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PLANES

Palma Puleo en 'Lo que nadie te cuenta de vivir en Madrid': "No me invites un domingo al rastro porque eso está petado para caminar y me agobio"

Palma Puleo y otros creadores de contenido, como @todorastro, ofrecen claves para disfrutar de El Rastro madrileño, un mercado con diferentes ambientes según la hora de la visita

El Rastro de Madrid se celebra todos los domingos y festivos y se ubica en el barrio de Embajadores

El Rastro de Madrid se celebra todos los domingos y festivos y se ubica en el barrio de Embajadores / Turismo Madrid

Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

La creadora de contenido Palma Puleo es conocida por su gran presencia en Madrid a través de redes como Instagram, TikTok y YouTube. Enfocada en "Planes, Viajes & Lifestyle", la influencer comparte recomendaciones de ocio, experiencias de viaje y su estilo de vida, además de ser la host de su propio podcast "Casi Lo Digo".

Es precisamente en 'Lo que nadie te cuenta de vivir en Madrid' el segundo episodio de este podcast, donde la influencer compartía sus primeras experiencias en la capital con Mechi (@momentomadrid), otra creadora de contenido especializada en recomendar planes, restaurantes y experiencias en Madrid.

Palma Puleo habla de la vida adulta, de parejas, citas, amistades y crecimiento personal en su podcast 'Casi lo digo'

Palma Puleo habla de la vida adulta, de parejas, citas, amistades y crecimiento personal en su podcast 'Casi lo digo' / Apple Podcasts

Revisitando los recuerdos de sus primeros días, Palma planteó la pregunta: "Si Madrid fuese una persona, ¿cómo definirías la primera cita?". Aunque a Menchi le costó más encontrar una respuesta, Palma lo tenía claro, "no hay nada mejor que la falta de planes, pasear, eso sí no me invites un domingo al rastro porque eso está petado para caminar y me agobio.”

El Rastro, un mercado diferente dependiendo de la hora

Son varios los influencers que advierten de las grandes afluencias de turistas y curiosos que se dan cita cada domingo en el que se considera uno de los mercadillos más completos, y famosos de Madrid. El Rastro, que se remonta al siglo XVI, se ubica cerca de la Ribera de Curtidores, y su nombre proviene del precisamente del rastro de sangre que dejaban las reses al ser arrastradas desde el matadero.

Hoy, este mercado al aire libre, es el lugar perfecto para los coleccionistas y curiosos, sin embargo, la experiencia puede ser muy distinta en función de la hora que decidas visitarlo. La cuenta de contenido "@todorastro" lo explica así en su guía:

  • De 8:00 a 11:00 horas - El Rastro de los Buscadores: para los que madrugan por un tesoro. Silencio café y piezas únicas.
  • De 11:00 a 13:00 horas - El Rastro de los Curiosos: energía pura, puestos de ropa, y el bullicio clásico de la Ribera de los Curtidores.
  • De 13:00 horas en adelante - El Rastro del Aperitivo: cuando la vida se traslada a las barras.

Claves para visitar el Rastro: tres normas que no son opcionales

"Lo que empezó como un mercado de pieles y trastos viejos, hoy es pura magia callejera", así describe Alejandra Seijas, creadora de esta cuenta de Instagram (@todorastro) y parroquiana habitual del rastro, el origen y evolución de este mercadillo al aire libre. Curtida por sus visitas, Alejandra desvelaba en uno de sus reels las dos normas más importantes si se desea visitar el rastro sin complicaciones.

El Rastro, en la calle Ribera de Curtidores

El Rastro, en la calle Ribera de Curtidores / Juan M. Espinosa (EFE)

La primera regla: no quedarse en la calle principal Ribera de Curtidores y la plaza de Cascorro. Para Alejandra "el alma de verdad está en las calles aledañas y en sus plazas maravillosas, ahí es donde vas a sentir el Madrid Antiguo, el de las almonedas y los tesoros que esperan por ti".

La segunda regla: regatear. Alejandra advierte de que esto no es una opción, sino una obligación e insta a no tener miedo. "En los puestos del rastro, el regateo forma parte del ADN del mercado", explica.

Y por último: el aperitivo, que ella describe como "el ritual sagrado", porque "después de patear, regatear y descubrir joyas, nos merecemos esa caña y ese bermuda".