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PLANES

La antigua fábrica de cerveza de Madrid que hoy es uno de sus paisajes industriales más sorprendentes

El complejo de Delicias conserva pabellones, raíles, silos y maquinaria de la antigua cervecera levantada a comienzos del siglo XX, hoy transformada en archivo, biblioteca y centro cultural

La antigua cervecera llegó a alcanzar en la segunda década del siglo XX un veinticinco por ciento de cuota de mercado en su sector

La antigua cervecera llegó a alcanzar en la segunda década del siglo XX un veinticinco por ciento de cuota de mercado en su sector / COMUNIDAD DE MADRID

Victoria Saulyak

Madrid

En Madrid hay lugares que esconden más historia de la que parece. Caminando por la ciudad podemos descubrir localizaciones nuevas, toparnos con monumentos que nunca antes hemos visto o incluso conocer historias que apenas unos pocos tienen la suerte de saber.

Este es el caso de la antigua fábrica de cerveza de El Águila, y es que su historia se entiende mejor si se mira como una pieza completa de ciudad industrial. La sociedad mercantil nació en 1900 y situó su fábrica en General Lacy en 1904, en un entorno todavía poco urbanizado pero pegado a una ventaja decisiva: la cercanía a la estación de Delicias y a la red ferroviaria que conectaba la mercancía con otros puntos de Madrid. No era solo una fábrica de cerveza. Era una instalación pensada para producir, almacenar y mover grandes volúmenes de material con la ayuda del tren y las vagonetas de carga.

Entre 1903 y 1904 se levantaron los primeros pabellones siguiendo los planos de Eugenio Jiménez Corera

Entre 1903 y 1904 se levantaron los primeros pabellones siguiendo los planos de Eugenio Jiménez Corera / TURISMO MADRID

Entre 1903 y 1904 se levantaron los primeros pabellones siguiendo los planos de Eugenio Jiménez Corera: oficinas, portería, maltería, bodega, maquinaria, calderas, cuadras, carbonera y cubería. Luego llegaron las ampliaciones dirigidas por Luis Sainz de los Terreros entre 1908 y 1912, con cocheras, garaje, almacenes de cajas y botillería, nueva cubería, un pabellón de embreado y otro para fabricar hielo. Esa suma de edificios explica por qué el conjunto no se percibe como una nave aislada, sino como una pequeña ciudad fabril organizada alrededor de sus propias necesidades.

Ladrillo, raíles y malta

Buena parte de su fuerza visual está en la arquitectura. El complejo se construyó en estilo neomudéjar, con ladrillo y azulejería, pero también con rasgos menos habituales en Madrid, como las cubiertas de gran pendiente y el chapitel rematado en pizarra. Aún hoy siguen siendo visibles elementos que devuelven la escala original del recinto: los raíles que recorren la calle principal del patio, los antiguos silos de planta circular, las fachadas con los rótulos de “El Águila” y “Fábrica de cerveza”, y parte de la azulejería realizada por Daniel Zuloaga. No hace falta imaginar demasiado: el conjunto mantiene una imagen muy cercana a la de la fábrica que funcionó allí durante décadas.

Buena parte de su fuerza visual está en la arquitectura: el complejo se construyó en estilo neomudéjar, con ladrillo y azulejería

Buena parte de su fuerza visual está en la arquitectura: el complejo se construyó en estilo neomudéjar, con ladrillo y azulejería / COMUNIDAD DE MADRID

La antigua cervecera llegó a alcanzar en la segunda década del siglo XX un veinticinco por ciento de cuota de mercado en su sector. Después, la apertura de la nueva fábrica en San Sebastián de los Reyes a finales de los años sesenta fue desplazando la actividad de Delicias hasta el cierre definitivo de la planta madrileña a mediados de los años ochenta. El abandono no fue el final. Tras pasar a manos de la Comunidad de Madrid en 1993, el recinto inició una segunda vida con el concurso convocado en 1994 y la rehabilitación desarrollada entre finales de los noventa y 2003, que conservó los pabellones y los convirtió en un lugar dedicado al patrimonio documental, bibliográfico y cultural.

Ese cambio de uso se aprecia en detalles muy concretos. El antiguo pabellón de máquinas es hoy la sede del Archivo Regional; la vieja maltería se transformó en las salas de lectura de la Biblioteca Regional Joaquín Leguina; la heladera ocupa ahora el vestíbulo de la biblioteca; y parte de la maquinaria original sigue expuesta en el edificio. Por eso El Águila no es solo una antigua fábrica conservada: es uno de esos lugares donde Madrid todavía deja ver cómo sonaban, cómo olían y cómo se organizaban sus espacios de producción antes de convertirse en equipamientos culturales.

Horarios y cómo llegar

La ubicación exacta es que debes buscar para llegar es el barrio de Delicias, en el distrito de Arganzuela, Madrid. Puedes llegar en trasporte público bajándote en la estación de Delicias de la Línea 3 u optar por Cercanías Delicias (C-1 y C-10). También llegan los autobuses 8, 19 y 45.

Por otro lado, el horario del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid es de lunes a jueves de 9:00 a 20:00 y viernes de 9:00 a 14:00. Si quieres visitar el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid debes acudir de lunes a jueves de 9:00 a 20:00 y los viernes de 9:00 a 14:00. Por último, el horario para visitar la Biblioteca Regional de Madrid ‘Joaquín Leguina’ es de lunes a viernes de 9:00 a 21:00 horas.