DÍA INTERNACIONAL
Abandono escolar, pobreza y desempleo, una realidad entre la población gitana en Madrid: "Vivir en chabolas es una vulneración de derechos"
Con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano, celebrado este 8 de abril, se ponen de manifiesto brechas sociales y situaciones discriminatorias que afectan a la comunidad en la actualidad

Un matrimonio gitano en su vivienda de la Cañada Real madrileña. / JOSÉ LUIS ROCA

En la Comunidad de Madrid hay cerca de 700 construcciones chabolistas, 60 de ellas aisladas e incomunicadas en entornos “insalubres”. El 92% de las personas que viven en estos asentamientos son de etnia gitana. “Representan un 6% de la población gitana en la región. Pese a los planes de realojo, principalmente en la Cañada Real y Las Sabinas, todavía un alto número de personas se encuentran en esta situación. Para nosotros es la situación más extrema de pobreza y supone una vulneración de derechos”, señala Rocío García, directora territorial de la Fundación Secretariado Gitano en Madrid. Según explica, la vida en este entorno supone estar privado de lo que ofrece cualquier barrio: centros educativos, oficinas de empleo, centros de salud o comercios: “Son zonas donde se produce una segregación y se genera una expectativa de reproducción de la pobreza en la infancia, que es lo que más nos preocupa”. Este miércoles, 8 de abril, se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano, que conmemora el primer Congreso Mundial Romaní, que tuvo lugar en 1971.
“En esta fecha se instauró el Gelem Gelem, el himno gitano, y la bandera con la rueda del carro, que representa a un pueblo nómada. El año pasado celebramos los 600 años de la llegada del pueblo gitano a la península y hoy queremos recordar los mensajes lanzados durante estos meses. Queremos acabar con el desconocimiento, ya que lo que la ciudadanía general conoce está vinculado a informaciones alarmistas en los medios de comunicación relacionadas con sucesos”, defiende. García pone de manifiesto las situaciones discriminatorias a las que se enfrenta la comunidad actualmente en Madrid: “Existen brechas importantes, fundamentalmente relacionadas con los niveles de pobreza. En 2018, el 92% de la población gitana se encontraba en riesgo de pobreza, según la tasa AROPE. En el caso del 46% de estos hogares, la situación es extrema. Pese a ser datos nacionales, la realidad de la Comunidad es similar. Esto afecta directamente a niños y niñas, pues el 89% de ellos sufren las consecuencias”.

En la Comunidad de Madrid hay cerca de 700 construcciones chabolistas, 60 de ellas aisladas e incomunicadas. / JOSE LUIS ROCA
Este estudio también reveló que el 52% de la población gitana estaba en situación de desempleo. Hoy, pese a que la cifra ha disminuido, sigue triplicando los datos generales. “Ha habido crecimiento económico, pero siempre va por detrás. Si hoy la tasa ronda el 7%, en el caso de los gitanos supondrá alrededor de un 20%. Esto afecta en especial a las mujeres, por eso todas las medidas que proponemos tienen mirada de género. Hay que trabajar con los hombres en temas de conciliación y corresponsabilidad. Ellas, al sostener la carga vinculada con los cuidados familiares, se ven aún más aisladas”, suma. La discriminación en lo laboral es una realidad. El 53% afirma haberse sentido rechazado en una entrevista de trabajo únicamente por su etnia: “Poca gente se presenta como gitano en los procesos de selección, aunque los apellidos, rasgos o dirección les delatan”. Según el último informe de la fundación, de los 399 casos de discriminación ocurridos en 2025, la mayoría estaban relacionados con el empleo: “No superan el periodo de prueba o, cuando en algunos casos, desvelan su etnia, termina en un despido o en exclusión”. Del total, 37 se produjeron en Madrid.
Una ley integral
Otro de los datos que destaca Rocío son las cifras de abandono escolar. El 63% de los jóvenes gitanos dejan sus centros educativos sin haber titulado en la Educación Secundaria Obligatoria. “Es un alto volumen de personas que tendrán difícil incorporarse a un puesto de trabajo posteriormente. Lo que más preocupa es que las cifras permanecen en el tiempo, ya que son similares a las de hace una década. Se necesitan medidas específicas, no planes generales. Debemos abordarlo desde la educación infantil hasta la post obligatoria”, expresa. La incorporación de los menores gitanos a la escuela infantil es más tardía que la general. Y, a los 11 años, el 40% ya ha repetido alguna vez: “Esto genera un retraso y a los 16 años, muchos abandonan estando aún en segundo de la ESO. Al venir de familias en situación de exclusión social, con escasez material y formativa, sus padres tampoco pueden ayudarles. Por eso son necesarios los programas de orientación, refuerzo y acompañamiento”.

El 92% de las personas que viven en estos asentamientos son de etnia gitana. / AGENCIAS
La directora recuerda que el Ingreso Mínimo Vital, puesto en marcha a raíz de la Pandemia, sólo ha llegado a un 29% de las familias gitanas españolas y madrileñas: “Tiene que ver con la poca habilidad digital, la desinformación y la dificultad a la hora de conseguir una cita en la Seguridad Social”. Sin embargo, la Comunidad de Madrid cuenta con varios instrumentos para abordar esta situación. “El primero, aprobado en 2017 y caducado desde 2021, es el Plan Inclusión. Han pasado cinco años y aún no existe un plan específico para el abordaje de estas brechas, pese a las altas tasas de pobreza, desempleo y abandono escolar. Llevamos dos años esperando un nuevo plan. Existe una mesa de diálogo, principal instrumento de coordinación, cuyo mandato también expiró. La prioridad en la región es la renovación de este órgano en el que se encuentran las administraciones responsables y las organizaciones asociativas”, critica. Este 8 de abril, desde la Fundación Secretariado Gitano reivindican una ley integral que incida en todos los puntos mencionados.