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CRISIS HABITACIONAL

Parcelas seleccionadas, sorteo 'online' y renta ampliada: así funcionarán las nuevas viviendas públicas para sueldos medios

La escalada del alquiler y la dificultad de muchas familias para acceder a una vivienda ha llevado al Ayuntamiento a ampliar el acceso a pisos públicos, hasta ahora reservadas a rentas más bajas

Promoción de Iberia Loreto 1, en Barajas, la primera que se destinará a esta nueva modalidad de vivienda pública.

Promoción de Iberia Loreto 1, en Barajas, la primera que se destinará a esta nueva modalidad de vivienda pública. / Ayuntamiento de Madrid

Héctor González

Héctor González

Madrid

Madrid lleva años atrapada en una tormenta perfecta en materia de vivienda. Los precios del alquiler siguen escalando, comprar casa se ha convertido en una opción cada vez más lejana para buena parte de la población y miles de jóvenes y familias con ingresos estables, pero no altos, han quedado suspendidos en una franja gris: ganan demasiado para acceder a la vivienda pública tradicional, pero demasiado poco para pagar sin asfixia una renta de mercado.

Esa presión creciente ha terminado por empujar al Ayuntamiento a mover ficha y ampliar el acceso a viviendas de alquiler públicos para rentas medias. La idea es llegar a toda esa franja de población que está quedándose fuera del mercado de alquiler, pero que tampoco cumplía los requisitos para acceder a los pisos de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS). De esta forma, se abre una vía intermedia para trabajadores y familias jóvenes que, pese a tener ingresos, no consiguen asentarse en la ciudad en condiciones asumibles.

La fórmula elegida por el Consistorio no pasa por cambiar el sistema actual, sino por introducir una excepción controlada. Algunas parcelas concretas quedarán fuera de los sorteos habituales de la EMVS, limitados hasta ahora a unidades familiares con ingresos de hasta 3,5 veces el IPREM, y se destinarán a un nuevo programa para rentas medias, con topes de 5,5 y 7,5 veces ese indicador en función de cada promoción.

Ese cambio no se aplicará de forma general a todo el parque municipal, sino promoción a promoción. El Ayuntamiento irá seleccionando parcelas y decidirá cuáles pueden incorporarse a este nuevo esquema. El proceso se hará “parcela por parcela”, lo que permitirá modular el alcance de la medida, pero también deja entrever que no habrá una extensión homogénea por toda la ciudad. De hecho, el Gobierno municipal ya admite que estas promociones se localizarán sobre todo en ámbitos de nuevos desarrollos y en suelos concretos disponibles, no en todos los distritos.

El cambio más visible estará en los límites de renta. El sistema vigente deja fuera a unidades familiares con ingresos conjuntos superiores a unos 42.000 euros brutos anuales. Con el nuevo esquema, ese umbral se elevará en algunas promociones por encima de los 60.000 euros. En el caso de las promociones ligadas a 5,5 veces el IPREM, el listón se situará en torno a los 62.000 euros de ingresos conjuntos, una cifra que amplía de forma notable el abanico de posibles beneficiarios.

Esa ampliación, sin embargo, no supone que la vivienda pública deje de ser asequible para convertirse en un alquiler de mercado encubierto. La portavoz municipal subrayó que, aunque la renta mensual será más alta en términos absolutos porque también lo son los ingresos de los adjudicatarios, el esfuerzo seguirá moviéndose en torno al 30% de la renta familiar. Es decir, el importe sube, pero el criterio de proporcionalidad se mantiene.

Para poder acceder a estas viviendas, habrá un registro específico para cada parcela y la inscripción se hará exclusivamente de manera online. La prueba piloto de este nuevo modelo será Iberia Loreto 1, en el distrito de Barajas. Se trata de una promoción de 52 viviendas construidas de forma modular que servirá de estreno para esta ampliación del acceso a la vivienda pública. A partir de ella, el Consistorio quiere comprobar cómo funciona esta apertura a perfiles que hasta ahora quedaban fuera del radar habitual de la EMVS.

Falta por ver cuántas promociones acabarán entrando en este sistema y hasta dónde puede extenderse una fórmula que, de momento, nace como una excepción, pero que refleja con claridad hasta qué punto la crisis de la vivienda ha obligado también al Ayuntamiento de Madrid a revisar sus propios márgenes.