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INDUSTRIA DEL CINE Y LA TELEVISIÓN

Luces, cámaras, acción: cómo los rodajes en Madrid generan 550 millones de euros y miles de empleos indirectos

Más allá de los sets, las cámaras y las grabaciones, la industria genera un potente impacto indirecto e inducido que abarca prácticamente todos los sectores

Una grabación en una calle del centro de Madrid.

Una grabación en una calle del centro de Madrid. / Madrid Film Office

Héctor González

Héctor González

Madrid

El cine y la televisión no acaban cuando se apagan los focos y las cámaras dejan de grabar. Tras cada rodaje hay hoteles que alojan equipos, restaurantes que sirven menús, empresas de seguridad que protegen el perímetro, vehículos que transportan material, constructoras que levantan decorados, despachos que tramitan contratos, compañías tecnológicas que sostienen la producción... Un potente "efecto dominó" que deja en la capital más de 500 millones de euros y 4.000 empleos, tal y como refleja el estudio Dimensión e impacto de los rodajes de largometrajes y series en Madrid.

Elaborado por Madrid Film Office y el Instituto L.R. Klein de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el estudio presenta este efecto como una de las claves para entender el verdadero peso de los rodajes en la capital. Aunque mayor en porcentaje, la actividad directa es solo una parte del conjunto. Después llegan los efectos indirectos, vinculados a la cadena de proveedores, y los inducidos, que aparecen cuando trabajadores y empresas gastan en Madrid los ingresos obtenidos gracias a dichas producciones.

En cifras, entre 2021 y 2024, los rodajes de largometrajes y series movilizaron 1.541,9 millones de euros en producción, aportaron 883,6 millones en valor añadido bruto, sostuvieron 10.101 empleos y generaron 367,3 millones de recaudación fiscal. De ese montante total, 988,7 millones proceden del impacto directo, mientras que 475,6 millones corresponden al indirecto y 77,6 millones al inducido.

Es decir, que 553,2 millones adicionales se generan fuera de lo estrictamente audiovisual. O, dicho de otra forma, que por cada 100 euros de producción directa generada por los rodajes aparecen 56 euros adicionales en la economía madrileña. Por cada 100 empleos directos se sostienen otros 67, y por cada 100 euros de recaudación fiscal directa se suman otros 50.

Ese "arrastre" se aprecia todavía mejor cuando se desgranan sus beneficiarios. Respecto al total, el audiovisual es el bloque mayoritario, con el 70,5% del impacto. Lejos, pero todavía con un peso reseñable, los servicios de soporte de negocio absorben el 10,2% del impacto; los costes financieros, jurídicos y empresariales, el 4,7%; y la construcción, el 4,2%. A ello se añaden otras partidas como localizaciones y bienes raíces, hostelería y cátering, viajes y transporte, entre otros.

Por lo que respecta al empleo, esta dispersión es todavía más notoria. El audiovisual concentra el 63,3% de los puestos, una proporción menor cuya diferencia absorben el resto de implicados. Aquí ganan terreno los servicios de soporte de negocio, con un 11,4%, pero también la construcción, la hostelería, los servicios jurídicos y financieros o la seguridad.

Unos números que explican por qué el Ayuntamiento insiste en vender la ciudad como un hub audiovisual. El documento sostiene que el sector no solo genera negocio inmediato, sino que refuerza infraestructuras y capacidades que luego quedan disponibles para nuevas producciones. Asimismo, tiene también un impacto más difícil de medir pero igualmente relevante: la visibilidad. Las series y películas proyectan la imagen de Madrid fuera de España y pueden atraer nuevas inversiones, visitantes y rodajes.