Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CONCIERTO GRATUITO

Guitarricadelafuente y la reinvención del folclore: el fenómeno 'Spanish Leather' toma la Puerta del Sol

El concierto de Guitarricadelafuente en Madrid forma parte de un 2026 prometedor para el artista, quien debutará en el cine bajo la dirección de Suma Content, junto a Penélope Cruz

Un momento de la actuación del cantante Guitarricadelafuente en la céntrica plaza de Sol, en Madrid, con motivo del lanzamiento mundial del nuevo modelo de vehículo Cupra Raval. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Un momento de la actuación del cantante Guitarricadelafuente en la céntrica plaza de Sol, en Madrid, con motivo del lanzamiento mundial del nuevo modelo de vehículo Cupra Raval. EFE/ Borja Sánchez-Trillo / Borja Sanchez-Trillo / EFE

EFE

Hay algo de justicia poética en ver a Álvaro Lafuente, el artista que empezó grabando canciones con el micrófono de una PlayStation en su habitación, subido hoy al capó de un coche en una Puerta del Sol abarrotada. El cantautor de Benicasim, conocido artísticamente como Guitarricadelafuente, ha transformado esta tarde el centro de la capital en un escenario improvisado donde la tradición y la vanguardia se han dado la mano bajo el sol de abril.

El motivo de la cita era la presentación del CUPRA Raval, el nuevo estandarte eléctrico de la firma de Martorell, pero para los miles de asistentes, el motor era puramente emocional. Guitarricadelafuente apareció desde el interior de un vehículo, rompiendo la cuarta pared del escenario urbano con la naturalidad que le caracteriza: "En la Puerta del Sol no hay coches, pero yo acabo de salir de uno", bromeó antes de arrancar los primeros acordes de su setlist.

Un momento de la actuación del cantante Guitarricadelafuente en la céntrica plaza de Sol, en Madrid, con motivo del lanzamiento mundial del nuevo modelo de vehículo Cupra Raval. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

Un momento de la actuación del cantante Guitarricadelafuente en la céntrica plaza de Sol, en Madrid, con motivo del lanzamiento mundial del nuevo modelo de vehículo Cupra Raval. EFE/ Borja Sánchez-Trillo / Borja Sanchez-Trillo / EFE

La actuación, calificada por él mismo como "breve pero intensa", fue un recorrido por las texturas de su último álbum, Spanish Leather (2025). Sonaron temas como 'Port Pelegrí', 'Tramuntana' y, por supuesto, la magnética 'Full time papi', que le ha valido su reciente nominación al Latin Grammy.

El artista que reinventó la raíz

Ver a Lafuente en directo es asistir a la consolidación de un estilo que la crítica ha bautizado como la nueva sensibilidad española. Con un pie en la rumba y el flamenco que aprendió en el Maestrazgo y otro en el indie folk contemporáneo, el artista ha demostrado que se puede colaborar con estrellas globales como Troye Sivan —con quien firmó el reciente remix de 'Pipe dream'— sin perder un ápice de esa identidad castiza y vulnerable.

El ambiente en Sol recordaba a los grandes hitos culturales de la plaza, evocando las actuaciones de Amaia Romero o Yeray Cortés. Entre el público, una mezcla generacional: jóvenes con camisetas de "Full time papi", turistas de Costa Rica que descubrieron la cita por redes sociales y ciudadanos que, entre el pregón de los vendedores de cerveza fría, se detenían a escuchar una voz que ya es patrimonio del pop nacional.

Un creador total en su año de gracia

Este concierto gratuito no es más que otra pieza en el puzle de un 2026 que promete ser histórico para el castellonense. Con el Premio Ondas al Fenómeno del Año bajo el brazo y tras su paso por el prestigioso Tiny Desk de la NPR, Lafuente se prepara ahora para un nuevo reto: su debut cinematográfico en La bola negra.

Bajo la dirección de Suma Content y compartiendo pantalla con Penélope Cruz, el músico llevará la esencia de Lorca al cine, confirmando que su visión artística no entiende de fronteras disciplinarias.

Al caer la tarde, la Puerta del Sol recuperó su tránsito habitual, pero en el aire quedó el eco de una 'Guantanamera' que ya no pertenece solo a un bar de Valencia o a una habitación de Benicasim, sino a la memoria colectiva de una ciudad que, por unos minutos, se detuvo para celebrar la música de raíz en la era de los coches eléctricos.