Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

SALUD

El Hospital Clínico San Carlos elimina el temblor esencial y síntomas de Parkinson con 407 procedimientos exitosos

Más del 80% de los pacientes tratados con HIFU en el Hospital Clínico San Carlos reportan una mejoría superior al 80%, con resultados que se mantienen estables tras un año de la intervención

El Servicio de Neumología del Hospital Clínico San Carlos

El Servicio de Neumología del Hospital Clínico San Carlos / COMUNIDAD DE MADRID

EFE

El Hospital Clínico San Carlos de la Comunidad de Madrid se consolida como referente en neurociencia tras alcanzar los 407 procedimientos exitosos para eliminar el temblor esencial y los síntomas de la enfermedad de Parkinson. Mediante el uso de la tecnología de vanguardia HIFU (High Intensity Focal Ultrasound), el centro madrileño logra resultados definitivos en una sola sesión y sin necesidad de cirugía invasiva.

¿Qué es la tecnología HIFU y cómo elimina el temblor?

El sistema HIFU consiste en la aplicación de calor por ultrasonidos de alta intensidad que se concentran con precisión milimétrica en las neuronas responsables del temblor. Este procedimiento de alta tecnología presenta ventajas disruptivas frente a los métodos tradicionales, ya que se realiza sin incisiones ni anestesia general al ser una técnica mínimamente invasiva.

Durante la sesión, los resultados se verifican en tiempo real puesto que el paciente permanece despierto, lo que permite a los neurólogos modular la intensidad según la respuesta obtenida. Además, el proceso es guiado por una resonancia magnética de tres teslas que garantiza una precisión absoluta sobre la diana terapéutica.

Eficacia superior al 80% en pacientes con Parkinson y temblor esencial

La doctora Rocío García-Ramos, neuróloga del Hospital Clínico San Carlos, destaca que la evolución de esta técnica ha permitido ampliar sus aplicaciones terapéuticas. Actualmente, el tratamiento no solo se emplea para el temblor esencial, sino que ha demostrado una notable eficacia en la reducción de la rigidez y la lentitud en pacientes con Parkinson con un excelente perfil de seguridad.

Los datos clínicos avalan el éxito del programa, ya que el 90% de los pacientes reporta una mejoría superior al 80%, unos resultados que se mantienen estables incluso doce meses después de la intervención. Del total de intervenciones realizadas, 293 casos correspondieron a temblor esencial, 59 a pacientes diagnosticados con Parkinson y 48 fueron procedimientos bilaterales en ambos miembros superiores.