que yo en el mundo... Hasta que llegué aquí, a Guadalajara”, aseguró luego refiriéndose al Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física (CAMF), donde iba a pasar el resto de sus días. “Su vida en el CAMF era tranquila”, comenta la fuente antes mencionada. “Pasaba mucho tiempo en cama por las escaras que le hacía la silla de ruedas, pero cuando estaba mejor solía pasear por la ciudad, ir de compras o salir a tomar algo. Aunque precisaba de ayuda para hacerlo, claro”.

Pese a todas las barreras y limitaciones, Azucena recuperó las ganas de vivir y, cuando se encontraba bien de ánimo, hacía el esfuerzo de recibir en su centro a redactores de prensa o de acudir al plató de programas como Tiempo al tiempo, presentado por Concha Velasco. Cuando en una de esas entrevistas le preguntaron por el tema de la eutanasia, reconoció que su postura había cambiado: “Mira… ahora ya se me han quitado las ganas [de morir]” (aunque siguió pidiendo un cambio en la legislación a favor de la eutanasia, e incluso mostró su apoyo a Ramón Sampedro, aquel tetrapléjico gallego en cuyo suicidio asistido se basa el guion de la multipremiada película Mar adentro).

Murió en 2019

En otra ocasión, una conocida revista del colorín publicó que Azucena estaba enamorada y pensaba casarse con un chico al que había conocido. Pero aquella supuesta boda nunca llegó a celebrarse y hoy sabemos por qué. “En realidad no había nada entre ellos, tan solo eran dos amigos que se habían conocido en el CAMF donde él trabajaba como chófer del autobús del centro. Aun así, ambos le siguieron el juego a la prensa durante un tiempo”, aclara su colega, quien también recuerda que era la madre de la actriz quien más la visitaba (y que también fueron a verla Carmen Lomana y Carmen Cervera, la baronesa Thyssen, que incluso “le pasaba cada mes una pequeña ayuda”).

A comienzos de la segunda década del siglo XXI, Azucena anunció que había superado un cáncer de mama, y en 2016, tras charlar con el diario El Mundo, llamó por teléfono a la periodista que la había entrevistado por si quería escribir una biografía con ella. Pero el proyecto quedó en stand by, entre otras razones, porque en diciembre de 2019 murió. Fue su hermano quien se encargó de dar la noticia en las redes sociales. “Después de 33 años sin poder moverse, ha conseguido lo que deseaba: ser libre”, escribió. “Mi hermana ha muerto hoy y el dolor nos embarga y nos duele hasta lo más profundo. Siempre hemos hablado sobre este momento con una sonrisa, porque ella lo esperaba como un nuevo comienzo”.